Instituto Cristífero

“Para ser testimonio del Amor del Padre para y desde el mundo”

Testimonio de la Pascua de Betty

Cuando Betty estaba internada en Terapia Intensiva, y ya se encontraba muy grave, fui a visitarla. En esos encuentros sentí que era Cristo mismo en la cruz quien estaba en esa cama del Hospital. Ella estaba atada, con las manos oscuras por la misma enfermedad, sedienta, sola, desfigurada, entregada… ya no era como siempre que tenía cuidado de no quejarse, sino que se mostraba despojada de todo. Y se animaba a clamar, como el mismo Jesús en la cruz. Vi en ella al mismo crucificado. Pensé por qué tendría ella que pasar por esa agonía… y creo que así como el Señor ofreció toda su vida y su muerte por nosotros, aún los peores sufrimientos; también Betty entregaba no sólo su vida, sino esas horas largas de dolor por cada uno. Y esa experiencia me invitó y me motivó a una pronta conversión y a purificarme desde lo profundo del corazón.

Victoria

9 de noviembre de 2016