Instituto Cristífero

“Para ser testimonio del Amor del Padre para y desde el mundo”

Pinceladas bíblicas cotidianas

Sábado 16-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Eclesiástico 48,1-4.9-11 / Sal 79,2ac.3b.15-16.18-19 / Mateo 17,10-13

Las lecturas que estamos celebrando en esta eucaristía y a la luz de María apurada por anunciar a Jesús a su prima, surge un tema: el profetismo. Todo el Antiguo Testamento son páginas proféticas que anuncian al que ha de venir.

Nosotros, los cristianos de hoy, hemos perdido en forma global, la misión profética que tenemos por ser cristianos, por ser miembros de la Iglesia de Jesucristo. Ya no para anunciar al que iba a venir, sino para anunciar al que ha venido y viene permanentemente por medio de los sacramentos, la Palabra; todo lo que hay en la Iglesia es para anunciar a Jesús, anunciar su última venida triunfal y definitiva y que nos va a dar plenitud como seres humanos. Esta es la realidad que tenemos como misión, especialmente los consagrados, de anunciar; presencia santificadora, salvadora. Es una interpelación constante.

En síntesis, podemos decir que se es cristiano para ser profeta. Jesús nos dio esta misión, ser sus testigos hasta el fin de los tiempos. En el quehacer diario ¿tenemos a flor de conciencia que somos profetas en la vida cotidiana?

En los consagrados el cumplimiento de los votos, no son para rendir cuentas a un superior, son para vivir explicitando el anuncio de Jesús que vino, que está y va a venir. Les recomiendo a las cristíferas que descubran la misión profética que le van señalando las Constituciones.  

Pidamos a María que en cuanto fue anunciada, salió con su misión profética a través del servicio, a anunciar a Jesús. En esta Navidad propongámonos dar pasos para devolverle a la Navidad su realidad: el encuentro con Jesús

Viernes 15-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 48,17-19 / Sal 1,1-2.3.4.6 / Mateo 11,16-19

Una y otra lectura es un llamado a vivir con seriedad y profundidad nuestra vida, no de una manera superficial e inmadura, quedando eternamente adolescentes espiritualmente. Cuidar nuestra vida como la cuida el mismo Dios.

La primera lectura la insistencia de Dios que comprendamos la vida con fundamentos reales, y no nos hagamos dioses a nuestro gusto, a nuestros caprichos, no seamos como una hoja llevada de aquí para allá por el viento; allí no vamos a encontrar la felicidad, encontraremos placer pero el placer es huidizo. No vivamos de entusiasmos; tomar la vida con adultez, con seriedad, que no se detiene a perder tiempo apreciando lo superficial que se vaya encontrando.

Jesús en el evangelio describe con anticipación la civilización que estamos viviendo, la civilización del vivir para producir, para hacer cosas; y ha terminado en la cultura del descarte. La cultura del descarte crea a su vez la cultura del gusto hasta en los valores más fundamentales en la vida, la fidelidad. Hoy se dice sí mañana no; esto lleva a tener personas inestables en todo lo que realiza, que viven de entusiasmos.

Tenemos que volver a vivir la vida los cristianos, arraigados, cimentados en Jesucristo, en su persona para lograr la fidelidad de la vida en su seguimiento. Evitar la cultura del descarte al escuchar o leer la Palabra de Dios, en donde tenemos que ir encontrando la verdad de nuestra vida. Demos tiempo para escuchar la Palabra de Dios, para personalizarla y apropiárnosla para evitar la superficialidad en la vida cristiana.

Jueves14-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 41,13-20 / Sal 144,1.9.10-11.12-13ab / Mateo 11,11-15

No hace mucho hablando con una persona que había perdido la fe en Jesús como Hijo de Dios hecho Hombre, que aceptaba la existencia de Dios porque había estudiado filosofía, me decía: “no puedo negar la existencia de Dios, pero no puedo comprender cómo Dios en su grandeza se hace uno de nosotros; es como si yo para salvar a esas hormigas, yo, hombre, me hiciera hormiga”.

En parte le di la razón; pero todo el poder de Dios es amor, y el amor tiene sus razones que la razón no puede comprender, al decir de Pascal.

Recordé esta anécdota al escuchar a Isaías; para Dios somos como un gusanito, pero Él en su amor nos toma en su mano derecha y nos cuida como algo precioso, somos ricos y lo que somos se lo debemos a Él.

Jesús vino a enseñar en el Evangelio refiriéndose al más grande de los profetas, que fueron elegidos para anunciar la llegada de Jesús, les dice: ustedes están viendo los tiempos en que ha llegado el prometido que es más grande que todos los profetas.

Los cristianos ¿tienen conciencia en dónde está su grandeza? Cuántas veces se pone la grandeza de ser cristiano porque se tiene un cargo, o porque se ha entrado en un movimiento, o porque están complacidos siguiendo a tal sacerdote u obispo. Somos pertenencia del Padre Dios por Jesucristo en el Espíritu Santo; ésta es nuestra grandeza.

Por eso la Virgen cuando dijo “he aquí la esclava del Señor”, entendía que ser esclava de Dios era lo mayor que podía acontecer; siendo Madre de Dios, lograba la grandeza porque hacía la voluntad de Dios.

Miércoles 13-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 40,25-31 / Sal 102,1-2.3-4.8.10 / Mateo 11,28-30

Voy a hacer un paréntesis sobre las palabras que hemos escuchado. Las voy a retomar como en una especie de globalización de todas las palabras de la Biblia. Jesús es la Palabra; toda la biblia, los documentos, los Concilios, si no acercan y no llegan a que nos encontremos con Jesús, es palabrería. El evangelio es fuerza de Dios; nosotros los occidentales caemos en que la doctrina es importante.

Somos seguidores de una persona, pero en la práctica ¿es así? La imagen que nos dejó Jesús es “ven bendito de mi Padre, porque estuve preso y me visitaste; estuve enfermo y me atendiste…; dos personas que se reconcilian. Todo lo que hay en la Iglesia tiene que finalizar en el encuentro personal con Jesús en esta historia. Jesús dijo: todo lo que hicieren al más pequeño, a mí me lo hacen. Encuentro personal con Jesús adonde Él está; podemos hacer lectura orante y quedarnos en ello sin ir al encuentro de Jesús allí donde está, no nos sirve de nada.

Si este adviento no nos da, dentro de lo que podamos, la motivación, el dejarnos llevar de las mociones del Espíritu que nos pide salir de nuestras comodidades, de nuestros intereses al encuentro de los necesitados, no nos sirve de nada.

Buscar como nos dice Francisco las tres P: pan, Palabra de Dios, pan del cielo –eucaristía

Martes 12-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 7, 10-14; 8, 10 / Salmo 66, 2-3.5.7-8 / Lucas 1, 39-48

Casi en vísperas de la celebración del misterio del nacimiento de Jesús, Navidad, la liturgia nos presenta desde el fondo de la historia, a una mujer virgen que Dios ha elegido para que nos presentara a su propio Hijo, para que acompañara a cada uno de nosotros, por eso lleva ese nombre –Dios con nosotros.

Hoy 12 de diciembre la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe que se inicia con la aparición de una mujer en la imagen de una princesa azteca que está esperando un niño. Su aparición es ya un anuncio, una enseñanza a toda la Iglesia, de modo particular la Iglesia Latinoamericana. Un anuncio en la dirección de darlo a los pobres marginados, en la persona de Juan Diego, quien tuvo la misión de anunciar la presencia de Jesús  hasta a la misma jerarquía de la Iglesia, el Arzobispo.

El evangelio de hoy, de modo muy explícito María de Nazaret anunciada y habiendo dicho su sí al Padre Dios, va a visitar a su prima Isabel quien da el primer anuncio al mundo entero de que esa muchacha nazarena es la Madre de Dios, Dios con nosotros.

En síntesis, recuperemos lo que es la Navidad, Dios con nosotros, por medio de María; sigamos la gran lección que nos da la historia a través de esa mujer nazarena, hay que dejarse anunciar rumiando a diario el evangelio de su Hijo, y salir a las periferias, no solamente geográficas, sino ambientales que desconocen qué es la Navidad. Los cristianos tenemos que evangelizar; dejémonos anunciar si queremos evangelizar.

Lunes 11-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 35,1-10 / Sal 84,9ab-10.11-12.13-14 / Lucas 5,17-26

La maravilla de lo que nos espera, de lo que nos va a ofrecer en Dios nuestro Padre en el cielo por toda la eternidad, no tenemos palabras para ello; solo percibimos que todos nuestros anhelos serán satisfechos.

La lectura de Isaías es una comparación insuperable que nos hace percibir que una felicidad imposible en esta tierra, será la que vamos a gozar. Una comparación es que en pleno desierto broten torrentes de agua para el sediento. Pidamos crecer en la esperanza cristiana. Este tiempo de adviento tiene que despertar y reafirmar nuestra esperanza cristiana, que es esperar con certeza lo que todavía no hemos alcanzado.

El evangelio nos presenta quién Jesús para nosotros ya en esta vida, tanto más para toda la eternidad. Es el que nos enseña cosas nuevas, lo infinito, lo que no se acaba, y siempre está dispuesto a ayudar a quién lo necesita como el paralítico que irrumpió en la gran reunión. Aun interrumpe la oración explícita con Dios si hay alguien que está necesitado para sanarlo; y lo primero que sana es el corazón de cada uno, y si es necesario sana también el cuerpo para que se comprenda que Él es el sanador de todo dolor, de toda herida, enfermedad, debilidad humana. Es el Hombre que está recreando instante a instante lo que el pecado ha desmoronado, incluso hasta la misma muerte.

Este tiempo de Adviento es para que vivamos al encuentro de Jesús, que sea nuestro gran anhelo, porque Jesús es nuestra vida. 

Domingo 10-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 40,1-5.9-11 / Sal 84,9ab-10.11-12.13-14 / 2 Pedro 3,8-14 / Marcos 1,1-8

Un gran teólogo contemporáneo daba esta definición de cristiano: “el que sabe para qué vive y por qué vive”. El cristiano, nosotros sabemos por qué existimos, somos un pensamiento amoroso de Dios, y sabemos para qué; sabemos de nuestro destino con una seguridad absoluta, con conocimiento de qué es lo que tenemos que hacer, qué tomar, qué dejar. Dios nos ama tanto que desde el momento que la humanidad se extravió, Él comenzó a enviar mensajes por profetas, pero de modo especial enviando a su Hijo, para que sea nuestro guía, nuestro compañero de viaje, nuestro copiloto. Sabemos también para qué morimos, y que la muerte no existe, es el paso al cielo. Jesús nace para llevarnos al cielo, por eso tenemos que estar preparados, ir por el buen camino, de modo que la muerte no exista.

Acabamos de celebrar las exequias de Adolfina. Sabemos que socialmente no está evangelizada la muerte, más bien hay una especie de culto por el muerto. Adolfina está en la vida, y la ayuda que todavía le podemos acercar es acercarle más y más a Jesús en la eucaristía. En el cajón no hay absolutamente nada de la presencia de Adolfina, todo es recuerdo. La muerte de un ser querido tiene que servirnos para emprender el viaje de nuestra vida personal con mayor ánimo y no quedarnos en la tristeza del recuerdo pasado.

Preguntarnos ¿vivimos en real compañía de Jesús salvador?, vivir nuestra vida cotidiana sin temer la muerte, sino vivir de tal manera que la preparemos como un paso. Nuestra muerte personal es para los que quedan.

Viernes 08-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 3,9-15.20 / Sal 97,1.2-3ab.3c-4 / Efesios 1,3-6.11-12 / Lucas 1.26-38

Esta festividad de María en su Inmaculada Concepción, es como el primer pilar del arco de la vida de María y su misterio central, la elegida para ser Madre de Dios. Una mujer, una ignorada entre todas las mujeres del mundo imperial entre muchas que eran famosas en su tiempo¸ y las que no lo eran hubieran querido ser. Ser aplaudidas, conocidas. Ella una muchachita desconocida aun en su pueblo, era una más. Es el estilo de Dios, de lo pequeño hacer las cosas grandes; Dios obra en el silencio.

A nosotros, la civilización del espectáculo a través de los medios de comunicación, y de los inventos, las generaciones actuales, a medida que va pasando el tiempo más se vive no queriendo ser ignorados, a ser algo.

María sabe que es Madre de Dios, pero llena de gracias, del amor de Dios, no lo dice a su esposo, a su familia, sus vecinos. Si alguien supiera que su hijo va a ser presidente ¿lo va a silenciar?

En chiquitito, nosotros de una u otra manera tendemos a eso. ¿Por qué la humanidad perdió el paraíso?, porque el demonio, el mentiroso, le ofreció ser como Dios, ser grande. En las tentaciones a Jesús, el demonio lo tentó para que hiciera algo espectacular. Nosotros siempre estamos, aun en lo pequeño, esperando si nos reconocen; se vive para el espectáculo. No se vive como María, atentos al proyecto de Dios; por eso Ella respondió “hágase tu voluntad, he aquí la servidora del Señor”. Se es feliz, se es libre, en la medida que se es activo, se busca la realización con los ojos fijos en Jesús, enviado por el Padre para, en su evangelio, indicarnos su proyecto, a la manera de María.

Jueves 7 de diciembre de 2017

Mucho se ha escrito sobre la vida cristiana, sobre el ser cristiano,pero generalmente se escribe o se predica el "deber ser cristiano", la moral, la conducta cristiana y no hay vida cristiana sin un encuentro personal con Jesús.

La definición de quién es un cristiano: "Aquel que se ha relacionado con Jesús" y sabemos que a Jesús lo encontramos si tenemos interés en encontrarlo pero es El el que viene a nuestro encuentro, viene constantemente.

Todo lo que hay en la Iglesia, las devociones más estimadas son en vista a que sean mediaciones para encontrar a Jesús. Nos salvamos encontrándonos con Jesús porque El es el Salvador.

Tenemos que pensar , nuestra devoción a María ¿con qué nos enriquece? Si no nos acerca a Jesús es una devoción falsa. La razón de ser de María es en vista a anunciar a Jesús a todas las generaciones . En la época de María no tenían evangelios, que fueron escritos unos 50 años después de la resurrección de Jesús. El vigor espiritual de María y los discípulos era el contacto con Jesús, el centrarse en El.

Hoy se está extendiendo la lectura orante del Evangelio, no es para conocer la doctrina, ni la moral, es secundario, lo primordial es encontrar de tú a tú a Jesús, por supuesto a nivel actual. Jesús ha pasado a un nivel de estado glorioso a nivel de la vida celestial, no lo vemos pero tenemos que encontrarlo si vivimos en fe, con amor de caridad para con Dios y para con los demás.

La piedra de toque de que me voy encontrando con Jesús está en ir creciendo en fe en El, en el amor a Dios y al prójimo y la devoción a María es real,  no sentimental o utilitaria , porque María está para llevarme a Jesús.

Lunes 04-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 2,1-5 / Sal 121,1-2.4-5.6-7.8-9 / Mateo 8,5-11

Estamos en tiempo de Adviento, pero con una gran diferencia entre el que estamos viviendo y el que vivieron nuestros antepasados antes del nacimiento de Jesús. Ellos esperaban el cumplimiento de la promesa, y nosotros estamos viviendo el cumplimiento de la promesa lo estamos viviendo a la luz de la fe.

Al Adviento lo tenemos que vivir como cumplimiento y con esperanza de que esa presencia de Jesús que nos descubre la fe, la experimentemos en la visión del cielo, en el encuentro cara a cara con Jesús. Para que llegue ese momento, el mismo Jesús ha insistido en su vida histórica que estemos atentos, preparados, que no nos olvidemos hacia dónde vamos, y que es lo que ya tenemos: su presencia real como resucitado.

El caso del centurión es una constante llamada de atención; por eso que sus palabras han quedado grabadas en la liturgia de cada eucaristía. Para que ese momento de la comunión sacramental se viva bien, hay que estar en una actitud de encuentro con Jesús; el encuentro, pronunciando su Nombre desde la fe en nuestro corazón. Cuando digamos navidad, tenemos que decir encuentro con Jesús; no hay navidad sin encuentro con Jesús. Encontramos a Jesús en cada lectura del evangelio. Incorporemos leer el evangelio para encontrarnos en forma personal Él, junto con el encuentro en la eucaristía.

Ir descubriendo en nuestro quehacer de todos los días el encuentro con Jesús a la luz de la fe.

Domingo 03-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 63,16b-17.19b; 64,2b-7 / Sal 79,2ac.3b.15-16.18-19 / 1 Corintios 1,3-9 / Marcos 13,33-37

En las lecturas hay un hilo conductor. Hay algo que se derrumba, es este mundo, lo grandioso de él. La historia desaparece; desde el instante en que la humanidad comenzó a desarrollarse a espaldas de Dios, Dios supo que iban a la muerte. Entonces prometió el salvador.

Los que tenemos fe lo esperamos, ¿pero cómo?, ¿verdaderamente como salvador que sin Él, la muerte humana sería muerte? Una historia sin Cristo es una historia para la muerte.

Este tiempo de Adviento es para poner a flor de conciencia que todo pasa. Por eso Jesús insiste tanto en que estemos en actitud vigilante, atentos a que la historia pasa. Pero no tomar esta espera con terror; nosotros lo tenemos que esperar con una alegre esperanza porque está la promesa de Dios.

Jesús pone una comparación, la del siervo que espera a su señor. Esperar haciendo lo que se debe hacer, haciendo la voluntad del Padre Dios, su proyecto, ser fieles seguidores. El Señor de la historia, Dios, sabemos que es un Padre, entonces esperar el encuentro con Él.

San Pablo en el capítulo 3 a los Colosenses les dice: busquen las cosas del cielo, no se aferren a las de la tierra. Hagan lectura orante con este texto Col 3, 1ss.

Viernes 01-12-2017

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 7,2-14 / Dn 3,75.76.77.78.79.80.81 / Lucas 21,29-33

Las lecturas de este día son una advertencia, no para caer en un pesimismo, pero sí para no caer en un optimismo sin fronteras. Es una advertencia, en el proyecto de Dios, que se nos va a abrir una vida en plenitud en todas las dimensiones. Nos tenemos que preparar porque esta historia se acaba, no nos tenemos que instalar, sino que como discípulos de Jesús, animados por el Espíritu Santo, tener psicología de peregrinos; estamos de paso.

Es Padre Dios nos envía a su Hijo para que nos enseñe, con sus palabras y vida, hagamos lo que hagamos, a buscar el Reino de Dios. Jesús insiste en estar atentos a los signos de la plenitud de Reino, que se va dando en la medida en que nosotros seamos discípulos de Él; vamos viviendo el Reino y lo vamos construyendo haciendo la voluntad del Padre Dios. Hacer la voluntad de Dios no es cumplir con un mandato, es vivir de acuerdo al proyecto de Él sobre nosotros; a ese proyecto lo revela Jesús en su evangelio, Él predicó el Reino.  

Todos los días pedir hacer la voluntad de Dios, buscar el Reino en nuestro entorno. Por la noche preguntarnos ¿hoy he vivido buscando el Reino o me he dejado llevar de otros proyectos? El secreto de la felicidad, aun en esta tierra, es vivir las 24 horas del día haciendo la voluntad de Dios. 

Jueves 30-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 10,9-18 / Sal 18,2-3.4-5 / Mateo 4,18-22

 El apóstol Pablo es un enamorado de Jesús, a tal punto que se dijo de él: el corazón de Pablo, el corazón de Jesús. En Pablo y en todo el mundo, no se llega uno a enamorarse de Jesús por algunos momentos. Lleva tiempo. Los cristianos ¿le damos tiempo al conocimiento de Jesús, a dejarnos y buscar que nos anuncien a Jesús? En la medida que le demos tiempo al dialogo con Jesús, Él se va a ir revelando.

Esta festividad de san Andrés confirma lo que hemos leído en la lectura a los Romanos. De san Andrés no conocemos discurso alguno, pero sí su actitud para con Jesús. Con Juan son los dos jóvenes que cuando el Bautista les señaló que era el Mesías, prontamente se pusieron en camino para seguir a Jesús y preguntarle quién era, y se quedaron con Él.

¿Nosotros nos damos tiempo para quedarnos con Jesús? Quedarnos con Jesús, leyendo, estudiando, meditando, contemplando su vida, sus enseñanzas, intimando con Él en la eucaristía para escucharlo. Pero para esto hay que hacer como san Andrés, dejar todo por Jesús, tener interés por Él.

La festividad de san Andrés y las lecturas de hoy, nos tienen que hacer pensar si así como las personas que se cruzan en nuestra vida, la persona de Jesús nos despierta el mayor interés, disponibilidad para tratar con Él. La primera instancia en pronunciar su Nombre con fe, luego conocer su evangelio, y para llegar a la plenitud de conocimiento e intimidad con Jesús, frecuentar la eucaristía. Él nos va transformando en Él mismo por disposición del Padre Dios y la fuerza del Espíritu Santo.

Miércoles 29-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 5,1-6.13-14.16-17.23-28 / Dn 3,62.63.64.65.66.67 / Lucas 21,12-19

En la primera lectura de Daniel leer la historia, la vida, muestra con mucha fuerza como debemos mirar desde Dios lo que nos toca vivir; y esta lectura desde Dios es muy importante porque da sentido a nuestras vidas. Dios nos habla a través de lo que vivimos, hay que tener el corazón sensible para poder entenderlo. Y ahí está la raíz más fuerte de la paternidad de Dios con nosotros. A veces podemos tener la tentación de un Dios mago: “Dios dame tal cosa”. Y el amor de Dios es más grande, nos acompaña para que seamos testigos de su amor; y es una relación de Padre a hijos.

Si miramos nuestra vida podemos ver cómo Dios nos cuidó en todo momento, nos acompaña, nos saca adelante. 

Martes 28-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 2,31-45 / Dn 3,57.58.59.60.61 / Lucas 21,5-11

Las primeras lecturas aunque no se nombre la navidad, el nacimiento de Jesús, en la sabia pedagogía de la liturgia, ya nos pone en una actitud de preparar la celebración de navidad. Hay que devolverle su valor de celebración festiva y con un compromiso de nuestra vida de hijos de Dios.

Las lecturas de esta semana y primeros días de adviento nos pone en un pasado, desde el presente que estamos viviendo, y nos abre a un futuro desde el presente.

El templo era lo máximo que había realizado el pueblo de Israel. Daniel en su profecía presenta la historia de la humanidad sin Dios con una gran nostalgia del paraíso perdido. Hay momentos de la historia de un gran triunfo; pensemos la historia patria que hemos vivido.

Estas lecturas que van iluminando la historia humana, nos van anunciando otra historia, la historia que comienza con Jesús, con el Dios con nosotros.

Si queremos encarar la celebración de la navidad con fe tenemos que tener los ojos fijos en Jesús en nuestra historia. Ya en el presente preguntarnos seriamente ¿construimos nuestra vida personal cimentados, plantados, animados por la presencia de Jesús?, ¿o construimos dos historias?, momentos de dualismo de encuentro con Jesús o de encuentro buscándonos a nosotros mismos. ¿Vivimos buscando el Reino de Dios?

Este tiempo de Adviento que comenzaremos es para renovarnos con la mayor profundidad posible en nuestra opción por Jesucristo y su Evangelio.

Jueves 23-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Macabeos 2,15-29 / Sal 49,1-2.5-6.14-15 / Lucas 19,41-44

Dios es Padre, es la fuente de toda paternidad, es Amor, por eso que no condena a nadie y no envía males, a tal punto que ha enviado a su propio Hijo para salvar al género humano de su propia condenación, de la muerte.

Este pasaje es el pasaje de suprema advertencia de cuál es el camino de la vida, de la felicidad; toda la enseñanza de Jesús ha sido conducirnos a cada uno hacia Él y por Él encontrar a Dios. Esta advertencia no oída trae lo que le trajo a Jerusalén  y sus habitantes. Jesús prevé que rechazándolo a Él les va a venir la muerte y la destrucción, y esa advertencia a Jerusalén en valida de generación en generación.

No tenemos que vivir con temor, sino en actitud de vigilancia, vivir confiados y agradecidos; los que tenemos fe, vivir escondidos en Cristo para Dios, con san Pablo decía a los Colosenses 3, 3. Así se irá creando un mundo nuevo.

Pidamos vivir escondidos en Cristo para Dios, anunciando en el mundo que nos toque vivir el camino de la salvación que es el encuentro con Jesús, la búsqueda del reinado de Dios

Miércoles 22-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Macabeos 7,1.20-31 / Sal 16,1.5-6.8.15 / Lucas 19,11-28

La Palabra de Dios en cada versículo o frase de la Biblia, es riquísima, pero hay pasajes que dejan sin palabras como el libro de los Macabeos. Una madre impulsando a su hijo con ternura de madre pero con firmeza de su creencia en el Dios verdadero y de sus promesas; esa madre con conciencia de que ha sido instrumento de vida humana para sus siete hijos cooperando con Dios, lo impulsa a su hijo menor a que entregue su vida a la muerte para ser fiel a la creencia religiosa en el Dios de Jacob, de Abraham, en el Dios viviente.

Qué fe la de esa madre; lo impulsaba para que hiciera un favor de estar siempre unidos en familia por toda la eternidad; esta mujer hace un acto heroico de fe en la resurrección de los que mueren en Dios y por Dios. Para sus contemporáneos fue arrasada, pero para la realidad fue lograda, una familia lograda por ser fiel a Dios.

Esta historia de los Macabeos es una interpelación para los padres cristianos, que se contentan actualmente la mayoría, con que sus hijos sean bautizados, a lo sumo que hagan la primera comunión; pero no cuidan y no educan para la fidelidad al Dios de Jesucristo, a Jesucristo el Señor de esa familia.

Recomiendo la lectura orante de este pasaje; también recomiendo a los consagrados cuando sientan que los votos son inútiles para sus vidas, hagan oración con este pasaje, y verán que los votos sagrados son alianza con el Padre Dios, por Jesucristo en el Espíritu Santo, quien les dará la felicidad eterna, renunciando a bienes de la tierra. Y en el caso de los padres cristianos vuelvan a chequearse si están educando en la fidelidad con el texto de Gálatas 5, 25-26, los frutos del Espíritu, para saber si se está viviendo la Alianza con Dios o la alianza con la mundanidad.

Martes 21-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Macabeos 6,18-31 / Sal 3,2-3.4-5.6-7 / Lucas 19,1-10

Qué importancia para nuestra salvación le ha dado Jesús al uso del dinero. Hay que tener en cuenta que el evangelista Lucas no lo escuchó directamente a Jesús. Su evangelio es el eco de la vida de la primera comunidad de Jerusalén donde él estaba.

Jesús invita a Zaqueo con la intención de que Zaqueo en el uso del dinero girara 180º. Los cristianos en general no le damos valor; el mundo occidental domina y zaquea a un mundo oriental para apoderarse de las riquezas de Oriente.

Tenemos que pensar en nuestro propio bolsillo. De hecho una fe cristiana en Jesús y su evangelio no ha rozado el corazón si no abre el bolsillo, aún de los que tengan muy poco. El que menos tiene, algo puede compartir; cómo cuesta algo que es bíblico, el diezmo. La medida evangélica es usar lo necesario, porque lo demás no nos pertenece; el ahorro que es necesario, también tiene esta medida.

Es eminente la frase de san Juan Pablo II en Laborem exercens: “toda propiedad privada está embargada”.  El uso del dinero cuesta mucho aún a los consagrados. Con Jesús y a través de su evangelio toda rendición de cuentas de un cristiano tiene que estar acompañada con Jesús para un buen discernimiento. Para Dios esto no es una ocurrencia de un superior, sino es el pensamiento del Padre Dios que ha creado este mundo para que con equidad todos tengan lo necesario para vivir dignamente.

San Juan Pablo II en Viedma dijo: si hay un hombre, una mujer, un niño, un joven, un anciano, necesitado un cristiano no puede vivir tranquilo

Jueves 16-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 7,22–8,1 / Sal 118 / Lucas 17,20-25

Nos tenemos que preguntar si pedimos todos los días la sabiduría; la Palabra de Dios presenta la sabiduría como el valor supremo. Tengamos presente el testimonio del rey Salomón que Dios le ofreció riquezas, bienes cuando fue designado rey, y él solamente pidió sabiduría, y así pasa a la historia como el rey sabio.

El tema del Reino en mismo Jesús no pudo definirlo con una sola expresión; Jesús no predicó la Iglesia, predicó el Reino, y hoy estamos que una gran mayoría que se dice miembro de la Iglesia, si se le pregunta qué es el Reino, no sabe qué decir, y en el Padrenuestro se lo pide todos los días. El Reino es algo muy difuso pero algo muy concreto a la luz de la fe. Urge interiorizarse en qué consiste el Reino; hay que pedir la efusión del Espíritu para que el Padre Dios conceda la fe en el Reino.

El Reino está personificado en Jesús, el que murió y resucitó; el día de pascua el Reino se realizó en Él, y el Reino se va realizando en quienes hacen comunión con Él y comunión entre nosotros; y así se va extendiendo por todo el mundo desde un grupo que vive en comunión con Jesús y entre sí, y damos signos del Reino como hijos de Dios y hermanos entre nosotros.

El signo más cabal del Reino es el amor fraterno; esta tiene que ser la conducta diaria de los que se dicen creyentes en Jesucristo, en el Reino, siendo testigos del Reino. Busquemos en la Palabra de Dios qué es el Reino y cómo se logra vivir el Reino.

Miércoles 15-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 6,1-11 / Sal 81,3-4.6-7 / Lucas 17,11-19

Si tuviéramos una pizca de fe seríamos felicitados por Jesús, seríamos agradecidos, como felicitó al samaritano que demostró su fe por su gratitud. En la medida que no somos suficientemente agradecidos, en esa medida es que no vivimos de fe. Vivir de fe en la realidad de que todo, todo de lo que somos y hemos recibido, y vivimos y tenemos, es gratuito y tiene su origen en el amor del Padre Dios, en Jesús su Hijo y en el Espíritu Santo, en el amor de ambos.

Dios que es amor que desde toda la eternidad ha pensado con amor en nosotros; por eso existimos, por eso somos cristianos, por eso podemos estar en camino de salvación eterna. Si todo cristiano tiene que vivir agradecido, cuanto más los cristianos que nos llamamos consagrados. Somos ingratos porque somos indiferentes a los dones de Dios; somos autosuficientes, si hacemos un acto bueno en la vida, nos creemos buenos nosotros. Hasta el mismo Jesús cuando le dijeron bueno, les dijo: solo Dios es bueno. Y nosotros somos buenos porque Dios comparte con nosotros su vida, Él tiene la iniciativa; como dijo Francisco una vez, Dios nos primerea.

Tenemos que estar en una actitud fundamental de acción de gracias; decirle a Dios: gracias porque nos amas, gracias porque nos salvas, gracias porque nos ofreces la vida eterna, gracias porque nos salvas de la muerte. Si todavía hay algún cristiano, algún consagrado que tenga terror a la muerte física, es porque no tiene suficientemente fe y por lo tanto gratitud a Dios que por Jesús, nuestra muerte en Jesús, es una muerte eterna, feliz.  Nuestra primera actitud hacia Dios tiene que ser de agradecimiento, y de decirle “Jesús, te amo”.

Martes 14-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 2,23–3,9 / Sal 33,2-3.16-17.18-19 / Lucas 17,7-10

Tenemos que conocernos, y quien bien se conoce sabe que naturalmente no somos buenos. Estamos llenos de defectos; eso no nos tiene que apabullar, ni entristecer, ni vivir con sentido de culpa. Pero sí reconocernos que si algo bueno tenemos, y podemos hacer algo bueno,  se lo debemos a dios a través de Jesús. Precisamente para ser auténticos y honestos con nosotros mismos, tenemos que admitir que sin Jesús hacemos nada, nada, porque somos hijos de Adán y Eva y hemos heredado una especie de engreimiento; aunque no lo decimos, queremos realizarnos, lograr una personalidad, queremos incluso ser felices, y caemos siempre en la trampa de confundir placer con felicidad.

 O creer que con un bienestar por un tiempo, ya nos hemos logrado; es decir, no aceptamos lo que nos advierte Jesús en esta parábola, que somos inútiles para realizar lo bueno, lo que verdaderamente conduce a la felicidad, a la plenitud de ser personas logradas.

Nosotros que tenemos fe en la Palabra del Señor, incluso los consagrados a Dios por Jesús, en la práctica no tenemos en cuenta que somos siervos inútiles, sino no daríamos un paso en ningún proyecto, en ninguna medida pastoral o propósito de vida espiritual, sin pedir, suplicar con confianza, con esperanza; ser limosneros con los brazos extendidos y las manos abiertas suplicando a Dios que nos conceda hacer su voluntad, su proyecto, en estado de oración en todo momento, actitud interior de reconocer que sin la presencia de Jesús en nuestra hacemos nada.

Jesús nos dejó el Padrenuestro, y a veces lo rezamos mal. Por eso les doy un consejo: tomen cada día una petición “Padre, santificado sea tu nombre”; otro día “Padre, que venga a nosotros tu Reino”; y así sucesivamente con cada petición que son una síntesis para vivir el evangelio de Jesús. 

Lunes 13-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 1,1-7 / Sal 138,1-3a.3b-6.7-8.9-10 /  Lucas 17,1-6

La primera lectura de hoy es otro capítulo del libro de la Sabiduría. Recomiendo que no solamente lean los trocitos que se da en la liturgia, sino el libro como tal porque da pautas concretas para no ser insensatos, para ser sabios; quien lo lee con el Espíritu Santo logra ser una persona sabia, sin haber tenido que pagar aranceles en universidades. Se puede tener títulos universitarios y no ser sabios con la sabiduría humano-divina. Para esto hay que tener una lectura al menos con una pizca de fe; no es simplemente palabra humana, es Palabra de Dios.

En el evangelio, en la última frase, muestra la importancia fundamental que Jesús le da a la fe cristiana, a la fe en Él, y por Él lo que Él enseña; por eso que se arrogó el título de maestro de logarnos como seres humanos.

Quien no tiene fe, si la busca, la encuentra; y buscarla es pronunciar al menos el Nombre de Jesús. Los consagrados, los cristianos, los que practican ¿crecen en la fe?; con fe en Jesús se puede realizar el proyecto de Dios. A veces tenemos proyectos pero nuestros y no el de Dios. Jesús promete su poder, y así podemos hacer grandes cosas, como María.

Pidámosle a María la intercesión de que tengamos fe y tomarla como modelo. Recurramos a Jesús; con Él, lo que es imposible a la razón humana, si es proyecto de Dios, Jesús nos lo hace posible. Si no hay fe pascual, no hay salvación porque no hay presencia de Jesús muerto y resucitado.

Domingo 12-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 6,12-16 / Sal 62,2.3-4.5-6.7-8 / 1 Tesalonicenses 4,13-17 /  Mateo 25,1-13

Cómo nos ama Dios que está atento a cómo encaran sus hijos la vida. Si la encaran con sabiduría o con la necedad de no pensar en sus propias vidas, sin proyecto alguno. Dios nos ama tanto que nos ha enviado a su propio Hijo para que aprendamos a vivir como seres humanos. Los seres humanos desde que no supieron vivir de acuerdo a lo que han sido creados, Dios empezó a enviar mensajes, el Antiguo Testamento, dentro de él está el libro de la Sabiduría como un anticipo de lo que iba a ser Dios, de su actitud de cuidado por nosotros. Este libro es como un mapa del lugar hacia donde nos encaminamos, el camino que tenemos que tomar.

Dios ha ido hablando por los patriarcas, profetas, pero nos ha enviado a su Hijo para que viviera la vida humana de tal manera que enseñara desde una vivencia, se hace cuerpo, historia humana para enseñarnos a vivir, a saborear la vida.

Nosotros tenemos la misma sabiduría humanizada, para que siguiendo los pasos de Jesús, sus enseñanzas, criterios actitudes, vivamos saboreando aún la enfermedad, el malestar físico. Hoy pongo el caso del enfermo porque es el día nacional del enfermo. Encarar la enfermedad, la muerte, en comunión con Jesús que es la sabiduría de Dios. El que vive en comunión con Jesús participa de la sabiduría de Dios para vivir la vida humana; vivir la vida humana a la manera de la vida de Dios.

Viernes 10-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 15,14-21 / Sal 97 / Lucas 16,1-8

Las lecturas de hoy nos ponen frente a las motivaciones por las cuales vivimos, nos movilizamos. Esto hay que preguntárselo y enseñarlo; no se vive sin una motivación fundamental. No somos una manada llevada por el arriero de acá para allá y no por proyecto de cada uno, sino que hay un proyecto de ganancia del dueño; cómo se las ingenia para ganar lo que quiere ganar.

Y ¿qué es lo que queremos ganar nosotros? Preguntarse todos los días, aun los que ya estamos ubicados en la propia vocación, si estamos respondiendo a esa vocación. Es la primera intención que se tiene cuando hicimos nuestro acto de entrega total por una causa. Los consagrados/as por la causa de Jesús, del Reino, respondiendo a un llamado. Entonces en lo chico y en lo grande de nuestra vida cotidiana preguntarnos más que el para qué, el por qué hacemos tal cosa. Un cristiano ¿por qué es cristiano? Tiene que haber una opción por Jesucristo; es la libertad de conciencia.

Los consagrados han optado, pero por qué; ¿porque les gustó entrar en tal Institución ó porque se tuvo conciencia de que Jesús nos llamaba a ese lugar? Hacer todo porque Jesús nos amó y se entregó por nosotros, y nos ha llamado por amor para amar. El por qué finaliza en el para qué; ¿por qué?, porque me amó, ¿para qué?, para dar amor.

Jueves 09-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Ezequiel 47,1-2.8-9.12 / Sal 45,2-3.5-6.8-9 / 1 Corintios 3,9c-11.16-17 / Juan 2,13-22

Esta festividad en época de fe cristiana, popular, se entendía que el Templo era un signo no un lugar para destino religioso. Se entendía que en el templo lo principal era el altar, y el altar era hasta venerado como signo de la presencia de Jesús; porque se vivía a flor de conciencia que el Templo cristiano para los que tienen fe, es Jesús resucitado.

Por siglos no se preocuparon por tener templos, y hasta los romanos y otros pueblos muy religiosos que tenían grandes templos, los consideraron ateos. Sin embargo sabían muy bien que se estaban encontrando con el verdadero Dios en Jesucristo, muerto y resucitado, porque en Él habita la plenitud de la divinidad.

Entonces tomar contacto con Él, con su Nombre. Recurrir al Nombre de Jesús con frecuencia y fe en el corazón. San Pablo llegó a decir que el que pronuncia el Nombre de Jesús con los labios y fe en el corazón, se salva.

Necesitamos de una catequesis muy seria, profunda para volver a la realidad de que Jesús es nuestro Templo, de tal manera que el que entra a un templo católico y se queda con admirar la arquitectura y no tiene relación personal con Jesús, no ha hecho un acto religioso cristiano. Tenemos que repensar nuestros actos de piedad. Creer que Jesús es el Templo, es transformante; se puede vivir entonces toda la jornada diaria en oración porque se tiene conciencia de vivir en el Templo, en Jesús. Vivir en el Templo que es Jesús es la raíz de vivir en comunión con la muerte y resurrección de Jesús, la pascua.

Miércoles 08-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 13,8-10 / Sal 111,1-2.4-5.9 / Lucas 14,25-33

Las tres lecturas las sintetizo en esta frase: son la síntesis de la opción cristiana. El tema del amor, el tema del dinero es para prestarlo; en el evangelio Jesús habla de entregar. ¿Qué hemos estado haciendo hasta ahora? Hemos dejado de convocar discípulos y discípulas; en todo caso lo hemos reducido a los que quieran seguir de más cerca a Jesús, responderle con mayor amor en una actitud de generosidad. La Iglesia como tal hace ya siglos no se la señala como la Iglesia de los discípulos y discípulas de Jesús, sino de gente religiosa, cumplidora con un culto religioso con ritos y ceremonias.

Pero para Jesús eso no. Me llamó la atención un gesto de Jesús que destaca Lucas: lo seguía una muchedumbre, pero Jesús quiso definir, no es cuestión de seguirlo de cualquier manera, como nos parezca, como un entusiasmo como el que se puede tener frente a un cantante, una actriz o un líder que arrastra multitudes. Jesús se detiene y desafía a esa muchedumbre.

Trabajemos la palabra desafío; el evangelio Jesús lo muestra como un desafío que nos hace. Les ruego releer, meditar y contemplar los términos que usa Jesús en este evangelio de Lucas 14, 25-33, principalmente quienes han hecho voto de pobreza, obediencia y castidad.

Seamos coherentes, auténticos y volvamos a la sencillez y radicalidad del discipulado a Jesús, y no a teorías de espiritualidad. No olvidemos la sencillez del evangelio. Preguntemos a Jesús ¿qué tengo todavía que no te he entregado?, ¿qué he retenido hoy no entregándoselo a Jesús?

Para el común de los laicos san Pablo tiene un axioma: vivan usando de las cosas como si no las usaran

Martes 07-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Gálatas 4, 4-7 / Salmo Jdt 13, 18bcde. 19 / Juan 2, 1-11

La Iglesia del hemisferio sur, comenzamos en mes de María. En la Iglesia universal, un mes dedicado a María es una tradición muy antigua, una práctica mariana sólidamente fundada en lo que es esa mujer llamadaMaría, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, medianera de todas las gracias.

Qué razón tiene todo un mes, no es simplemente honrar, no solamente implorar a María que tiene una poderosa mediación, sino también porque esta mujer ha sido constituida modelo de toda la Iglesia.

Por eso en este mes hay que aprovecharlo para que durante todos los demás meses del año, vayamos viviendo nuestra vida cristiana, así como lo hacemos con los ojos fijos en Jesús, también lo hagamos con los ojos fijos en María; vivir a la manera de María en tal o tal misterio, como en el Instituto Cristífero, a la manera de María de la Visitación. Pero a través de ese misterio, a través de lo que ha sido en la vida histórica esta mujer y el por qué es la prerrogativa de hoy y por toda la eternidad; porque fue la creatura que más vivió en intimidad, en comunión con Jesús.

Jesús para hacerse salvador de la humanidad necesitó de esta mujer,María. Entonces una primera aproximación a este misterio de Madre y Medianera de todas las gracias. ¿Queremos estar en comunión con Jesús, queremos que Jesús sea nuestro salvador?, necesitamos deMaría, como necesitó el mismo Dios Padre en su designio salvador, necesitó el sí de María.

Vivamos encontrándonos con Jesús por María, a Jesús por María. Que las prácticas del mes de María nos concedan vivir en perfecta compañía, comunión con Jesús por medio de María. 

Domingo 05-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Malaquías 1,14–2,2b.8-10 / Sal 130,1.2.3 / 1 Tesalonicenses 29,7b-9.13 / Mateo 23,1-12

Jesús reprende severamente a quienes dicen pero no obran de acuerdo a lo que dicen. Nosotros los cristianos, los consagrados, cuántas veces en el día decimos dos palabras pero en la práctica no las vivimos. La palabra Padre y la palabra hermano. La palabra Padre para con Dios, y por lo tanto somos hijos de Dios, y si somos hijos, Jesús enseñó la realidad de Dios para con nosotros, que es Padre. Esta realidad es el hilo conductor de varias páginas de la Biblia.

Jesús salva en esta historia, si no te estás salvando en esta historia, te encuentras después de la muerte que te has defraudado, engañado; ese es el estado de pecado como lo fue en Adán y Eva, en el cual hemos heredado el pecado de engañados y no vivir la realidad. Jesús nos salva aquí y ahora y sabemos que nos estamos salvando en la medida que reconocemos en la práctica con nuestro comportamiento, con la conducta interna y externa, que Dios es Padre. Pero sabemos y nos comportamos como hijos de verdad, si entre nosotros, nuestras relaciones humanas son fraternas. Este es el signo de salvación, si somos hermanos no en acontecimientos o grupo determinado, sino con todo ser humano, sin acepción de personas, sin poses.

La transformación de Jesús es aun hasta corporal, una transformación en nuestras tendencias; la fraternidad que vino a traer Jesús con su salvación, su muerte y resurrección es la causa, origen, fuente de la fraternidad humana. No marginar a nadie. Todo el evangelio de Jesús se sintetiza en que seamos y nos comportemos como hijos y hermanos.  

Sábado 04-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 11,1-2a.11-12.25-29 / Sal 93,12-13a.14-15.17-18 / Lucas 14,1.7-11

La primera lectura no se puede dejar pasar por alto; es el recuerdo de Pablo a los cristianos (Rom. 11,1-2a.11-12.25-29), no presumamos de ser cristianos. El pueblo judío no ha perdido para Dios la primacía. Es el misterio de la conversión de los judíos que no se tiene presente, solamente en movimientos ecuménicos, pero popularmente no. Eso trae también una actitud en nuestra fe; les recomiendo que lean las notas de la biblia a este texto de san Pablo.

El evangelio nuevamente es sorprendente, es Dios Padre que envía a su Hijo a enseñarnos que no busquemos sentarnos en los primeros puestos. Qué detalle, qué minucia dirán algunos para nuestra cultura actual en todos los órdenes, buscar ser el primero, la cultura de la competición. Esta cultura nos ha llevado a vivir un cataclismo mundial, porque la cultura de la competición lleva a, no solamente en el orden personal, familiar, social, nacional e internacional, buscar el mayor bienestar que queda para unos pocos y los que sufren son los más; si es necesario destruir al otro, se lo destruye. Esta es la carrera que hay de armamentos, industrial, pero también en lo íntimo de cada familia, se ha perdido la cultura del compartir y de buscar el interés de los demás. La cultura de la competición lleva a crear un corazón egoísta; la cultura que enseña Jesús es la cultura del amor al otro. Jesús cuida el detalle porque el detalle es la plenitud del amor, un saludo, el cariño, un beso. El que no es fiel en lo poco, no lo será en lo mucho.

Viernes 03-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 9,1-5 / Sal 147,12-13.14-15.19-20 / Lucas 14,1-6

La actitud de Jesús frente a cualquier persona, no era un número más, sino para Jesús encontrarse con alguien no era una rutina. Aprendamos a no dejarnos llevar de la rutina de encontrarnos y a la luz de la fe es un acontecimiento. La única preferencia, que es precisamente la que hacía Jesús, es por quien estaba más necesitado, un enfermo y lo sanó más allá de las costumbres, de la ley religiosa; primero está la persona. La persona a los ojos de Jesús es hija de Dios, cada persona tiene a Dios como Padre. Acostumbrémonos entonces con las costumbres no de la simple razón, sino la costumbre que va engendrando el pensamiento de Dios sobre cada uno de nosotros. Por eso tenemos que lograr acostumbrarnos a tener costumbres del mismo Jesús para con los demás. 

Jueves 02-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Apocalipsis 21, 1-5a. 6b-7 / Salmo 26 / 1Cor 15, 20-23 / Lc 24, 1-8

La renovación de la liturgia está en proceso todavía a la luz del Concilio Vaticano II cuya voz de orden fue “volver a las fuentes”.

La existencia del purgatorio de acuerdo incluso a las lecturas de hoy, no son una especie de infierno mitigado, infierno pero que no durara mucho. De acuerdo a las lecturas de hoy y de la realidad, no son difuntos, ni demi condenados. Son nuestros hermanos que nos han precedido.

Yo me imagino el purgatorio, no con llamas de fuego como lo representan algunos, sino como la llegada a un aeropuerto; el pasajero después de un viaje, llega pero aún no se encuentra con quienes lo están esperando. Tiene que realizar trámites, por eso unos salen antes que otros al encuentro de los que están esperando. El cielo es ya encontrarnos plenamente con Jesús y con quienes están en torno a Él gozando la plenitud de la visión de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Tenemos que orar para que se hagan todos los trámites antes del encuentro; los ayudamos en la comunión de los santos, nos unimos a ellos en Jesús orando, de modo especial en la eucaristía, con la intención de orar por todos los fieles hermanos nuestros que están a la espera de lograr la plenitud del gozo eterno.

Miércoles 01-11-2017

Textos bíblicos para leer orando: Apocalipsis 7,2-4.9-14 / Sal 23,1-2.3-4ab.5-6 / 1 Juan 3,1-3 / Mateo 5,1-12

Les decía en la introducción a esta festividad de todos los santos, que es la festividad de nuestro destino feliz y eterno, lo que llamamos cielo. Este es nuestro destino desde que nacemos y nos bautizan; el bautismo es el comienzo del viaje. La vida es como un viaje; los años son como mojones que vamos alcanzando en esta historia, pero ese viaje tiene un destino.

¿Somos tan precavidos como un viajero sensato que sabe a dónde va? Estar preparados y atentos para ese viaje, por dónde debemos ir.

Los cristianos en la medida que se han dejado catequizar, se les ha dado elementos para saber por dónde encaminarse para llegar al cielo. Jesús se encargó de ello; todo su evangelio son señales para el camino. De modo particular en las bienaventuranzas nos dejó las constituciones del Reino de Dios, del cielo. Por eso que las tenemos que madurar, pensar para no equivocarnos el camino del destino al cual vamos, la misma Palabra de Dios nos lo va indicando, sino será el destino equivocado.

Seamos viajeros del cielo, viajeros de la eternidad feliz, pero sensatos. Pensar en el cielo desde los primeros años y no cuando ya se tienen muchos años, porque si es así difícilmente se encuentre el buen camino del cielo. En el amor de Dios para con nosotros, lo más maravilloso que nos puede acontecer es el cielo, que no es un lugar sino un estado; es un estar con Jesús y con Él y por Él con el Padre Dios y el Espíritu Santo y con todos aquellos que hoy están gozando del destino gozoso, el encuentro con Jesús, nuestro Señor. Nuestro destino es ser tan felices como Dios es feliz.

Martes 31-10-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 8,18-25 / Sal 125,1-2ab.2cd-3.4-5.6 / Lucas 13,18-21

Jesús vino a anunciar el Reino de Dios, y lo anuncia con comparaciones de insignificancias. A ningún maestro se le ha ocurrido anunciar lo extraordinario y maravilloso como una semillita de las más pequeñas, y que tampoco produce un árbol espectacular. Al mismo Magisterio de la Iglesia le cuesta anunciar el reinado de Dios en un proceso silencioso, como lo es la maravilla de un amanecer; este no es en un instante, es un proceso de la noche al día.

Esto se encierra en un axioma del proceder de Dios, que hay que pasar de eventos a procesos; y si hay eventos, estos tienen que generar procesos; no quedarse en la solemnidad de una fiesta.

Jesús al Reino de Dios lo compara como una semilla de mostaza. Pensaba en la pascua, muerte y resurrección, que es centro, fuente y cumbre de la vida cristiana. Por la importancia que tiene, se la ha hecho la fiesta de las fiestas. Pero precisamente la fiesta ha desvirtuado a la misma pascua. Ya no es fuente, centro, cumbre en la práctica en los cristianos. La pascua es todo un proceso en cada uno de los que quieran ser cristianos.   

El instante de vida cristiana es pascual, participa de la muerte y resurrección de Jesús. La eucaristía es una comida que entra en un proceso personal con quien comulgó. Pasar de eventos a procesos. La santidad, la salvación cristiana es un devenir, un hacerse; el cielo es el evento final de todo un proceso.

Lunes 30-10-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 8,12-17 / Sal 67,2.4.6-7ab.20-21 / Lucas 13,10-17

Una acotación actualizada; todavía en esta traducción se habla que somos hijos adoptivos, y no, no somos simplemente adoptivos. Como dice san Juan “nos llamamos hijos de Dios y lo somos de verdad”. Esa palabra de ha introducido como traducción para no confundir la filiación de Jesús; Él es Hijo por naturaleza porque es Dios, pero nosotros estamos animados del mismo Espíritu Santo que Jesús, participamos de su filiación, somos partícipes de su divinidad.

Estos versículos de la primera lectura (Rom.8, 12-17) son definitorios; o estamos movidos por el Espíritu Santo en todo acto cotidiano, o no somos cristianos, porque hacemos actos como si no estuviéramos bautizados. Pablo habla de actos de la carne; los actos de la carne es lo que diríamos hoy actos adamíticos, de la herencia de Adán y Eva, tendencias que se originan por el pecado original. Tenemos que morir al pecado y dejarnos llevar del Espíritu. Esto lo conseguimos en la medida que obramos en nombre de Jesús, pronunciando su Nombre nos infunde el Espíritu del Padre y del Hijo, el Espíritu Santo; así podemos hacer actos de verdadero amor y no de egoísmo, actos con sabiduría de Dios y no con ciencia solamente humana. Dejándonos llevar del Espíritu Santo nos vamos logrando como hijos/as de Dios; así todo acto es semejante a los actos de Jesús. Pongámonos en la corriente espiritual del Espíritu de Jesús y así viviendo en una gran libertad de hijos de Dios cumpliremos los mandamientos del Padre Dios.

Viernes 27-10-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 7,18-25ª / Sal 118,66.68.76.77.93.94 / Lucas 12,54-59

Hoy voy a comentar una palabra de Jesús: “hipócritas”. Nosotros, la generalidad de los cristianos, a la palabra de hipócritas la reducimos, en boca de Jesús, a los fariseos de su tiempo, los maestros de la ley. Para Jesús el hipócrita es el que no es coherente con lo que dice ser, con lo que debería ser.

Casos concretos: un obispo que no trata de ser padre, hermano y amigo con todo ser viviente, creyente o no creyente, amigos y enemigos, es un hipócrita, no es coherente a lo que ha sido llamado a ser. Lo mismo un sacerdote a quien llamamos padre y no lo es prestando el servicio de la paternidad a quienes vaya encontrando. El hipócrita son los cristianos domingueros y nada más; cumplen con la misa dominical, pero durante la semana ¿viven los compromisos bautismales?, y esto a los ojos de Jesús. Jesús fustiga mucho la hipocresía, la aborrece.

Tengamos mucha sinceridad para con nosotros mismos. Todo cristiano del común de la comunidad, pero tanto más quienes han tomado el compromiso de ser fieles testigos del seguimiento a Jesús, como el obispo, los sacerdotes, los consagrados que solamente ostentan el nombre pero en la práctica ¿viven los compromisos de su consagración?  

Pidamos al padre Dios por Jesús nos dé el espíritu de obediencia a sus mandamientos, que es fidelidad a los compromisos bautismales.

Jueves 26-10-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 6,19-23 / Sal 1,1-2.3.4.6 / Lucas 12,49-53

Jesús no encontró una comparación tan cercana a la realidad que indica su seguimiento; el verdadero seguimiento a Jesús trae consigo un cambio radical muy profundo en el ser humano, a tal punto que lleva toda una vida esta tarea de seguir a Jesús. El seguir a Jesús tiene que llegar a transformar aún nuestro mundo inconsciente. El que trabaja en la profundidad de nuestro ser es Dios; por eso que es muy cierto la afirmación de que Dios nos conoce más a nosotros que nosotros mismos nos podemos conocer. El mismo se nos ha dado, el Espíritu Santo en persona es el que puede ir transformándonos, como transforma el fuego; Jesús vino para transformarnos en hombres nuevos.

La tarea del discípulo de Jesús es ir dejándose transformar del desamor al amor; dejarse quemar por el fuego del Amor de Dios. Esto se va consiguiendo en la medida que vamos adquiriendo criterios, actitudes de Jesús frente a toda circunstancia personal o social; que cada gesto nuestro sea lo que haría Jesús en nuestro lugar. 

Miércoles 25-10-2017

Textos bíblicos para leer orando: Romanos 6,12-18 / Sal 123,1-3.4-6.7-8 / Lucas 12,39-48

En varias oportunidades Jesús es el teólogo que comenta sus propias palabras, hace teología bíblica; Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre. Incorporemos a leer y escuchar la Palabra de Dios con Jesús; siempre nos va a dar algo personalísimo, acostumbrarnos a “apropiarnos”, hacer nuestra la Palabra de Dios, y para ello hay que darle tiempo.

Jesús hoy habla de una vigilancia constante; hay que tener un horizonte de trascendencia, escatológico; hay que tener en cuenta nuestro porvenir eterno; lo que nos espera es el cielo, pero hay que saberlo esperar. Entonces a raíz de la pregunta de Pedro, Jesu