Instituto Cristífero

“Para ser testimonio del Amor del Padre para y desde el mundo”

Pinceladas bíblicas cotidianas

Sábado 17-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 58,9b-14 / Sal 85,1-2.3-4.5-6 / Lucas 5,27-32

Dios no condena, sino que busca que el pecador, el equivocado, se convierta y vuelva al buen camino. Esto lo tenemos que incorporar; muy fácilmente condenamos cuando juzgamos pero no hacemos nada para que se corrija.

Jesús ha establecido como un acto supremo de amor projimal, la corrección fraterna; hay que hacerla desde el amor y con amor. Por eso que el Cardenal Pironio decía que la corrección fraterna hay que hacerla de rodillas, pidiendo disculpas por ello. Es cumplir y vivir la Palabra de Dios.

La lectura de Isaías y el evangelio a mí me cuestionan; y nos tienen que cuestionar, sin tensiones, sin culpa, sino que nos tiene que llamar a conversión. Dios habla que no nos quedemos en los ritos. Y cuidado con esta cuaresma, que creemos que la vivimos porque hemos cumplido con tiempo de oración, de rezos, dando alguna limosna, y ayuno y abstinencia en días señalados.

A quienes me escuchan y lean en las pinceladas, vuelvan a leer Isaías preguntándose ¿en qué consiste mi ayuno?, ¿a quién tengo que perdonar?, ¿a quién tengo que pedir perdón por si lo he ofendido?; pero concretamente con nombre y apellido. En el examen de conciencia preguntarse, ¿qué estamos haciendo para ir en ayuda de los que padecen necesidades básicas? No pasar indiferentes, o protestar y criticar y no obrar algo. Preguntarle a Jesús qué tiene que sanar en nuestro corazón. Esta oración de sanación la podemos hacer en todo momento, toda eucaristía es de sanación; no es necesario ir a misas especiales de sanación. Quien quiera ir, por supuesto que vaya, pero no dejar de pedirle a Jesús todos los días esta sanación

Viernes 16-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 58,1-9a / Sal 50,3-4.5-6a.18-19 / Mateo 9,14-15

Un gran filósofo contemporáneo cristiano entre sus afirmaciones hay una que recordaba hoy, al escuchar la lectura de Isaías; él afirma que la historia se repite pero no en forma univoca, sino análoga. Denuncia Isaías en nombre de Dios esa actitud hipócrita, como la va a denunciar Jesús en su evangelio, con relación al ayuno. Cumplir con el rito y luego la vida al margen de los mandamientos de Dios; ayunan. Cumplen con el rito, pero luego hacen sus comercios, sus ganancias, buscan su interés, y descuidan al pobre, al necesitado, y no viven para los demás.

Hoy se ha hecho famosa la comida de vigilia, y se llega a esperar esa comida para darse un gusto, y se está cumpliendo con el ayuno; pero se llega al absurdo de comer empanadas de vigilia mirando televisión, y a veces hasta películas pornográficas. Estar muy preocupados por una rica comida de vigilia y ni pensar siquiera en los que no tienen que comer.

Jesús también fustiga en el evangelio a aquellos que le dicen por qué no ayunan. De qué vale el ayuno si Jesús no está presente en nuestras actitudes, en nuestros criterios. Tenemos que ayunar nuestro corazón, vaciarlo de nuestras tendencias adamíticas para llenarlo del amor a Dios y al prójimo. El amor al prójimo es la mejor penitencia que podemos hacer; penitencia del bolsillo; penitencia de nuestros gustos; penitencia de nuestras tendencias. Vivir con un corazón abierto a los demás, comunitario, vivir en comunión fraterna.

Recuperemos la verdadera penitencia que es desde el corazón lleno de amor. Y no hay nada mejor para purificar nuestros corazones que el Amor que es presencia del mismo Dios en el Espíritu Santo; purificarlo del secreto egoísmo, que decía san francisco de Sales, que va a morir en nosotros tres días después que hayamos muerto

Jueves 15-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: Deuteronomio 30,15-20 / Sal 1 / Lucas 9,22-25

En el fondo de la historia se le presentan dos metas al ser humano: o la vida o la muerte. Una meta que termina en la dicha y otra meta que termina en la desgracia. Jesús viene a estas metas con una frecuente advertencia, a que se tome el buen camino; el camino que finaliza en la dicha eterna y en la felicidad y vida eterna. Estos dos caminos tienen ya en el evangelio de Jesús dos nombres: o se toma el camino del compartir fraterno, o se toma el camino de la acumulación buscando el propio interés. Esto que parece sencillo, la cuaresma  es un tiempo para asegurarnos el camino que termina en la vida eterna y el triunfo definitivo.

Nos tenemos que preguntar ¿qué camino estamos tomando, el de la vida o el de la muerte? Las comunidades cristianas tienen que enseñar el camino de la vida. Al comenzar la cuaresma, se dijo una renuncia al mal camino y una entrega al buen camino: “conviértete al buen camino creyendo en Jesús muerto y resucitado y en su evangelio”.

En cuaresma tenemos que examinarnos con mucha sinceridad si hemos tomado el camino del tener, del poseer, del dominar, o el camino del ser y ser para los demás. En la medida que somos para los demás, vamos encontrándonos en nuestro propio ser. Por eso se dijo de Jesús que fue el ser para los demás. Ir convirtiéndonos más y más en seres para los demás viviendo profundamente la fe en Jesucristo y su evangelio.

Domingo 11-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: Levítico 13,1-2.44-46 / Sal 31,1-2.5.11 / 1 Corintios 10,31–11,1 / Marcos 1,40-45

Es notable cómo Jesús realiza los milagros, las sanaciones milagrosas, pero recomienda encarecidamente que no lo publiciten, sino que lo vivan como un signo de lo que es Él.

Y Él hace milagros no para hacer un espectáculo, para atraer la atención.

La fe en Jesús no es un espectáculo, es una opción por Él; es una aceptación de lo que Él es para con nosotros. Y eso sí lo conmueve.

A veces pretendemos hacer una gran manifestación, dejar contento a Dios. A veces vemos en videos llamativos, con hermosa música en la catequesis; pero ¿ese es el objetivo de la catequesis?, el objetivo es despertar la fe en Jesús. La Iglesia de Jesús tiene que enseñar a encontrar a Jesús donde Él mismo ha dicho que se encuentra; en la eucaristía. La eucaristía no es una ceremonia espectacular con muchos obispos, mitras; la eucaristía es el encuentro con Jesús, alimentarnos con Jesús, identificarnos con Él.

Jesús ha dejado el primer video en el capítulo 25 de san Mateo; en los pobres, en los hambrientos, los sedientos, en los enfermos, encarcelados, en los que sufren. Llegó a expresar: lo que hagan al más insignificante de los seres humanos necesitados, a mí mismo me lo hacen.

La comunidad cristiana no es la comunidad de los espectáculos, la catequesis cristiana no tiene que quedarse en lo que se ve y entretiene, sino si se va enseñando lo que dice la misma Sagrada Escritura en Hebreos 12: mi justo vive de fe en fe con los ojos fijos en Jesús. No dice espectáculo en espectáculo, de gusto en gusto, de placer en placer; sino lo que dice Pablo en la lectura de hoy: ya sea que coman, ya sea que beban háganlo en nombre de Jesús.

El cristiano tiene que ir adquiriendo la visión de Jesús, la cosmovisión cristiana, según el proyecto del Padre Dios sobre la creación. Tenemos que devolver la cultura del amor a Dios y el amor fraterno, y no la cultura del placer, del espectáculo, del aparecer; ser servidores los unos de los otros.

Sábado 10-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Reyes 12,26-32;13,33-34 / Sal 105, 6 7a. 19-20. 21-22 / Marcos 8,1-10

Leer  y escuchar las lecturas de cada día para encontrar la palabra, la escena o la frase que nos concierne en la circunstancia que estamos viviendo.

Hoy con una fuerza muy actual nos llega esa voz de orden que dio Jesús ante esa muchedumbre hambrienta. ¿Qué hacer? Jesús les dice: denles ustedes de comer. Los pocos discípulos obedecieron y preguntaron qué podían hacer. Jesús viendo la disponibilidad para resolver el problema, está Él; y con lo poco que ellos participan y su presencia se resolvió el hambre de una muchedumbre.

Esto es lo que tiene que hacer la Iglesia hoy en muchas partes del mundo. En la Argentina todas las comunidades cristianas no pueden pasar indiferentes, o simplemente con protestas, o expresiones de lástima. Creo que una mayoría de nuestras comunidades pasan indiferentes al hambre de muchos hogares argentinos. Tiene que resonar en el corazón iluminado por la fe de cada cristiano, la voz de orden de Jesús: denles ustedes cristianos argentinos de comer a sus hermanos necesitados. No simplemente una limosna, ayudar no de lo que nos sobra, sino como ha expresado una religiosa: que hay que dar hasta que duela.  Como comunidad cristiana, parroquial tenemos el evangelio social que es la Doctrina Social de la Iglesia; entones podemos resolver el hambre en la raíz de este mal, solucionarlo desde la raíz. Faltan dirigentes formados en la Doctrina Social de la Iglesia, del partido que fuere.

Estoy exigiendo como obispo de la Iglesia católica que hay que sembrar el evangelio en el surco de lo social político; mientras no lleguemos a eso, no se va a resolver el problema del hambre.

Escuchando el clamor “denles ustedes de comer”, y apropiándome de una advertencia de san Pablo a los Corintios (1 Cor. 11) en donde les dice que lo que pretenden celebrar no es la cena del Señor, porque unos comen hasta saciarse y otros padecen hambre.

Les digo a la comunidades parroquiales, comunidades de consagrados, que hay que participar de la eucaristía con ánimo de hacer comunión con Jesús y comunión fraterna, y corazón dispuesto a compartir los bienes, y la capacidad de enseñar para una formación social política iluminada por el eco del evangelio, la Doctrina social de la Iglesia. A los laicos, exijan de los pastores una formación social política de acuerdo a las directivas del Papa a los laicos.

Viernes 09-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Reyes 11,29-32;12,19 / Sal 80,10.11ab.12-13.14-15 / Marcos 7,31-37

Una breve acotación a la primera lectura: toda división es una ruptura. La división del Reino de Israel ya con Jeroboam, la da el profeta rompiendo su manto. Esto apliquémoslo a nosotros cuando no nos relacionamos con los demás según el proyecto de Jesús, que es el proyecto del Padre; toda relación humana tiene que ser fraterna, aun la relación de la autoridad para con los súbditos. Tanto más dentro de la Iglesia.

En el salmo 80 el salmista presenta una fiesta del pueblo; Dios quiere a su pueblo en fiesta, pero no necesariamente en la fiesta que pensamos dejando de trabajar. Sino en la alegría del corazón, nos quiere con corazones alegres. No hay ningún poder humano para darnos la alegría fundamental con la que debemos vivir. Tenemos momentos de contento pasajeros, pero en el horizonte de todo hombre está la muerte; entonces no podemos vivir con una alegría sabiendo que nuestro final será la muerte.

Dios que nos quiere como pueblo alegre aun a través de todas las adversidades, envía a su Hijo para que destierre el máximo mal que padece el hombre, la muerte. Nuestra fe en que Jesús es la resurrección y la vida, creer en Él es creer en nuestra propia felicidad.

En el evangelio un dato aparentemente sin importancia es por dónde pasaba Jesús. Pasa por la Decápolis, y con esto va anunciando que Él es el salvador de todas las naciones. Por donde pasa Jesús va dejando rastros de salvación. Esto nos enseña que tenemos que vivir con el horizonte mundial; somos un pueblo de Dios llamado a cubrir todas las naciones, anunciar la salvación a todas las naciones para hacerlas hermanas, a todos los hombres para hermanarlos. El proyecto de Dios es que más allá de la división de fronteras territoriales, está la unidad de familia. Pensar en todo ser humano como un hermano. Toda noticia de cada hombre nos concierne como persona bautizada

Jueves 08-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Reyes 11,4-13 / Sal 105,3-4.35-36.37.40 / Marcos 7,24-30

La primera lectura nos puede sorprender en un primer momento, cómo el sabio cae en el error. El rey Salomón con toda su sabiduría, creciendo en años, fue perdiendo el sentido de la vida. No es sorprendente para quienes somos conscientes que si algo tenemos, si algo somos, es don de Dios en su infinito amor por cada uno de nosotros; nos enriquece con dones, a tal punto que san Pablo llega a decir: qué tengo yo que no lo haya recibido.

El rey Salomón cuando se pensó dueño de todo, dueño de sí mismo, cayó en el gravísimo error de las idolatrías, de ser infiel a la Alianza que Dios le había brindado; Alianza es un pacto que Dios hace. Y esto lo tiene que tener muy en cuenta todo cristiano bautizado, que fácilmente puede caer en el error contra las promesas bautismales. Pero también la infidelidad de los consagrados, con muchos años; ha faltado la perseverancia frente a diversos contrariedades naturales de la vida, no encaradas por la fe. Los votos sagrados son un acto supremo de fe en la entrega de si mismos a Dios; Dios es el Absoluto. El hecho de ser fieles, no es un mérito, un esfuerzo; una respuesta permanente al don de Dios, al don de haber sido llamados, supone una perseverante oración.

Les recomiendo pedir la gracia de cumplir todos los días los mandamientos, y la gracia de la perseverancia de los que están llamados a la Alianza con Dios, a consagrarse, gracia de fidelidad, y fidelidad final en llegar al momento de la muerte siendo fieles; esto es un don, un regalo de Dios que hay que pedir.  Orar con fe todos los días por una buena muerte.

En el evangelio Jesús no se negó porque sí a ayudar; Jesús iba a un pueblo pagano, no como curandero, como médico, como un sanador natural. Pero cuando percibió fe en la siro fenicia, respondió, porque la fe es el don de Dios para tratar con Jesús como quien es, el Hijo de Dios hecho Hombre

Miércoles 07-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Reyes 10,1-10 / Sal 36,5-6.30-31.39-40 / Marcos 7,14-23

Estamos siempre ante un dilema, con nuestra boca, nuestras palabras, ¿son palabras santas?, ¿nuestras acciones son santas? Son santas si proceden de un corazón impregnado de la sabiduría de Dios, de lo contrario en la medida que nuestro corazón no esté impregnado del mismísimo Espíritu Santo serán palabras que en lugar de hacer el bien, hacen el mal, en lugar de decir la verdad, dicen mentiras.

Esto es lo que viene a decirnos Jesús. La primera lectura nos señala el camino de tener el corazón totalmente impregnado de sabiduría de Dios, y mucho más dichosos estamos llamados a ser, y lo solos, cuando invocamos a Jesús como sabiduría de Dios.

Somos más dichosos que la reina de Sabá sin el espectáculo y despliegue de tantos regalos materiales. Más aun, somos más dichosos que el mismo Salomón, que fue sabio y gozó la sabiduría de Dios porque le pidió participar de esa sabiduría.

Nosotros tenemos la misma sabiduría de Dios; está al alcance de la persona más sencilla e incapaz, pero que con una brizna de fe en Jesús, se la pide, y Él la va a conceder.

No necesitamos desarrollar ningún despliegue incluso de grandes oraciones, suplicas, ritos solemnes; invocar el Nombre de Jesús pidiendo saber vivir como hijos de Dios, y Él  nos lo va a conceder, es la sabiduría encarnada. Nos alimentamos con Jesús, sabiduría de Dios, y después de cada comunión somos capaces de pensar el mundo que nos toca vivir y de realizar los actos humanos que tenemos que realizar, con la sabiduría y el poder del mismo Dios.

Es necesario crecer en la fe en Jesús, y pedirle que nos participe de su sabiduría y su poder. Y esto vale para todo cristiano; para los consagrados que ha hecho alianza con Dios. Viviendo de acuerdo a lo que se han consagrado, mediante los tres votos, tienen un reaseguro en cada momento que disciernan con quien lo tengan que hacer, qué tienen qué hacer en tal circunstancia.  Dios opera por Jesús, y Jesús por la mediación de la Iglesia. Las cristíferas saben que el Instituto es célula de Iglesia, entonces en el Gobierno del Instituto encuentran el reaseguro de la voluntad de Dios.  

Martes 06-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Reyes 8,22-23.27-30 / Sal 83,3.4.5.10.11 / Marcos 7,1-13

Qué dicha tenemos nosotros los que tenemos fe en Jesús, el Hijo de Dios hecho uno de nosotros. En la biblia este hecho se manifiesta, como se manifiesta la sombra de la realidad. Todo el tiempo de espera a la venida de Jesús, el clamor para que Dios escuchara, hoy en el Nuevo Testamento es el clamor de Dios que lo escuchemos. Como dice el salmista, la dicha de habitar aunque sea un día en la morada de Dios.

Y desde que Jesús habita en nosotros, en nuestra historia, Dios ha hecho morada en nosotros.

Es la indiferencia en la mayoría que se llaman cristianos. Dios mora en nosotros, somos templo permanente de Él; al menos un momento al despertarnos y hacernos la señal de la cruz, pensar que Dios está en nosotros.

A los responsables del anuncio de la fe cristiana, prediquen más y más y recuerden al pueblo de Dios que es templo del mismo Dios.

Por eso que Jesús no se preocupa tanto de la limpieza exterior; les recuerda a los fariseos, los doctores que ponían tanto acento en los ritos, que Dios mira ante todo el corazón de cada persona. En otro momento dice: no es lo que entra por la boca sino lo que sale de ella lo que puede manchar al hombre.

Nosotros no tenemos tanto cuidado, aun en el trato; a una persona limpia, perfumada, naturalmente la aceptamos mejor que a una persona hasta con mal olor porque no tiene agua. No miramos el corazón de las personas. Cuidemos la limpieza del corazón; la limpieza del corazón es escuchar y poner en práctica la Palabra de Dios, cumplir los mandamientos.

Nos manchamos cuando criticamos, murmuramos, cuando no tratamos con buenas palabras. Dios aborrece la murmuración a la autoridad. La hermana de Moisés criticó a su hermano Moisés, y se cubrió de lepra, como signo de que Dios aborrece que se hable mal del superior, de la autoridad, porque hablar mal de la autoridad es hablar mal del mismo Dios. Ante el defecto de la autoridad está la corrección fraterna.

Aprendamos a tener limpio el corazón en la escucha de la Palabra de Dios que va sembrando amor en nuestro corazón.

Lunes 05-02-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Reyes 8,1-7.9-13 / Sal 131, 6-7. 8-10 / Marcos 6,53-56

Las tres lecturas nos muestran la realidad de la situación de la humanidad en su condición actual. La humanidad que generación tras generación se aparece en la historia maltrecha, y son pocos los que tienen conciencia de eta realidad, y los que la reconocen y no tienen fe, no saben la causa de este estado de humanidad maltrecha.

Esta es la responsabilidad que tenemos nosotros los cristianos con fe; y en la medida de nuestra fe no solamente sabemos la situación, sino la actitud de Dios que fue rechazado, pero que no dejó de buscar al hombre -que incluso se escondía de Él-, para recrearlo, por eso que envió a Jesús.

No bastan ciertas actitudes religiosas, como las de la primera lectura, y el clamor de los salmos que anuncian la actitud de Dios en auxilio de la persona humana, de cada generación.

Dios busca al perdido, es un Padre que está siempre esperando que vuelva el hijo que ha huido, que lo ha rechazado. Ese Jesús es un paradigma viviente de lo que es Dios para con nosotros. En el evangelio en el primer contacto que tuvo Jesús con los gerasenos, fue rechazado; pero dejó a uno de ellos que había sido recreado, un hombre maltrecho y dejó la salvación integral, lo sanó desde el corazón hasta las últimas expresiones de su vida corporal. Le pidió que se quedara y contara lo que había sucedido con él.

Cuando vuelve Jesús por segunda vez, se encuentra un pueblo que lo recibe, que le abre las puertas y extiende a sus enfermos. Y Jesús puede hacer lo que el Padre le ha pedido. Y todo por la actitud de testigo del geraseno, de quién es Jesús para los demás, y puede entrar con su misión salvadora integral del hombre.

Este pasaje es toda una lección de pastoral misionera. Vivir dando testimonio en los lugares periféricos de lo que Dios quiere hacer en cada ser humano.

Se habla de corrupción en nuestro país, pero los miembros de las comunidades parroquiales ¿qué hacemos para extirpar la corrupción en nuestra sociedad?

A todo bautizado que quiera ser coherente con su bautismo le digo, salga de la indiferencia, viva plenamente el evangelio, sea testigo adonde viva de que es hijo de Dios y hermano de los demás.

Domingo 04-02-2018

Textos bíblicos: Job 7,1-4.6-7 / Sal 146,1-2.3-4.5-6 / 1 Corintios 9,16-19.22-23 / Marcos 1,29-39

Cada fragmento de la Palabra de Dios o frase es muy rica en enseñanza. El fragmento del evangelio de hoy y el contexto de la primera lectura y el salmo, los sintetizo en tres palabras: orar, enseñar y servir.

No nos cansemos de pensar en Jesús como el Hijo que nos viene a enseñar nuestro comportamiento humano según el proyecto de Dios Padre, para que nos enseñe a ser hijos de Dios. Como Jesús tenemos que buscarnos tiempo reloj para orar; durante el día oramos con jaculatorias, pensamientos en Dios, pero necesitamos tiempo reloj para ir impregnándonos en nuestras relaciones de Padre a hijo, de hijo a Padre Dios, de hermanos con Jesús. Tener tiempo para esponjarnos de lo que es Dios Amor, impregnándonos del Espíritu Santo, Amor personificado del Padre y del Hijo.

En este mundo que tenemos muchas cosas diversificadas, podemos descuidar el tiempo más precioso; cuando uno se da tiempo por ejemplo para hacer una visita de compromiso y dejamos otras cosas por muy ocupados que estemos. Tenemos que hacer jerarquía de valores en lo que hacemos, y no vivir sin un plan, a lo que venga.

Como Jesús saber enseñar; para esto tenemos que conocer. Enseñar las cosas de Dios. Si nuestra civilización vive ajena a las cosas de Dios, es porque han sido llamados los cristianos a enseñar las cosas de Dios. Una muestra que tenemos comunidades muy pobres de las cosas de Dios, es que es necesario formar grupos de misión. En los primeros siglos no había grupos, era la comunidad. Lo que se recibe gratuitamente darlo gratuitamente; urgencia de anunciar el evangelio.

Este año hagamos un plan de aprender para enseñar en actitud de testigos. La enseñanza que pide Jesús no es la del discurso, la de la cátedra, sino Jesús elige discípulos, les enseña para enviarlos como testigos con la propia vida como hijos de Dios.

Lo tercero es el servicio, el servir a los demás. De Jesús se dijo algo que es el mejor epitafio que puede tener una persona: pasó haciendo el bien. Hay que preguntarse cómo hemos pasado el día, si lo hemos pasado buscando nuestro propio bien, con indiferencia de los demás. Que no se diga de ninguno que pasó indiferente.

Estos tres verbos –orar, enseñar o anunciar, y servir-, es el trípode que lleva a la felicidad propia y de muchos. 

Martes 19-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Jueces 13,2-7.24-25ª / Sal 70,3-4a.5-6ab.16-17 / Lucas 1,5-25

Nos queda una semana para Navidad, tenemos que cuidar de manera diligente la fe, la esperanza y el amor. El tiempo de Adviento es tiempo de esperanza, de una esperanza que es ya pero todavía no. Una comparación es la del centinela que ha pasado toda la noche esperando el relevo, pero cuando llegan las primeras luces del día, esa esperanza ya es alegre esperanza.

La Iglesia, la comunidad cristiana, estamos grávidos de la presencia de Jesús. Hoy sabemos que muerto y resucitado está presente en toda su realidad, pero oculto. La esperanza cristiana se tiene que acrecentar, fortalecer, revestirse Navidad tras Navidad, en una alegre esperanza del encuentro con Jesús, el mundo nuevo. Esa esperanza nos compromete a un mayor cuidado, a vivir en una actitud de espera, de diligencia, de trabajar por el Reino. Es una esperanza con contenido de un compromiso de la tarea de trabajar por el Reino de Dios en su plenitud, que nos va a llevar al encuentro gozoso y glorioso con Jesús.

Lunes 18-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 23,5-8 / Sal 71,1-2.12-13.18-19 / Mateo 1,18-24

Los cristianos, la Iglesia, tenemos el desafío de recuperar lo que es la Navidad. Lo que ha sido, lo que es y no que debe ser para las generaciones futuras. Para eso hay que pasar de festejos a celebraciones, aún en las tarjetas. Se habla de fiesta, pero ésta pasa, es una fecha; el 25 de diciembre para la gran mayoría ha sido una fiesta semejante a la que tenían los paganos antes del nacimiento de Jesús.

Celebramos el nacimiento de Jesús, pero ¿qué cambia en nuestra existencia de hoy? El que celebra tiene en cuenta el pasado, pero tiene atención al presente, qué significa el nacimiento de Jesús hoy y para el futuro.

Todas las lecturas de este tiempo hablan de mesas con ricos manjares pero para todos, hablan de un mundo no carenciado, hasta el punto que en el desierto habrá fuentes de agua, y sobre todo las relaciones humanas, a la dignidad de cada uno. Ese es el proyecto de Dios en la creación, sin ruptura de relaciones, que vivamos una vida feliz, que no haya carencias.

El desafío es devolvernos un corazón dispuesto a compartir. Toda renovación en la familia, grupo, nación, comienza por el corazón personal. Tenemos que educar los corazones de niños, jóvenes, adultos, dispuestos a compartir en equidad. El proyecto de Dios tiene que terminar un mundo que busca producir, producir, producir, y no distribuir, distribuir, distribuir en forma equitativa.

Domingo 17-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 61,1-2a.10-11 / Lc 1,46-48.49-50.53-54 / 1 Tesalonicenses 5,16-24 / Juan 1,6-8.19-28

Este domingo tercero de Adviento, no es un paréntesis a toda la actitud de penitencia y cierto sacrificio y mucha oración, es más bien un anticipo de lo que es la Navidad para nosotros. Hay como un hilo conductor en todas las lecturas, desde Isaías que ya anuncia quien se deja animar por el Espíritu, va a llevar la Buena Noticia; y este pasaje que eligió Jesús en su primera exposición pública. Y María con su cántico manifiesta ya la obra del Espíritu para alegría del mundo entero. San Pablo presenta como un programa de vida que trae Jesús; la Buena Nueva vivida es alegría. Jesús vino a devolver la alegría de vivir a los seres humanos.

En el horizonte de un mundo sin Cristo, termina en la muerte; de ahí nacen generaciones que tomen conciencia de esta realidad sin Cristo y viven en una angustia existencial. Nosotros por inmensa bondad, sabemos que no es así, por eso vivimos con un contento básico pase lo que pasare. Esto siempre y cuando no se extinga el Espíritu. El Espíritu nos lleva a la alegría de ser hijos de Dios; por eso Pablo insiste: vivan alegres, pero en oración constante. Este estado de oración se logra en la medida que, motivados por el Espíritu, vayamos encontrando en nuestra vida lo bueno, lo mejor para la vida personal. Estar siempre en actitud de discernir lo que es bueno, haciendo la voluntad de Dios con el horizonte del triunfo final; ya en esperanza todo cristiano que se deja llevar del Espíritu, es un triunfador.

El encuentro de Navidad es para reafirmarnos en nuestra vida de seres humanos hijos de Dios, hasta lograr la plenitud del encuentro con Él y la realización personal. Vivir con el horizonte de eternidad, buscando vivir el plan de Dios sobra cada uno. 

Les recomiendo la lectura a los 1 Tesalonicenses 5,16-24 como una evaluación para saber si estamos viviendo en la alegría y libertad de los hijos de Dios

Sábado 16-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Eclesiástico 48,1-4.9-11 / Sal 79,2ac.3b.15-16.18-19 / Mateo 17,10-13

Las lecturas que estamos celebrando en esta eucaristía y a la luz de María apurada por anunciar a Jesús a su prima, surge un tema: el profetismo. Todo el Antiguo Testamento son páginas proféticas que anuncian al que ha de venir.

Nosotros, los cristianos de hoy, hemos perdido en forma global, la misión profética que tenemos por ser cristianos, por ser miembros de la Iglesia de Jesucristo. Ya no para anunciar al que iba a venir, sino para anunciar al que ha venido y viene permanentemente por medio de los sacramentos, la Palabra; todo lo que hay en la Iglesia es para anunciar a Jesús, anunciar su última venida triunfal y definitiva y que nos va a dar plenitud como seres humanos. Esta es la realidad que tenemos como misión, especialmente los consagrados, de anunciar; presencia santificadora, salvadora. Es una interpelación constante.

En síntesis, podemos decir que se es cristiano para ser profeta. Jesús nos dio esta misión, ser sus testigos hasta el fin de los tiempos. En el quehacer diario ¿tenemos a flor de conciencia que somos profetas en la vida cotidiana?

En los consagrados el cumplimiento de los votos, no son para rendir cuentas a un superior, son para vivir explicitando el anuncio de Jesús que vino, que está y va a venir. Les recomiendo a las cristíferas que descubran la misión profética que le van señalando las Constituciones.  

Pidamos a María que en cuanto fue anunciada, salió con su misión profética a través del servicio, a anunciar a Jesús. En esta Navidad propongámonos dar pasos para devolverle a la Navidad su realidad: el encuentro con Jesús

Viernes 15-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 48,17-19 / Sal 1,1-2.3.4.6 / Mateo 11,16-19

Una y otra lectura es un llamado a vivir con seriedad y profundidad nuestra vida, no de una manera superficial e inmadura, quedando eternamente adolescentes espiritualmente. Cuidar nuestra vida como la cuida el mismo Dios.

La primera lectura la insistencia de Dios que comprendamos la vida con fundamentos reales, y no nos hagamos dioses a nuestro gusto, a nuestros caprichos, no seamos como una hoja llevada de aquí para allá por el viento; allí no vamos a encontrar la felicidad, encontraremos placer pero el placer es huidizo. No vivamos de entusiasmos; tomar la vida con adultez, con seriedad, que no se detiene a perder tiempo apreciando lo superficial que se vaya encontrando.

Jesús en el evangelio describe con anticipación la civilización que estamos viviendo, la civilización del vivir para producir, para hacer cosas; y ha terminado en la cultura del descarte. La cultura del descarte crea a su vez la cultura del gusto hasta en los valores más fundamentales en la vida, la fidelidad. Hoy se dice sí mañana no; esto lleva a tener personas inestables en todo lo que realiza, que viven de entusiasmos.

Tenemos que volver a vivir la vida los cristianos, arraigados, cimentados en Jesucristo, en su persona para lograr la fidelidad de la vida en su seguimiento. Evitar la cultura del descarte al escuchar o leer la Palabra de Dios, en donde tenemos que ir encontrando la verdad de nuestra vida. Demos tiempo para escuchar la Palabra de Dios, para personalizarla y apropiárnosla para evitar la superficialidad en la vida cristiana.

Jueves14-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 41,13-20 / Sal 144,1.9.10-11.12-13ab / Mateo 11,11-15

No hace mucho hablando con una persona que había perdido la fe en Jesús como Hijo de Dios hecho Hombre, que aceptaba la existencia de Dios porque había estudiado filosofía, me decía: “no puedo negar la existencia de Dios, pero no puedo comprender cómo Dios en su grandeza se hace uno de nosotros; es como si yo para salvar a esas hormigas, yo, hombre, me hiciera hormiga”.

En parte le di la razón; pero todo el poder de Dios es amor, y el amor tiene sus razones que la razón no puede comprender, al decir de Pascal.

Recordé esta anécdota al escuchar a Isaías; para Dios somos como un gusanito, pero Él en su amor nos toma en su mano derecha y nos cuida como algo precioso, somos ricos y lo que somos se lo debemos a Él.

Jesús vino a enseñar en el Evangelio refiriéndose al más grande de los profetas, que fueron elegidos para anunciar la llegada de Jesús, les dice: ustedes están viendo los tiempos en que ha llegado el prometido que es más grande que todos los profetas.

Los cristianos ¿tienen conciencia en dónde está su grandeza? Cuántas veces se pone la grandeza de ser cristiano porque se tiene un cargo, o porque se ha entrado en un movimiento, o porque están complacidos siguiendo a tal sacerdote u obispo. Somos pertenencia del Padre Dios por Jesucristo en el Espíritu Santo; ésta es nuestra grandeza.

Por eso la Virgen cuando dijo “he aquí la esclava del Señor”, entendía que ser esclava de Dios era lo mayor que podía acontecer; siendo Madre de Dios, lograba la grandeza porque hacía la voluntad de Dios.

Miércoles 13-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 40,25-31 / Sal 102,1-2.3-4.8.10 / Mateo 11,28-30

Voy a hacer un paréntesis sobre las palabras que hemos escuchado. Las voy a retomar como en una especie de globalización de todas las palabras de la Biblia. Jesús es la Palabra; toda la biblia, los documentos, los Concilios, si no acercan y no llegan a que nos encontremos con Jesús, es palabrería. El evangelio es fuerza de Dios; nosotros los occidentales caemos en que la doctrina es importante.

Somos seguidores de una persona, pero en la práctica ¿es así? La imagen que nos dejó Jesús es “ven bendito de mi Padre, porque estuve preso y me visitaste; estuve enfermo y me atendiste…; dos personas que se reconcilian. Todo lo que hay en la Iglesia tiene que finalizar en el encuentro personal con Jesús en esta historia. Jesús dijo: todo lo que hicieren al más pequeño, a mí me lo hacen. Encuentro personal con Jesús adonde Él está; podemos hacer lectura orante y quedarnos en ello sin ir al encuentro de Jesús allí donde está, no nos sirve de nada.

Si este adviento no nos da, dentro de lo que podamos, la motivación, el dejarnos llevar de las mociones del Espíritu que nos pide salir de nuestras comodidades, de nuestros intereses al encuentro de los necesitados, no nos sirve de nada.

Buscar como nos dice Francisco las tres P: pan, Palabra de Dios, pan del cielo –eucaristía

Martes 12-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 7, 10-14; 8, 10 / Salmo 66, 2-3.5.7-8 / Lucas 1, 39-48

Casi en vísperas de la celebración del misterio del nacimiento de Jesús, Navidad, la liturgia nos presenta desde el fondo de la historia, a una mujer virgen que Dios ha elegido para que nos presentara a su propio Hijo, para que acompañara a cada uno de nosotros, por eso lleva ese nombre –Dios con nosotros.

Hoy 12 de diciembre la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe que se inicia con la aparición de una mujer en la imagen de una princesa azteca que está esperando un niño. Su aparición es ya un anuncio, una enseñanza a toda la Iglesia, de modo particular la Iglesia Latinoamericana. Un anuncio en la dirección de darlo a los pobres marginados, en la persona de Juan Diego, quien tuvo la misión de anunciar la presencia de Jesús  hasta a la misma jerarquía de la Iglesia, el Arzobispo.

El evangelio de hoy, de modo muy explícito María de Nazaret anunciada y habiendo dicho su sí al Padre Dios, va a visitar a su prima Isabel quien da el primer anuncio al mundo entero de que esa muchacha nazarena es la Madre de Dios, Dios con nosotros.

En síntesis, recuperemos lo que es la Navidad, Dios con nosotros, por medio de María; sigamos la gran lección que nos da la historia a través de esa mujer nazarena, hay que dejarse anunciar rumiando a diario el evangelio de su Hijo, y salir a las periferias, no solamente geográficas, sino ambientales que desconocen qué es la Navidad. Los cristianos tenemos que evangelizar; dejémonos anunciar si queremos evangelizar.

Lunes 11-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 35,1-10 / Sal 84,9ab-10.11-12.13-14 / Lucas 5,17-26

La maravilla de lo que nos espera, de lo que nos va a ofrecer en Dios nuestro Padre en el cielo por toda la eternidad, no tenemos palabras para ello; solo percibimos que todos nuestros anhelos serán satisfechos.

La lectura de Isaías es una comparación insuperable que nos hace percibir que una felicidad imposible en esta tierra, será la que vamos a gozar. Una comparación es que en pleno desierto broten torrentes de agua para el sediento. Pidamos crecer en la esperanza cristiana. Este tiempo de adviento tiene que despertar y reafirmar nuestra esperanza cristiana, que es esperar con certeza lo que todavía no hemos alcanzado.

El evangelio nos presenta quién Jesús para nosotros ya en esta vida, tanto más para toda la eternidad. Es el que nos enseña cosas nuevas, lo infinito, lo que no se acaba, y siempre está dispuesto a ayudar a quién lo necesita como el paralítico que irrumpió en la gran reunión. Aun interrumpe la oración explícita con Dios si hay alguien que está necesitado para sanarlo; y lo primero que sana es el corazón de cada uno, y si es necesario sana también el cuerpo para que se comprenda que Él es el sanador de todo dolor, de toda herida, enfermedad, debilidad humana. Es el Hombre que está recreando instante a instante lo que el pecado ha desmoronado, incluso hasta la misma muerte.

Este tiempo de Adviento es para que vivamos al encuentro de Jesús, que sea nuestro gran anhelo, porque Jesús es nuestra vida. 

Domingo 10-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 40,1-5.9-11 / Sal 84,9ab-10.11-12.13-14 / 2 Pedro 3,8-14 / Marcos 1,1-8

Un gran teólogo contemporáneo daba esta definición de cristiano: “el que sabe para qué vive y por qué vive”. El cristiano, nosotros sabemos por qué existimos, somos un pensamiento amoroso de Dios, y sabemos para qué; sabemos de nuestro destino con una seguridad absoluta, con conocimiento de qué es lo que tenemos que hacer, qué tomar, qué dejar. Dios nos ama tanto que desde el momento que la humanidad se extravió, Él comenzó a enviar mensajes por profetas, pero de modo especial enviando a su Hijo, para que sea nuestro guía, nuestro compañero de viaje, nuestro copiloto. Sabemos también para qué morimos, y que la muerte no existe, es el paso al cielo. Jesús nace para llevarnos al cielo, por eso tenemos que estar preparados, ir por el buen camino, de modo que la muerte no exista.

Acabamos de celebrar las exequias de Adolfina. Sabemos que socialmente no está evangelizada la muerte, más bien hay una especie de culto por el muerto. Adolfina está en la vida, y la ayuda que todavía le podemos acercar es acercarle más y más a Jesús en la eucaristía. En el cajón no hay absolutamente nada de la presencia de Adolfina, todo es recuerdo. La muerte de un ser querido tiene que servirnos para emprender el viaje de nuestra vida personal con mayor ánimo y no quedarnos en la tristeza del recuerdo pasado.

Preguntarnos ¿vivimos en real compañía de Jesús salvador?, vivir nuestra vida cotidiana sin temer la muerte, sino vivir de tal manera que la preparemos como un paso. Nuestra muerte personal es para los que quedan.

Viernes 08-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 3,9-15.20 / Sal 97,1.2-3ab.3c-4 / Efesios 1,3-6.11-12 / Lucas 1.26-38

Esta festividad de María en su Inmaculada Concepción, es como el primer pilar del arco de la vida de María y su misterio central, la elegida para ser Madre de Dios. Una mujer, una ignorada entre todas las mujeres del mundo imperial entre muchas que eran famosas en su tiempo¸ y las que no lo eran hubieran querido ser. Ser aplaudidas, conocidas. Ella una muchachita desconocida aun en su pueblo, era una más. Es el estilo de Dios, de lo pequeño hacer las cosas grandes; Dios obra en el silencio.

A nosotros, la civilización del espectáculo a través de los medios de comunicación, y de los inventos, las generaciones actuales, a medida que va pasando el tiempo más se vive no queriendo ser ignorados, a ser algo.

María sabe que es Madre de Dios, pero llena de gracias, del amor de Dios, no lo dice a su esposo, a su familia, sus vecinos. Si alguien supiera que su hijo va a ser presidente ¿lo va a silenciar?

En chiquitito, nosotros de una u otra manera tendemos a eso. ¿Por qué la humanidad perdió el paraíso?, porque el demonio, el mentiroso, le ofreció ser como Dios, ser grande. En las tentaciones a Jesús, el demonio lo tentó para que hiciera algo espectacular. Nosotros siempre estamos, aun en lo pequeño, esperando si nos reconocen; se vive para el espectáculo. No se vive como María, atentos al proyecto de Dios; por eso Ella respondió “hágase tu voluntad, he aquí la servidora del Señor”. Se es feliz, se es libre, en la medida que se es activo, se busca la realización con los ojos fijos en Jesús, enviado por el Padre para, en su evangelio, indicarnos su proyecto, a la manera de María.

Jueves 7 de diciembre de 2017

Mucho se ha escrito sobre la vida cristiana, sobre el ser cristiano,pero generalmente se escribe o se predica el "deber ser cristiano", la moral, la conducta cristiana y no hay vida cristiana sin un encuentro personal con Jesús.

La definición de quién es un cristiano: "Aquel que se ha relacionado con Jesús" y sabemos que a Jesús lo encontramos si tenemos interés en encontrarlo pero es El el que viene a nuestro encuentro, viene constantemente.

Todo lo que hay en la Iglesia, las devociones más estimadas son en vista a que sean mediaciones para encontrar a Jesús. Nos salvamos encontrándonos con Jesús porque El es el Salvador.

Tenemos que pensar , nuestra devoción a María ¿con qué nos enriquece? Si no nos acerca a Jesús es una devoción falsa. La razón de ser de María es en vista a anunciar a Jesús a todas las generaciones . En la época de María no tenían evangelios, que fueron escritos unos 50 años después de la resurrección de Jesús. El vigor espiritual de María y los discípulos era el contacto con Jesús, el centrarse en El.

Hoy se está extendiendo la lectura orante del Evangelio, no es para conocer la doctrina, ni la moral, es secundario, lo primordial es encontrar de tú a tú a Jesús, por supuesto a nivel actual. Jesús ha pasado a un nivel de estado glorioso a nivel de la vida celestial, no lo vemos pero tenemos que encontrarlo si vivimos en fe, con amor de caridad para con Dios y para con los demás.

La piedra de toque de que me voy encontrando con Jesús está en ir creciendo en fe en El, en el amor a Dios y al prójimo y la devoción a María es real,  no sentimental o utilitaria , porque María está para llevarme a Jesús.

Lunes 04-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 2,1-5 / Sal 121,1-2.4-5.6-7.8-9 / Mateo 8,5-11

Estamos en tiempo de Adviento, pero con una gran diferencia entre el que estamos viviendo y el que vivieron nuestros antepasados antes del nacimiento de Jesús. Ellos esperaban el cumplimiento de la promesa, y nosotros estamos viviendo el cumplimiento de la promesa lo estamos viviendo a la luz de la fe.

Al Adviento lo tenemos que vivir como cumplimiento y con esperanza de que esa presencia de Jesús que nos descubre la fe, la experimentemos en la visión del cielo, en el encuentro cara a cara con Jesús. Para que llegue ese momento, el mismo Jesús ha insistido en su vida histórica que estemos atentos, preparados, que no nos olvidemos hacia dónde vamos, y que es lo que ya tenemos: su presencia real como resucitado.

El caso del centurión es una constante llamada de atención; por eso que sus palabras han quedado grabadas en la liturgia de cada eucaristía. Para que ese momento de la comunión sacramental se viva bien, hay que estar en una actitud de encuentro con Jesús; el encuentro, pronunciando su Nombre desde la fe en nuestro corazón. Cuando digamos navidad, tenemos que decir encuentro con Jesús; no hay navidad sin encuentro con Jesús. Encontramos a Jesús en cada lectura del evangelio. Incorporemos leer el evangelio para encontrarnos en forma personal Él, junto con el encuentro en la eucaristía.

Ir descubriendo en nuestro quehacer de todos los días el encuentro con Jesús a la luz de la fe.

Domingo 03-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 63,16b-17.19b; 64,2b-7 / Sal 79,2ac.3b.15-16.18-19 / 1 Corintios 1,3-9 / Marcos 13,33-37

En las lecturas hay un hilo conductor. Hay algo que se derrumba, es este mundo, lo grandioso de él. La historia desaparece; desde el instante en que la humanidad comenzó a desarrollarse a espaldas de Dios, Dios supo que iban a la muerte. Entonces prometió el salvador.

Los que tenemos fe lo esperamos, ¿pero cómo?, ¿verdaderamente como salvador que sin Él, la muerte humana sería muerte? Una historia sin Cristo es una historia para la muerte.

Este tiempo de Adviento es para poner a flor de conciencia que todo pasa. Por eso Jesús insiste tanto en que estemos en actitud vigilante, atentos a que la historia pasa. Pero no tomar esta espera con terror; nosotros lo tenemos que esperar con una alegre esperanza porque está la promesa de Dios.

Jesús pone una comparación, la del siervo que espera a su señor. Esperar haciendo lo que se debe hacer, haciendo la voluntad del Padre Dios, su proyecto, ser fieles seguidores. El Señor de la historia, Dios, sabemos que es un Padre, entonces esperar el encuentro con Él.

San Pablo en el capítulo 3 a los Colosenses les dice: busquen las cosas del cielo, no se aferren a las de la tierra. Hagan lectura orante con este texto Col 3, 1ss.

Viernes 01-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 7,2-14 / Dn 3,75.76.77.78.79.80.81 / Lucas 21,29-33

Las lecturas de este día son una advertencia, no para caer en un pesimismo, pero sí para no caer en un optimismo sin fronteras. Es una advertencia, en el proyecto de Dios, que se nos va a abrir una vida en plenitud en todas las dimensiones. Nos tenemos que preparar porque esta historia se acaba, no nos tenemos que instalar, sino que como discípulos de Jesús, animados por el Espíritu Santo, tener psicología de peregrinos; estamos de paso.

Es Padre Dios nos envía a su Hijo para que nos enseñe, con sus palabras y vida, hagamos lo que hagamos, a buscar el Reino de Dios. Jesús insiste en estar atentos a los signos de la plenitud de Reino, que se va dando en la medida en que nosotros seamos discípulos de Él; vamos viviendo el Reino y lo vamos construyendo haciendo la voluntad del Padre Dios. Hacer la voluntad de Dios no es cumplir con un mandato, es vivir de acuerdo al proyecto de Él sobre nosotros; a ese proyecto lo revela Jesús en su evangelio, Él predicó el Reino.  

Todos los días pedir hacer la voluntad de Dios, buscar el Reino en nuestro entorno. Por la noche preguntarnos ¿hoy he vivido buscando el Reino o me he dejado llevar de otros proyectos? El secreto de la felicidad, aun en esta tierra, es vivir las 24 horas del día haciendo la voluntad de Dios. 

Jueves 30-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 10,9-18 / Sal 18,2-3.4-5 / Mateo 4,18-22

 El apóstol Pablo es un enamorado de Jesús, a tal punto que se dijo de él: el corazón de Pablo, el corazón de Jesús. En Pablo y en todo el mundo, no se llega uno a enamorarse de Jesús por algunos momentos. Lleva tiempo. Los cristianos ¿le damos tiempo al conocimiento de Jesús, a dejarnos y buscar que nos anuncien a Jesús? En la medida que le demos tiempo al dialogo con Jesús, Él se va a ir revelando.

Esta festividad de san Andrés confirma lo que hemos leído en la lectura a los Romanos. De san Andrés no conocemos discurso alguno, pero sí su actitud para con Jesús. Con Juan son los dos jóvenes que cuando el Bautista les señaló que era el Mesías, prontamente se pusieron en camino para seguir a Jesús y preguntarle quién era, y se quedaron con Él.

¿Nosotros nos damos tiempo para quedarnos con Jesús? Quedarnos con Jesús, leyendo, estudiando, meditando, contemplando su vida, sus enseñanzas, intimando con Él en la eucaristía para escucharlo. Pero para esto hay que hacer como san Andrés, dejar todo por Jesús, tener interés por Él.

La festividad de san Andrés y las lecturas de hoy, nos tienen que hacer pensar si así como las personas que se cruzan en nuestra vida, la persona de Jesús nos despierta el mayor interés, disponibilidad para tratar con Él. La primera instancia en pronunciar su Nombre con fe, luego conocer su evangelio, y para llegar a la plenitud de conocimiento e intimidad con Jesús, frecuentar la eucaristía. Él nos va transformando en Él mismo por disposición del Padre Dios y la fuerza del Espíritu Santo.

Miércoles 29-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 5,1-6.13-14.16-17.23-28 / Dn 3,62.63.64.65.66.67 / Lucas 21,12-19

En la primera lectura de Daniel leer la historia, la vida, muestra con mucha fuerza como debemos mirar desde Dios lo que nos toca vivir; y esta lectura desde Dios es muy importante porque da sentido a nuestras vidas. Dios nos habla a través de lo que vivimos, hay que tener el corazón sensible para poder entenderlo. Y ahí está la raíz más fuerte de la paternidad de Dios con nosotros. A veces podemos tener la tentación de un Dios mago: “Dios dame tal cosa”. Y el amor de Dios es más grande, nos acompaña para que seamos testigos de su amor; y es una relación de Padre a hijos.

Si miramos nuestra vida podemos ver cómo Dios nos cuidó en todo momento, nos acompaña, nos saca adelante. 

Martes 28-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 2,31-45 / Dn 3,57.58.59.60.61 / Lucas 21,5-11

Las primeras lecturas aunque no se nombre la navidad, el nacimiento de Jesús, en la sabia pedagogía de la liturgia, ya nos pone en una actitud de preparar la celebración de navidad. Hay que devolverle su valor de celebración festiva y con un compromiso de nuestra vida de hijos de Dios.

Las lecturas de esta semana y primeros días de adviento nos pone en un pasado, desde el presente que estamos viviendo, y nos abre a un futuro desde el presente.

El templo era lo máximo que había realizado el pueblo de Israel. Daniel en su profecía presenta la historia de la humanidad sin Dios con una gran nostalgia del paraíso perdido. Hay momentos de la historia de un gran triunfo; pensemos la historia patria que hemos vivido.

Estas lecturas que van iluminando la historia humana, nos van anunciando otra historia, la historia que comienza con Jesús, con el Dios con nosotros.

Si queremos encarar la celebración de la navidad con fe tenemos que tener los ojos fijos en Jesús en nuestra historia. Ya en el presente preguntarnos seriamente ¿construimos nuestra vida personal cimentados, plantados, animados por la presencia de Jesús?, ¿o construimos dos historias?, momentos de dualismo de encuentro con Jesús o de encuentro buscándonos a nosotros mismos. ¿Vivimos buscando el Reino de Dios?

Este tiempo de Adviento que comenzaremos es para renovarnos con la mayor profundidad posible en nuestra opción por Jesucristo y su Evangelio.

Jueves 23-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Macabeos 2,15-29 / Sal 49,1-2.5-6.14-15 / Lucas 19,41-44

Dios es Padre, es la fuente de toda paternidad, es Amor, por eso que no condena a nadie y no envía males, a tal punto que ha enviado a su propio Hijo para salvar al género humano de su propia condenación, de la muerte.

Este pasaje es el pasaje de suprema advertencia de cuál es el camino de la vida, de la felicidad; toda la enseñanza de Jesús ha sido conducirnos a cada uno hacia Él y por Él encontrar a Dios. Esta advertencia no oída trae lo que le trajo a Jerusalén  y sus habitantes. Jesús prevé que rechazándolo a Él les va a venir la muerte y la destrucción, y esa advertencia a Jerusalén en valida de generación en generación.

No tenemos que vivir con temor, sino en actitud de vigilancia, vivir confiados y agradecidos; los que tenemos fe, vivir escondidos en Cristo para Dios, con san Pablo decía a los Colosenses 3, 3. Así se irá creando un mundo nuevo.

Pidamos vivir escondidos en Cristo para Dios, anunciando en el mundo que nos toque vivir el camino de la salvación que es el encuentro con Jesús, la búsqueda del reinado de Dios

Miércoles 22-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Macabeos 7,1.20-31 / Sal 16,1.5-6.8.15 / Lucas 19,11-28

La Palabra de Dios en cada versículo o frase de la Biblia, es riquísima, pero hay pasajes que dejan sin palabras como el libro de los Macabeos. Una madre impulsando a su hijo con ternura de madre pero con firmeza de su creencia en el Dios verdadero y de sus promesas; esa madre con conciencia de que ha sido instrumento de vida humana para sus siete hijos cooperando con Dios, lo impulsa a su hijo menor a que entregue su vida a la muerte para ser fiel a la creencia religiosa en el Dios de Jacob, de Abraham, en el Dios viviente.

Qué fe la de esa madre; lo impulsaba para que hiciera un favor de estar siempre unidos en familia por toda la eternidad; esta mujer hace un acto heroico de fe en la resurrección de los que mueren en Dios y por Dios. Para sus contemporáneos fue arrasada, pero para la realidad fue lograda, una familia lograda por ser fiel a Dios.

Esta historia de los Macabeos es una interpelación para los padres cristianos, que se contentan actualmente la mayoría, con que sus hijos sean bautizados, a lo sumo que hagan la primera comunión; pero no cuidan y no educan para la fidelidad al Dios de Jesucristo, a Jesucristo el Señor de esa familia.

Recomiendo la lectura orante de este pasaje; también recomiendo a los consagrados cuando sientan que los votos son inútiles para sus vidas, hagan oración con este pasaje, y verán que los votos sagrados son alianza con el Padre Dios, por Jesucristo en el Espíritu Santo, quien les dará la felicidad eterna, renunciando a bienes de la tierra. Y en el caso de los padres cristianos vuelvan a chequearse si están educando en la fidelidad con el texto de Gálatas 5, 25-26, los frutos del Espíritu, para saber si se está viviendo la Alianza con Dios o la alianza con la mundanidad.

Martes 21-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Macabeos 6,18-31 / Sal 3,2-3.4-5.6-7 / Lucas 19,1-10

Qué importancia para nuestra salvación le ha dado Jesús al uso del dinero. Hay que tener en cuenta que el evangelista Lucas no lo escuchó directamente a Jesús. Su evangelio es el eco de la vida de la primera comunidad de Jerusalén donde él estaba.

Jesús invita a Zaqueo con la intención de que Zaqueo en el uso del dinero girara 180º. Los cristianos en general no le damos valor; el mundo occidental domina y zaquea a un mundo oriental para apoderarse de las riquezas de Oriente.

Tenemos que pensar en nuestro propio bolsillo. De hecho una fe cristiana en Jesús y su evangelio no ha rozado el corazón si no abre el bolsillo, aún de los que tengan muy poco. El que menos tiene, algo puede compartir; cómo cuesta algo que es bíblico, el diezmo. La medida evangélica es usar lo necesario, porque lo demás no nos pertenece; el ahorro que es necesario, también tiene esta medida.

Es eminente la frase de san Juan Pablo II en Laborem exercens: “toda propiedad privada está embargada”.  El uso del dinero cuesta mucho aún a los consagrados. Con Jesús y a través de su evangelio toda rendición de cuentas de un cristiano tiene que estar acompañada con Jesús para un buen discernimiento. Para Dios esto no es una ocurrencia de un superior, sino es el pensamiento del Padre Dios que ha creado este mundo para que con equidad todos tengan lo necesario para vivir dignamente.

San Juan Pablo II en Viedma dijo: si hay un hombre, una mujer, un niño, un joven, un anciano, necesitado un cristiano no puede vivir tranquilo

Jueves 16-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 7,22–8,1 / Sal 118 / Lucas 17,20-25

Nos tenemos que preguntar si pedimos todos los días la sabiduría; la Palabra de Dios presenta la sabiduría como el valor supremo. Tengamos presente el testimonio del rey Salomón que Dios le ofreció riquezas, bienes cuando fue designado rey, y él solamente pidió sabiduría, y así pasa a la historia como el rey sabio.

El tema del Reino en mismo Jesús no pudo definirlo con una sola expresión; Jesús no predicó la Iglesia, predicó el Reino, y hoy estamos que una gran mayoría que se dice miembro de la Iglesia, si se le pregunta qué es el Reino, no sabe qué decir, y en el Padrenuestro se lo pide todos los días. El Reino es algo muy difuso pero algo muy concreto a la luz de la fe. Urge interiorizarse en qué consiste el Reino; hay que pedir la efusión del Espíritu para que el Padre Dios conceda la fe en el Reino.

El Reino está personificado en Jesús, el que murió y resucitó; el día de pascua el Reino se realizó en Él, y el Reino se va realizando en quienes hacen comunión con Él y comunión entre nosotros; y así se va extendiendo por todo el mundo desde un grupo que vive en comunión con Jesús y entre sí, y damos signos del Reino como hijos de Dios y hermanos entre nosotros.

El signo más cabal del Reino es el amor fraterno; esta tiene que ser la conducta diaria de los que se dicen creyentes en Jesucristo, en el Reino, siendo testigos del Reino. Busquemos en la