Instituto Cristífero

“Para ser testimonio del Amor del Padre para y desde el mundo”

Pinceladas bíblicas cotidianas

Miércoles 15-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Apocalipsis 11,19a; 12,1.3-6a.10ab / Sal 44, 10bc.11-12ab.16 / 1 Corintios 15,20-27ª / Lucas 1,39-56

Los misterios de Dios son más para contemplar que para hablar; y si hablamos de los misterios de Dios es para ofrecer pistas de contemplación. María asunta a los cielos. Nosotros históricamente en las festividades hacemos algo semejante a lo que se hace en un lugar con hermosos paisajes y las ventanas están cerradas; se abren y podemos contemplar extasiados el paisaje. El hecho de abrir las ventanas, no creó el paisaje, ya estaba. Esto pasa en esta exaltación de la Virgen junto a su Hijo, junto al Padre y al Espíritu Santo, en una intimidad tal que Santo Tomás llega a decir que no es divina, pero vive eternamente en la frontera de la divinidad, de allí su gozo y poder de intercesión para con todos nosotros. Es la Madre de Dios.

¿Cómo es que esta mujer ha llegado a ser la Madre Dios, y está junto a Él por toda la eternidad iluminada, configurada con Dios?, porque fue humilde y magnánima. Hoy exaltada, gozosa, contemplada por una muchedumbre, aclamada. ¿Qué hizo en la tierra?, nada espectacular; pasó en la historia prácticamente ignorada. Después de la resurrección de Jesús, es reconocida como importante en la comunidad cristiana, sino ignorada, silenciosa, y era la Madre de Dios. Pero no puso ningún obstáculo al proyecto de Dios. La felicidad eterna tiene este origen, porque Dios no tiene límites en su bondad y en sus dones para con nosotros; siempre y cuando hagamos lo que ha pensado sobre cada uno de nosotros, su proyecto.

María vivió todos los instantes de su vida en disponibilidad a hacer lo que Dios quería y no su proyecto cuando fue anunciada por el Ángel. María es también la primera discípula de Jesús, antes que Jesús enseñara que el camino de la gloria, del gozo eterno es tomar la cruz y seguir sus enseñanzas.

María la Madre de Dios, a los pocos días del nacimiento de su Hijo, fue tomar el camino del dolor para cumplir el proyecto de Dios. María hoy goza eternamente, y el origen de ese gozo es la disponibilidad a hacer la voluntad de Dios. Nosotros estamos llamados a esto, a gozar con Ella siguiendo el mismo camino da salvación, el de hacer la voluntad de Dios y no la nuestra.

Martes 14-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Ezequiel 2,8–3,4 / Sal 118,14.24.72.103.111.131 / Mateo 18,1-5.10.12-14

Hay gente intelectual. Esta Palabra de Dios en el evangelio, en el salmo, en la primera lectura del profeta, parecen afirmaciones tan sencillas, como sin importancia. En todas las páginas de la biblia no hay una palabra que no sea importante. Pero la de hoy que nos pide que seamos como niños es fundamental, es como el eje de la espiritualidad cristiana.

Jesús no se detuvo en dar definición, sino puso a la vista un niño. El niño tiene dependencia absoluta, relación global, absorbente por momentos de su papá y su mamá; el niño no puede vivir sin la presencia de ellos. La ausencia de los padres los inquieta, los llena de temores; un niño no puede vivir sin ellos.

Jesús predicaba mucho sobre el Reino, por eso que inquietaba sobre cómo sería, y le hacen varias preguntas. Respondió de inmediato; vivir en camino al Reino, lo que va a ser la plenitud del Reino, es vivir en relación íntima con Dios, no en forma intermitente. Nosotros al lado de Dios; Él está constantemente a nuestro lado, somos nosotros los que nos separamos. Si no es así, es porque ponemos obstáculos que impiden que vivamos en su presencia.

Para estar en presencia de Dios hay que optar, hay que querer.  Dios no está fuera de nosotros, inhabita en nosotros. Por eso que una práctica fundamental en la vida cristiana es adquirir el hábito de la presencia de Dios en sí mismo.

La plenitud del Reino es estar en Dios; como dice san Pablo, en Él estamos, nos movemos y somos, y así nuestro corazón late al ritmo del amor de Dios.  

Lunes 13-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Ezequiel 1,2-5.24–2,1ª / Sal 148,1-2.11-12.13.14 / Mateo 17,22-27

Este pasaje evangélico es de suma actualidad para iluminar la situación social que vivimos. Vamos a limitarnos a nuestra nación; hay injusticia social, ¿y por qué? porque cada uno mira su derecho sin mirar el derecho de los demás.

Si Jesús hubiera obrado por su derecho de Hijo de Dios, no hubiera cometido ninguna injusticia. Sin embargo le dijo a Pedro “estamos en nuestro derecho, pero tengamos en cuenta no escandalizar a quienes no lo van a comprender”. San Pablo este mismo principio lo traduce con esta expresión “todo me es lícito, pero no todo me conviene hacerlo”; teniendo en cuenta la debilidad de conciencia de otros.

Hoy en el tema de los Derechos Humanos, todos tenemos derechos pero con un límite; donde comienza el derecho del otro, termina mi derecho. Nadie tiene derecho absoluto. Dios en Jesucristo, tiene derecho absoluto, pero respeta la conciencia de otros que no lo van a comprender.

Tengamos en cuenta esta realidad en las comunidades; saber que tenemos nuestros derechos pero los tenemos que ejercer sin molestar a otros. Allí viene el dialogo con los demás, con los superiores. Qué amor el de Jesús, cómo cuida el detalle en las relaciones; el amor al prójimo tiene esta delicadeza, que es la exquisitez del amor. El detalle de un saludo, de una sonrisa, de una mirada, de no ignorar.

Tengamos un corazón de enamorados diría; los enamorados cuidan mucho el detalle. Y lo mismo con Jesús. Pero no caigamos en espiritualismos; Jesús se encarna en el otro. La espiritualidad cristiana está encarnada en quien se nos presenta. Entonces sabemos si cuidamos el detalle con Jesús, si tratamos al otro como al mismo Jesús, por lo que es como persona.

Domingo 12-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Reyes 19,4-8 / Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9 / Efesios 4,30–5,2 / Juan 6,41-51

Toda la historia de la salvación, de nuestra salvación eterna que se contiene en la biblia, muestra quién es Dios: un Padre amoroso que nos cuida siempre; y nos cuida tanto que cuida de nuestro alimento. Ya no es un simple pan y agua en el desierto.

Tenemos que saborear, gustar la bondad de Dios. Jesús es precisamente uno de los dones de la bondad de Dios, para que nos cuide. Dios nos cuida tanto que nos alimenta con su propio Hijo, la eucaristía. Recuperemos la misa, para ello hay que aceptar la enseñanza de Jesús, y a partir de allí todas las reflexiones que se nos den. Estas enseñanzas Jesús las presentó así: “tomen y coman mi cuerpo, tomen y beban mi sangre”. Cuando nos acercamos a la eucaristía tener presente que la hostia consagrada y el vino consagrado, son como dos canastitas en que nos alimentamos con el pan del cielo y la sangre de la vida eterna.

Nos alimentamos con Jesús en su muerte y resurrección. Y como todo alimento tiene una asimilación y una proyección. Cuando nos alimentamos físicamente, no estamos pensando en todo el proceso, pero lo hay. Cuando comulgamos hay todo un proceso pero a la inversa de la asimilación física. Lo que comemos en la comunión, nos asimila; Jesús nos asimila a Él; nos vamos haciendo cada día más hijos de Dios y hermanos entre nosotros. Nos vamos resucitando; quien comulga con fe en Jesús, no muere. No vivimos de esa alegría suficientemente.

La eucaristía es fruto de un amor divino. Si nos dejamos llevar de nuestras tendencias adamíticas, interrumpimos ese proceso que nos hace hombres nuevos. Si nos dejamos llevar por las mociones del Espíritu vamos creciendo sin interrupción. Hacer comunión con Jesús en el sacramento de la penitencia, hacer comunión con Jesús en el sacramento de la eucaristía.

A los cristianos, a los consagrados, les digo que hay que volver una y otra vez a las enseñanzas de Jesús: el que coma del pan del cielo no muere.

Vivamos con la alegría y agradecimiento a Dios que nos alimenta con su propio Hijo.

Sábado 11-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Habacuc 1,12–2,4 / Sal 9,8-9.10-11.12-13 / Mateo 17,14-20

Si bien el punto central no es la actitud de Jesús de molesto, la reacción de Jesús ante la falta de fe, la reprensión que les hizo a los discípulos y en ellos a todos nosotros, pero con esa actitud de indignación la voy a apuntar. Cómo Jesús reprende para educar. Hoy invadidos en el mundo moderno con una mentalidad russoliana, no se reprende, y no educa entonces; no se acepta la reprensión. Tengamos en cuenta cuando tengamos alguna responsabilidad de que alguien está equivocado, hay que llamarle la atención, bondadosamente pero con firmeza y claridad.

Vayamos al punto central de la revelación en el evangelio. Somos cristianos, somos discípulos de Jesús en la medida de nuestra fe en Él. La fe en Jesús es fin y principio de la vida cristiana. Tenemos que estar continuamente cuidando la fe, si crecemos en fe cristiana, que no es solamente conocimiento, sino aceptación plena y comunión con Jesús. La fe es una comunión perfecta con Jesús, es aceptarlo en la propia vida. Todos estamos llamados, como meta natural de la vida cristiana, a aspirar a que podamos decir “vivo yo más no yo, sino que Cristo vive en mí”. Jesús resucitado está haciendo vida con nosotros, y nuestra vida se va transformando en un vivir con Él, para Él y por Él.

Cuidemos el tratar con Jesús, de amigo a amigo. Así iremos adquiriendo fe en Él que es el iniciador y el perfeccionador de la fe. La fe es una vivencia en Cristo Jesús.

Viernes 10-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: 2 Corintios 9,6-10 / Sal 111,1-2.5-6.7-8.9 / Juan 12,24-26

A la luz de la Palabra de Dios que hemos escuchado en esta festividad de san Lorenzo mártir y a la luz de su vida que finaliza y se corona en el martirio, dar hasta la sangre, no reservándose nada.

Se nos presenta todo un programa de vida cristiana a la luz de la fe en Jesucristo, no de acuerdo a nuestros impulsos naturales que son todo lo opuesto generalmente a los impulsos del Espíritu de Jesús resucitado.

Demos sin quedarnos con el vuelto. Muchas veces se está tentado a que se retribuya, se agradezca, o que se haga notar. Y Jesús pide que demos todo lo que tengamos que dar y en forma anónima. Y siempre que hablemos de dar en sentido cristiano, está la figura que puso Jesús de esa mujer viuda y pobre que dio todo lo que tenía; los demás daban de lo que les sobraba, pensaban primero en sus necesidades. La expresión de Teresa de Calcuta “dar hasta que duela”, no solamente al bolsillo sino a nuestro amor propio, a nuestro orgullo, a nuestra vanidad.

Nosotros sabemos que cuando damos y damos con fe, le damos a Jesús; si no es así, le estamos retaceando a Jesús, nos estamos regateando en la entrega.

Esta celebración del mártir san Lorenzo es también para pedir que demos con alegría, y no como si no hubiese más remedio, regateando. Esto solamente lo podemos lograr animados por el Espíritu Santo; es Dios, pero Dios no se entrega a medias, Dios no se divide. Cuando el Padre Dios por Jesús nos infunde el Espíritu, es todo Dios el que desborda en nuestro corazón.

Reflexionemos en qué medida nos guardamos algo para nosotros y en qué medida tenemos la gracia de dar totalmente todo. 

Jueves 09-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Jer 31, 31-34 / Sal 50, 12-15. 18-19 / Mt 16, 13-23

Este pasaje evangélico trae una felicitación a Pedro y un rechazo a Pedro. Es una gran lección para nosotros. ¿Por qué fue felicitado Pedro?, porque se dejó llevar de la moción del Espíritu que el Padre le enviaba para que fuera capaz de creer quién es Jesús. Y de acuerdo a quién es Jesús ser coherente en su vida.

Jesús estaba preocupado por saber si comprendían quién era Él, su misión. Jesús es ayer, hoy y siempre; la gran preocupación de Jesús resucitado es qué pasa con su Iglesia, qué pasa con sus seguidores, qué pasa con los cristianos de hoy, de los consagrados, qué pensamos de Él.

Esta es la pregunta fundamental que se debe hacer la comunidad cristiana; la gran preocupación del Papa y de los Pastores en general, sacerdotes, animadores de comunidades, es la de anunciar al Dios cercano. Dios quiere ser el cercano del hombre, por eso que se hace Hombre; entonces nos tenemos que preguntar quién es Jesús para mí. Jesús es el muerto resucitado, y lo vamos encontrando en la cruz –aun personal-que finaliza en la resurrección.

La vida cristiana es vida de fe; ser cristiano en el proyecto de Dios es ser hombres de fe. La fe no se adquiere por esfuerzo propio, la fe viene de lo Alto, es un don que nos entrega Dios Padre. Y cuando no nos dejamos llevar de la fe, cuando no tomamos el camino cristiano de la fe, Jesús nos está reprochando; así vayamos todos los días al templo y participemos de todas las ceremonias religiosas.

Vivir la vida de todos los días en clave de fe, en clave cristiana auténtica. Terminemos con el dualismo de ser cristianos un rato, en el templo, pero después se piensa y actúa como si no se fuera cristiano. Seamos coherentes con el evangelio, con las enseñanzas de Jesús. La identidad del cristiano es si vive de fe en el Hijo de Dios vivo, y a partir de ahí construir la propia vida, y que sea Jesús la piedra fundamental de nuestra existencia.

Martes 07-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 30,1-2.12-15.18-22 / Sal 101,16-18.19-21.29 y 22-23 / Mateo 14,22-36

En todas las escenas Jesús se muestra sin alardes, viviendo lo que tiene que vivir en su relación con los demás; admirable como Hombre y como Dios.

En esta escena qué detalle humano de atención y relación con quienes lo rodeaban. Se quedó a despedirlos. Jesús no obra como los soberanos de esta tierra que si se reúnen en una multitud con su pueblo, es el pueblo quien lo tiene que despedir y con honores.

En este caso Jesús es como el dueño de casa; Jesús los acoge, está a disposición de recibirlos; y es Jesús ayer, hoy y siempre. Esta es la actitud que tiene Jesús, está con el corazón abierto, es el amigo que espera a los amigos.

Estas palabras de Jesús están llenas de enseñanzas, de comportamientos que debemos ir aprendiendo los discípulos de Jesús. Tengamos los años que tengamos, Jesús nos enseña cómo nos tenemos que relacionar con los demás, cómo nos debemos comportar en la vida que estamos viviendo y no en la que nos imaginamos que podría ser. No tomar a los que nos rodean como números. Como Jesús tenemos que atenderlos como lo que son, hijos de Dios y hermanos nuestros.

La fraternidad es un resultante de un seguimiento fiel a Jesús. Tenemos que recibir a todos, mirar el mundo que nos rodea con los ojos de Jesús, sentir el mundo con los sentimientos de Jesús, amar como Jesús ama.

En el mar embravecido, Jesús nos cuida y nos muestra su poder de Dios. Jesús vive para nosotros, está a disponibilidad como Hombre y como Dios al servicio nuestro.

Lunes 06-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 7,9-10.13-14 / Sal 96,1-2.5-6.9 / 2 Pedro 1,16-19 / Marcos 9,2-10

Esta festividad de la teofanía de Dios en el Monte Tabor -teofanía es manifestación de Dios. Y Dios como en el AT está en el Tabor; y esto del tabor tiene una particularidad, hasta por una voz, signo máximo de comunicación entre nosotros. Dios se comunica con nosotros. No es una simple memoria, sino que de una u otra manera se presentifica en el hoy de la historia, el hecho que estamos celebrando hoy. La manifestación de Dios que la preparó Jesús llevando al Monte a tres de sus apóstoles. Y Dios se manifiesta a través de Elías y de Moisés, pero Él también señaló a Jesús, hizo la evangelización máxima de anunciar: este es mi Hijo muy amado, escúchenlo. Señaló todos los misterios de la encarnación, el nacimiento, la muerte y resurrección anticipada, y el triunfo fe Jesús glorioso.

Esta celebración no la pasemos por alto, busquemos algún momento para meditar y contemplar lo que significa esta teofanía de Dios en el Monte Tabor, para hoy y el futuro del mundo actual, para cada uno de nosotros.

No estamos en el Monte Tabor, no estamos escuchando la voz de Dios ni estamos viendo a Jesús transfigurado, pero sí la realidad de su contenido. El proyecto de Dios sobre los seres humanos, es que escuchemos a Jesús; y en la medida que lo escuchemos y lo pongamos en práctica, seremos eternamente testigos de lo que vivieron los tres apóstoles. Ver a Jesús, contemplar a Jesús, escuchar a Jesús cara a cara, el Señor de la historia rodeado de la muchedumbre de los salvados.

Un día estaremos ahí, como están todos los seres que hemos conocido; ellos están conversando con Jesús cara a cara, como los apóstoles.

La única tarea que Dios nos pide es escuchar a Jesús.

Domingo 05-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Éxodo 16,2-4.12-15 / Sal 77 / Efesios 4,17.20-24 / Juan 6,24-35

Todas las lecturas de hoy de uno y otro aspecto presentan que Dios quiere vivir en íntima comunicación, unidad, con nosotros los seres humanos. El Dios real es el Dios que convive con nosotros bajo diversos aspectos, hace alianza, pero sobre todo se ha hecho alimento, vida. No hay una realidad más íntima a nuestro ser, es la vida; la identificamos a la vida como nosotros mismos, no es una prótesis, es una unidad. Nos hace un cuerpo con diversas funciones. Donde hay vida, hay unidad. La muerte es disolución del cuerpo.

No se ha hecho suficiente catequesis de lo que significa la presencia de la eucaristía. Es una presencia que vivifica, quien toma contacto con esa presencia, vive a dimensión divina. Es un alimento de Dios mismo, Padre, Hijo y Espíritu Santo. La eucaristía une el cielo y la tierra; necesitamos para ello la gracia de la fe. La fe no crea la realidad, pero la descubre; por eso que participar de la eucaristía sin fe en lo que es, es participar de una simple reunión. El que hace verdadera comunión es Jesús que hace la unidad de la misma vida de los participantes en la eucaristía.

Cada eucaristía nos pone en movimiento de vida en Cristo y de unidad con Él, con la Iglesia lograda, los santos y entre nosotros. Por eso que hace la Iglesia, la comunidad, le da consistencia de vida. La eucaristía es el alimento del cielo para la vida del mundo.

Sábado 04-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 26,11-16.24 / Sal 68 / Mateo 14,1-12

De acuerdo a todas las lecturas que escuchamos, de modo particular  de acuerdo a la actitud de Herodes, incluso frente a su amigo, quiero llamar la atención y me llamo la atención a mí mismo, sobre la diferencia que hay entre oír y escuchar. Lo oía con gusto pero no lo había escuchado; quería oír a Jesús, lo halagaba. Jesús no se prestaba a entretener a poderosos como tanta gente que lo rodeaba entonces con dichos, declamaciones. En la corte de los reyes siempre está el papel de quienes los entretienen exponiendo algo. Después de oírlos, seguían en lo suyo.

El que escucha sabe que escucha porque ha tomado una opción de acuerdo a lo que ha oído. Esa opción tiene muchas veces una prueba, si verdaderamente es una opción que lo ha persuadido, el que está persuadido persigue no obstante todas las contradicciones que le puede llevar, la opción.

No nos quedemos con la escena conocida, y no nos quedemos con un simple rechazo a la actitud de Herodes. Pensemos en nosotros, ¿escuchamos la Palabra de Dios o la oímos o leemos pero sin que penetre en lo íntimo de nuestro ser? Si la escuchamos de verdad produce una toma de posición, lo que se llama una opción. El crisol de la opción, si es verdadera y no simplemente una veleidad, es cuando viene una prueba, la prueba del sufrimiento para cumplir algo. No sufrir por sufrir. Jesús la opción la hizo en el Huerto de los Olivos, la opción definitiva, le costó lágrimas, pero dijo “hágase tu voluntad”. María hizo una opción aunque no comprendía; preguntó pero aceptó en fe.

Nunca leamos la Palabra porque nos gusta. Preguntémonos frente a esa Palabra que opción tomamos; no nos quedemos en oír sino en escuchar.

Viernes 03-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 26,1-9 / Sal 68 / Mateo 13,54-58

Ef.4, 29-32: la Iglesia presenta este texto en laudes de este día. Para conocer el valor, la identidad real del oro, hay un agua regia. Lo mismo con la fe; el agua regia de la fe es la coherencia en la relación projimal.

En el evangelio de hoy se narra que conocían a Jesús, pero era un conocimiento de razón, natural, de convivencia de vecinos, pero no tenían la luz de la fe; esa fuerza de lo Alto que como luz potente hace ver más allá de lo que ve la razón, las relaciones humanas simplemente.

Es un día para preguntarnos ¿nuestras relaciones humanas, como cristianos que decimos que somos, están iluminadas por la fe?, ¿la convivencia familiar, la convivencia ciudadana en un país de bautizados, el trato diario con los demás, son realmente iluminadas por la fe?

La fe cristiana auténtica en Dios, pasa por nuestras relaciones para con los demás. La prueba de un hombre de fe, el trato con Dios y la autenticidad del trato con Dios, se prueba con el trato con los demás. La relación con Dios tiene sello de auténtica, si las relaciones humanas son auténticas, de respeto por su dignidad a los demás, de buen trato, de servicio a los demás.

El mismo Jesús en el código de la salvación eterna, ha puesto que lo que hagamos al más pequeño, a Él se lo hacemos. Las relaciones humanas son como el agua regia de la verdadera relación con Dios.

Esta catequesis es la que falta o no se ha hecho suficientemente. Hemos catequizado para prácticas, pero no suficientemente el contenido que comportan estas prácticas; hemos catequizado para la comunión sacramental pero no para la comunión projimal, fraterna. Y así nos encontramos millares de cristianos que el día domingo comulgan, pero durante la semana ¿cómo tratan al prójimo, a sus empleados?, ¿viven lo que comulgan el día domingo durante toda la semana haciendo suyas las necesidades de los demás? La fe auténtica lleva al compartir real. 

Jueves 02-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 18,1-6 / Sal 145 / Mateo 13,47-53

El salmo tiene un mensaje preevangélico, podría llamárselo también proto evangélico. Lo recomiendo que nos detengamos en el mensaje prácticamente evangélico del salmo, y saber que nos tenemos que apoyar en Dios y no en los poderosos o en medios meramente humanos; así tengamos a disposición todos los medios humanos para una organización, pero no parte de Dios, no nos acompaña Dios y no tenemos como ultima finalidad el encuentro con Dios, esa misión es nada.

El evangelio es una advertencia de Jesús. Todos estamos llamados, la humanidad entera está llamada a pertenecer al Reino, a pertenecer a la Iglesia. Pero no basta haber entrado como el caso de los peces; se tira la red, y entran en ella lo que va encontrando en el mar. Aun de los mismos peces, el buen pescado elige, selecciona los buenos y los malos los deja.

No basta entrar en la Iglesia, estar bautizados y hasta cumplir con algunas prácticas; centrar toda la vida cristiana en haber participado o asistido a la misa el día domingo. Pero luego la vida, las actitudes de quien practica con la misa dominical ¿son coherentes con el mensaje evangélico cuya síntesis la encontramos en Mateo 25 que es como el código para ser seleccionado para el Reino?

En síntesis, es vivir asumiendo la necesidad de los otros, incluso antes que la nuestra, para ser capaces de estar en actitud de servicio para con los demás. Porque el broche de oro del código es la frase de Jesús: lo que hagas al más pequeño de los seres humanos, a mí me lo estás haciendo. Es la llave para entrar al Reino, el código de identidad de fiel discípulo de Jesús. Por eso que nos tenemos que examinar sin miedo apoyados en Dios misericordioso siendo coherentes con lo que Dios quiere de nosotros a través de las enseñanzas de Jesús

Miércoles 01-08-2018

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 15,10.16-21 / Sal 58,2-18 / Mateo 13,44-46

Hoy el evangelio se nos presenta con dos parábolas, sobre el mismo tema pero desde diversos enfoques. El tema es Dios y su reinado.

En la primera parábola Jesús destaca que Dios en la condición actual que hemos heredado de nuestros padres Adán y Eva, tenemos que hacer esfuerzos para buscarlo. Y Dios en cuanto nos ponemos a buscarlo se hace presente; porque en el proyecto de la creación de la persona humana, Dios quería estar presente. Desde antes del pecado original dios trataba con el hombre como un amigo trata con su amigo.

Demos gracias a Dios que nosotros vivimos este tiempo post pascual en que la muerte y resurrección de Jesús nos merece la presencia del Espíritu Santo, como lo dice Pablo a los Romanos 8: nosotros no sabemos orar, pero viene el Espíritu Santo en nuestra ayuda. Dejándonos llevar de las mociones del espíritu, volvemos a un trato sumamente amistoso con Dios, a tal punto que con la fuerza del Espíritu podemos clamar a Dios: ¡Padre! y nuestro trato con Dios, es de hijo a Padre, de Padre a hijos, lleno de ternura y amistad filial.

La segunda parábola es el tema de Dios como el Absoluto. El mercader cuando encuentra una perla vende todo para comprarla. Nosotros tenemos que estar dispuestos a entregar todo, despojarnos de todo para vivir con Dios. Dios es el Mayor, el supremo Ser; y si nos dejamos envolver por Él, en él estamos nos movemos y somos, en una intimidad plena. Esa intimidad se realiza si cumplimos sus mandamientos, Dios viene a lo íntimo de nuestro ser a habitar en nosotros. Estamos así en su presencia como el Absoluto de nuestra existencia.

Lunes 30-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 13,1-11 / Dt 32,18-19.20.21 / Mateo 13,31-35

Qué tontos que somos cuando queremos encarar nuestra vida a espaldas de Dios, al margen de Dios, cuando no competir con Dios; como aconteció lamentablemente a Adán y Eva. Querer vivir según el propio proyecto. Por eso tenemos que conocer el proyecto de Dios, y para eso fue enviado Jesús, para que nos enseñe el proceder de Dios. Y lo hace con una gran sencillez, que sabios y no sabios, toda persona que ponga un poco de atención lo entiende.

El proceder de Dios, conocer como obra cada día, se hace más difícil porque la humanidad se va engañando con inventos, con hallazgos científicos que al no usarlos bien, crea más males.

Lo más importante que anuncio Jesús fue cómo vivir el Reino de Dios. Lo presenta como el modo en el que se desarrolla una semilla, que llega a ser un árbol, morada para los pájaros. El proceder de Dios es entonces el proceder de la germinación de la semilla. Primero es necesario sembrar; luego aparentemente no acontece nada, pero hay toda una actividad en la semilla, y aparecen los primeros brotes; esas ramas crecen sin que nos demos cuenta, ha habido todo un proceso de crecimiento.

Cuando aplicamos esto al proceder de Dios, acostumbrados a tocar un botón y que se encienda la luz, estamos tentados a olvidar el proceso real de la vida. Apliquémoslo a nuestra vida espiritual; tenemos buenas intenciones, pero no ponemos las condiciones para que crezca nuestra vida espiritual. Tenemos que dejar actuar a Dios, y no solamente con esfuerzo propio, sino que hay que tener paciencia hasta con nosotros mismos, y esperar que Dios haga crecer. Dejarnos sembrar, pero para que crezca esa siembra, tenemos que ponernos en condiciones de dejar actuar a Dios, que es quien nos llevará a dar frutos.

Esta parábola de la semilla de mostaza es todo un tratado de vida espiritual y de pastoral de conducción de una comunidad, de la formación de los cristianos. El proceder de Dios, no es el proceder de los seres humanos. Llegamos a una vida lograda, si estamos en continua comunicación y trato con Dios por Jesucristo en el Espíritu Santo.

Domingo 29-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: 2 Reyes 4,42-44 / Sal 144,10-11.15-16.17-18 / Efesios 4,1-6 / Juan 6,1-15

Nos encontramos nuevamente con una multiplicación de los panes. En este tema hay que advertir que los evangelistas no hicieron historia, como la historia de san Martín o Belgrano; sino que escriben con una intención catequética. Toman un hecho o dicho de Jesús para hacer una catequesis, y en este caso cómo Dios cuida de nuestra vida, comenzando por la física psíquica. Cuida tanto de nosotros que nos da el alimento; que la muerte no se va a adueñar de nosotros: la eucaristía.

La gran enseñanza, ¿cuidamos de la vida de los demás? Jesús puso a distribuir los panes a los mismos apóstoles; que se pusieran al servicio de los demás. Esta multiplicación de los panes nos trae un gran agradecimiento a Dios que nos ha dado la vida, pero que no nos ha dejado sin el cuidado instante a instante. Pero de inmediato tenemos que pensar en lo que les decía Pablo a sus comunidades: hagan suyas las necesidades de los demás.

Ningún cristiano puede decir que es cristiano si no cuida de los otros. En este tiempo del pan, la salud, de que tengan remedios. Siempre si hay esa preocupación por los demás, algo siempre nos queda para darlo a los demás; y no que quede guardado en armarios y roperos. Quizás tenemos dos o tres abrigos, bufandas por si acaso. No, hay que darlo con fe y desde la fe, no por lástima, no por simple solidaridad. El cristiano sabe que lo que se hace al más pequeño; a Jesús se lo hacemos. La bufanda que entregamos, Jesús nos lo va a agradecer cuando nos encontremos con Él. A todo cristiano le digo que repase su ropero, y no para dar lo que ya está apolillado.

Somos imagen y semejanza de Dios, entonces nos tenemos que asemejar al cuidado de la vida de los demás, como Dios nuestro Padre cuida de nosotros.  

Viernes 13-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Oseas 14,2-10 / Sal 50 / Mateo 10,16-23

Cómo nos cuida Dios, cómo nos ama Dios; no encuentra palabras, no encuentra expresión, y da comparaciones como en la primera lectura, Dios como el rocío que revitaliza una flor, así se compara como es. Se compara con un ciprés siempre verde; no es que hoy nos cuida, mañana no tanto. Siempre está atento a nosotros.

Jesús insiste tanto también en que nos cuidemos, en que estemos atentos, en que estemos prevenidos. Nosotros tenemos en la lectura que actualizar de acuerdo a nuestras costumbres, nuestra historia personal, social, conocer nuestra geografía. Por ej. Dice cuídense de los lobos; pero hoy por hoy hay quienes no conocen lo que es un lobo, pero hay que cuidarse. También de los hombres; hoy tenemos que cuidarnos de las ideologías. Cómo nos distorsionan la verdad, nos presentan hasta mentiras como si fueran la verdad. En el cine, la televisión, las redes sociales, no todo lo que se escucha nos favorece, hay que vivir en un constante discernimiento.

Al cristiano de hoy una oración que no le debe faltar es pedir al Padre Dios por Jesús, al Espíritu Santo el espíritu de discernimiento, para discernir toda noticia, toda comunicación. Antes de prender la televisión hacer una invocación al Espíritu Santo. Discernir dónde está la verdad para quedarse con lo mejor. Si no vivimos con discernimiento fácilmente equivocamos el camino y perdemos la meta de la verdad hecha en el amor. Jesús termina con el llamado de atención a la fidelidad; ser fiel al proyecto de Dios hasta último momento es un don. Nadie lo adquiere por esfuerzo o mérito alguno, y como todo don hay que pedirlo. La oración de fidelidad a la vocación, al proyecto de Dios, tiene que ser también petición cotidiana. Hay que pedir al Padre Dios por Jesús que nos conceda al Espíritu Santo para discernir y lograr llegar a la meta que el mismo dios nos ha señalado.

Jueves 12-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Oseas 11,1-4.8c-9 / Sal 79 / Mateo 10,7-15

Los cristianos, nosotros, sobre todo los que participamos con frecuencia de la eucaristía, escuchamos la Palabra de Dios. ¿La tomamos en serio como Palabra de Dios? ya recomendaba el apóstol Santiago a sus comunidades que no basta creer, escuchar la Palabra de Dios, y no cuidar el ponerla en práctica. Cuidar el mensaje como lo cuida Jesús; para darlo baja a detalles. No solamente los grupos misioneros, tanto más los grupos, ¿tenemos en cuenta estas recomendaciones del envío, o estamos en otra cosa? Nuestro anuncio del evangelio de hoy ¿tiene en cuenta las recomendaciones que dio Jesús para anunciarlo?

No nos quedemos en las palabras de entonces que respondían a la cultura de entonces en el modo de relacionarse unos con otros. Actualicemos lo que significa no ir con oro ni plata; tampoco iban con eso si eran pobres. Pero el Señor habla de ostentación, de riqueza. ¿Cómo cuidamos el ir, cómo vamos a las periferias?, ¿vamos con ostentación, con todas las comodidades, o con austeridad y sencillez y relación fraterna?

No dispersarnos en el objetivo de la misión. Por eso Jesús recomienda no ir de casa en casa para conversaciones amistosas de vecinos simplemente; ir y relacionarse con todos teniendo en cuenta el mensaje que tenemos que dejar: el Reino de Dios, el Reinado de Dios.

Al ir a las periferias hay que preguntarse ¿qué llevamos?; los que van a misionar ¿saben bien lo que es el Reino?, ¿o anuncian ciertas prácticas religiosas simplemente? La relación humana tiene que trascender; hay que ir con mucha fe. El objetivo de toda misión es la conversión; conversión al Reino, conversión a Jesucristo. El objetivo de la Iglesia es anunciar a Jesús y su evangelio; objetivo que tiene toda reunión de Iglesia.  

Miércoles 11-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Oseas 10,1-3.7-8.12. / Salmo 105(104), 2-3.4-5.6-7 / Mateo 10,1-7

Demos gratuitamente porque hemos recibido gratuitamente. Si hay un momento en la Iglesia en que recibimos, es este. Con los últimos Papas del final del siglo pasado y actualmente, le Magisterio de la Iglesia comparándolo con el Magisterio de otro tiempo, es extraordinario, es claro, profundo, realista, encarnado en el tiempo actual.

Ahora ha gustado la expresión de Francisco “Iglesia en salida”. No es invento de él; de Francisco es la expresión del evangelio que acabamos escuchar en palabras actuales. Jesús formaba discípulos no para que se enriquecieran con conocimientos; enseñaba y en seguida decía “vayan”. Eso sí, no los enviaba sin enseñarles, pero la enseñanza era para darla. Y se encargó Él mismo de dar esta frase para recordar a los discípulos de todos los tiempos.

Hay que aprender, no para gozar culturalmente de un conocimiento, es el acto de amor al prójimo cumbre enseñarles el camino de la salvación. No nos quejemos, no nos lamentemos, y sobre todo no critiquemos. A quienes no hacen fe pública de cristianos, yo no les he escrito, porque sería injusto, si no saben.

La situación actual de nuestro país, las responsables primeras son las comunidades cristianas que no han formado dirigentes. Hace 45 años que el  beato Papa  Pablo VI dio un mensaje extraordinario de evangelización del mundo actual; hoy Francisco reflota la evangelización del mundo moderno (Evangelii Nuntiandi).

El cristiano que no se da tiempo para formarse en el evangelio, es simplemente cristiano de nombre, pero no es un discípulo de Jesús. Lo fundamental para ir captando y que Jesús nos vaya transmitiendo la concepción que tiene del mundo, es ir adquiriendo la mentalidad de Jesús. La mentalidad es mucho más que conocimientos, es una especie de sentido común cristiano. Muchos cristianos, consagrados, tienen la mentalidad de la televisión; no digo que no haya que mirar, pero hacerlo con sentido crítico. Lo que no debe faltar es una lectura orante con el evangelio todos los días, al menos cinco minutos diarios. Jesús nos habla mediante el Espíritu en su evangelio.

Martes 10-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Oseas 8,4-7.11.13 / Sal 113B,3-4.5-6.7ab-8.9-10 / Mateo 9,32-38

Pueblo argentino, confía en el Señor; pueblo argentino, debes poner la esperanza en el Señor, y no en proyectos a espaldas de Dios. Para esto tenemos que andar los cristianos como Jesús anduvo su historia humana.

Podemos definir con gran profundidad que Jesús vivió su vida terrenal, su vida de miembro de un pueblo, con un corazón compasivo. Podemos decir que fue un gran servidor. Pero para servir a los demás, antes hay que tener un corazón compasivo; compadecerse de los demás es padecer con los demás. Estar tan atentos, tan solidarios con quienes nos rodean, que se pueda decir lo que dijo el apóstol Pablo: quien no está triste, si yo no estoy triste con él; quien está alegre, si yo no estoy alegre con él. Pablo que tenía un corazón semejante al de Jesús, pudo decir esto.

Por eso que Jesús compadeciéndose de las necesidades del pueblo que lo rodeaba, dijo la mies es mucha, los operarios pocos. Lamentablemente se la ha reducido a la vocación sacerdotal, religiosa y con gran esfuerzo a la de los laicos consagrados. Jesús hablaba para todos sus seguidores, discípulos, para todas las comunidades bautizadas. El bautismo nos hace cristianos para que nos encarguemos de otros cristianos. El cristiano es llamado, no para salvarse, sino para salvar a los demás, y salvando a los demás se salva a sí mismo.

Si algo falta en las comunidades es el compromiso de la comunidad como tal. Cuando se reúne para el rito, es momento de convivencia, de compartir, de preguntarse qué vemos alrededor; cuando salimos del templo ¿a quién tenemos que servir?, ¿qué pasa entre nosotros? En la medida que se conozca una comunidad sus propias necesidades y que conozca qué es  lo que pasa en su barrio, sus vecinos, surge la necesidad de los servidores, de los ministerios, de los servicios.

Hay que trabajar mucho la palabra compasión; preguntarse ¿tengo un corazón compasivo a la manera de Jesús?

Lunes 09-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Oseas 2,16.17b-18.21-22 / Sal 144 / Mateo 9,18-26

Por varios motivos me voy a quedar con la lectura de Oseas. Los motivos son que no podemos pasar por alto en la liturgia un hecho que es una festividad del pueblo argentino, 9 de julio. La lectura de Oseas marca una vez más lo que a través de todas las páginas del AT sobre todo, Dios se muestra totalmente inclinado como Dios a un pueblo. Quiere comunicarse con todos los seres humanos, pero a través de un pueblo.

En el NT no es que se haya perdido en la revelación como tal; pero en lo cotidiano religioso de los cristianos, la palabra pueblo la tuvo que recuperar el Concilio Vaticano II: La Iglesia es el pueblo de Dios. Nuestro mártir Enrique Angelelli llegó a expresar, lo que en ciertos sectores de Iglesia trajo cierto escozor, “la Iglesia de Jesús si deja de ser pueblo, deja de ser Iglesia”.

Volviendo a la Sagrada Escritura en sus lecturas, se está recuperando que Dios nos salva como pueblo. La Iglesia no es una institución tipo reino de la tierra, imperio.

Volvamos, cada uno dentro de lo que pueda hacer, porque la renovación global se hace desde la renovación de cada corazón, al sentido de que somos pueblo de Dios. Las expresiones de Dios con relación al pueblo son de una gran intimidad, de gran convivencia. Dios es el esposo con relación a la humanidad; de unidad de Dios con nosotros. Por eso también hace presente en el pueblo la presencia de María, bajo las más diversas y cercanas advocaciones. Si hay un continente sembrado por advocaciones de la Virgen, es el continente Latinoamericano. Dios tiene una preferencia con Latinoamérica, por eso se lo ha llamado el continente de la esperanza.

La fe cristiana tiene resonancia cósmica, resonancia histórica, resonancia política; no se encierra en los templos.

Domingo 08-07-2018

Los que no pudimos peregrinar a Luján, en la capilla de la Sede del Instituto Cristífero, celebramos la eucaristía en comunión con el Pueblo de Dios reunido con sus pastores en la Basílica de Luján.

Siempre cada eucaristía tiene dimensión de comunión cósmica. El mismo Jesús la ha presentado así; afirmó con relación a la eucaristía que Él es el Pan bajado del cielo para la vida del mundo.

Hoy nos hemos reunido para orar de modo preferencial por la vida de niñas y niños por nacer.

 Consagración del pueblo argentino a la Virgen de Luján

 Recemos juntos la oración a nuestra Madre:

 María,

aurora del mundo nuevo,

Madre de los vivientes,

a Ti confiamos la causa de la vida:

mira, Madre, el número inmenso

de niños a quienes se impide nacer,

de pobres a quienes se hace difícil vivir,

de hombres y mujeres víctimas

de violencia inhumana,

de ancianos y enfermos muertos

a causa de la indiferencia

o de una presunta piedad.

Haz que quienes creemos en tu Hijo

sepamos anunciar con firmeza y amor

a los hombres de nuestro tiempo

el Evangelio de la vida.

Alcánzanos la gracia de acogerlo

como don siempre nuevo,

la alegría de celebrarlo con gratitud

durante toda nuestra existencia

y la valentía de testimoniarlo

con solícita constancia, para construir,

junto con todos los hombres de buena voluntad,

la civilización de la verdad y del amor,

para alabanza y gloria de Dios Creador

y amante de la vida.

Amén.

Sábado 07-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Amós 9,11-15 / Sal 84 / Mateo 9,14-17

Para intentar lograr un pensamiento síntesis de estas lecturas, si nos detenemos en cada versículo, hay una riqueza de verdad. En la primera, el profeta anunciando siempre la voluntad del Padre Dios. Como Padre estaba siempre atento a reconstruir el pueblo que se desmoronaba como pueblo cuando se apartaba de Él.

El salmo anuncia un retorno; el pueblo tiene que estar dispuesto a retornar a Dios, volverse a Dios, ya que se había separado, alejado de Dios.

El evangelio muestra lo que significa esa voluntad de Dios de estar con nosotros para que nosotros estemos con Él. Por amor a nosotros de hace uno de nosotros. Nos cuesta vivir en esa alegría, en esa fiesta de que Dios está con nosotros siempre. A veces reducimos esa alegría; externamente a veces no podemos estar en actitud de fiesta, pero interiormente sí.

El corazón del cristiano en la medida que tiene fe, es un corazón en fiesta porque está con Jesús. Ponernos en camino de esa fiesta; y el camino es estar en comunión con Jesús. Por eso los momentos de mayor pena, de mayores sufrimientos, el que tiene una pizca de fe, no está totalmente amargado. La amargura no es de un corazón cristiano.

Estamos viviendo así ya la escatología; estamos viviendo en comunión con Jesús lo que va a ser la alegría y gozo inefable por toda la eternidad a la muchedumbre que fueron encontrando a Jesús en esta historia. Busquemos encontrarnos con Jesús llenos de una nueva mentalidad. En nuestro corazón la historia se va partiendo en dos, antes y después, cuando la vivimos con Jesús y no solos, abriéndonos al don del Espíritu (Ef.4).

Viernes 06-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Amós 8,4-6.9-12 / Sal 118 /  Mateo 9,9-13

Nuevamente las palabras y actitudes de Jesús nos ponen frente a un tema que ya hemos tratado. Pero para Jesús es de suma importancia el tema vocacional. Toda la Iglesia la podemos definir como el nuevo pueblo elegido por Dios. Entonces ni siquiera se es cristiano por propia opción; el ser cristiano es el llamado que viene de mil maneras, con las diversas llamadas que hace Jesús. Es como una segunda llamada el haber sido convocados al estado de perfección.  

A los llamados a vivir con votos consagrados se los llama también a una segunda conversión, porque todo cristiano es un seguidor de Jesús. Y el consagrado es un seguidor con mayor entrega. Esto no es una opción, como pertenecer a un equipo de futbol, o entrar a una academia o colegio.

Siempre en Jesús hay como dos movimientos: ver y llamar; hay una mirada personal de parte de Él. De parte de Dios es hacer alianza con un miembro de su pueblo para un determinado modo de vivir. Y a la respuesta no hay que tenerle miedo, porque Dios no llama a imposibles.

Vivamos en la alegría aun en los momentos difíciles, oscuros que puedan acontecer en la historia del llamado; no perder la alegría porque el mismo Dios a través de Jesús, nos ha llamado a la consagración a seguirlo; para ello nos entrega al Espíritu Santo

Jueves 05-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Amós 7,10-17 / Sal 18 / Mateo 9,1-8

Es una constante en el proyecto de Dios y el proyecto del poder humano, de los gobiernos de esta historia. No hay alternativa, u obedecemos a Dios y viviremos, u obedecemos a los hombres y moriremos.

Esta disyuntiva a veces es muy sutil. Como la que estamos viviendo hoy en la Argentina. El proyecto del gobierno argentino, es un proyecto de muerte; y no hay que callar aunque perdamos estima, bienes materiales, y tengamos que sufrir hasta persecución. Tenemos que tomar el camino de la vida, de la Ley de Dios de no matar, aun cuando aparezcan seudos razonamientos y haya obcecación en muchos que no aceptan la ciencia humana. Por eso nos tenemos que aferrar a lo que dice la Palabra de Dios aunque seamos despreciados.

La lectura del evangelio nos presenta a Jesús siempre admirable en el silencio y en la exposición de la Palabra; es admirable cuando es rechazado y cuando es aceptado. Los gerasenos lo rechazan y Él sin discutir, en un silencio, sigue con su proyecto, y va al encuentro de enfermos, paralíticos, de necesitados de su salvación. Pero su silencio no es una aceptación como si fuera una verdad  la de los gerasenos. Él deja su semilla de lo que anuncia y vive, el Reino de Dios. El Reino es Él en persona y su mensaje. El Reino de Dios es verdad, justicia, paz, servicio a los demás. Cuando hay fe en Jesús, Él puede realizar milagros. El milagro no es para tener fe; el milagro se realiza en la medida de la fe, de la aceptación de Jesús y su mensaje.

Vivamos creciendo más y más en la fe en Jesús muerto y resucitado. La plenitud del Reino de Dios llega con su muerte y resurrección; en nosotros llega en comunión con la resurrección de Jesús, y seremos semejantes a Él. Debemos andar como Él anduvo, escuchando a su Padre y su voluntad y en actitud solidaria y fraterna para con los demás.

Miércoles 04-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Amós 5,14-15.21-24 / Sal 49 / Mateo 8,28-34

Las tres lecturas de hoy las sintetizaría en: para Dios la prioridad es la persona humana. Todo lo demás viene en segundo lugar. En la práctica muchas veces hay que hacer un serio discernimiento; y a veces en ese discernimiento se llega a una conclusión: que vivir esa conclusión es muy doloroso, es crucificante a veces.

En todas las lecturas se habla de que Dios quiere el interior de cada ser humano. Lo interior del ser humano se manifiesta en las relaciones humanas. Por eso que quien está en buenas relaciones con los demás siempre, se lo llama, hombre o mujer de buen corazón.

En el evangelio Jesús es rechazado por todo un pueblo, más allá de las razones y circunstancias de esta escena, y no obstante haber restablecido a la normalidad a dos personas, porque habían perdido los cerdos.

Hace unos días ponía el ejemplo de Mons. Marengo; un empresario le ofrecía para templos, techos, una buena cantidad de dinero, pero él sabía que este empresario era injusto con sus empleados. Entonces con mucha bondad pero con clara firmeza le dijo: señor, yo prefiero que usted cumpla con sus empleados y que los techos esperen.

¿Miramos primero a nuestro alrededor si hay alguien necesitado para alimentarse, vestirse? A Jesús se lo rechaza cuando no se quiere comulgar, o trata mal los vasos sagrados. Pero Jesús dijo: lo que hagas al más necesitado, pobre, pequeño, a mí me lo haces. El juicio final entonces no es un punto final, lo vamos haciendo en nuestra vida, Jesús nos va a decir “ven bendito porque me reconociste, o, no te conozco porque no me reconociste en el necesitado”.

Hay que enseñar el compartir, no solo la ayuda, y predicar que la fe que no abre el bolsillo no ha rozado el corazón. No hay que tener la lógica de la propiedad privada, sino la lógica del compartir, de la fraternidad. Mentalizarnos como cristianos, y no seguir mentalizándonos como postcristianos. Jesús nos ha prometido el ciento por uno de lo que demos.

Martes 03-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Efesios 2,19-22 / Sal 116 / Juan 20,24-29

Esta festividad de Santo Tomás, apóstol y mártir, nos pone a cada uno de nosotros, a todas las comunidades llamadas cristianas, si verdaderamente y no solo nos consideramos cristianos, si lo somos. Y lo somos en la medida que con realismo creemos en Jesús resucitado. Creemos que Jesús resucitado acompaña, como lo hizo con los discípulos de Emaús, en este caminar nuestra historia terrenal, histórica. Si verdaderamente creemos, vivimos dichosos, felices porque estamos en intimidad de presencia con Jesús. Nosotros sin verlo, según Jesús, somos más dichosos porque nosotros, gracias a la presencia en nosotros del Espíritu Santo, penetramos con mayor realismo esta verdad de que el que murió y resucitó, vive.

¿Y cómo sabemos en la práctica si estamos viviendo de esta fe?, si vivimos en su presencia por encima de todas las presencias; y en medio de la muchedumbre de presencias, no olvidamos la presencia viviendo junto a Jesús.

Los apóstoles se encargaron de demostrar que tenemos esa presencia, y sabemos que vivimos en ella, si como dice san Juan andamos en nuestra vida  como Jesús anduvo en la suya. Con sus preocupaciones fundamentales, Jesús vivió en su vida histórica con los ojos fijos en su Padre, y con la atención fija en los demás hombres y mujeres que iba encontrando. ¿Tenemos esa preocupación de pensar en Dios, de reconocer a Dios en medio de lo que estamos haciendo? Tener como música de fondo la presencia de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo; y la preocupación de la salvación de los demás.

El cristiano es alguien a quien Jesús le encargó otros hermanos. ¿Vivimos con sentido de fraternidad, sabiendo que todo hombre es nuestro hermano? La salvación y santidad personal, pasa por nuestras relaciones humanas. Tal cual nos comportamos con los demás, nos estamos comportando con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Lunes 02-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Amós 2,6-10.13-16 / Sal 49 / Mateo 8,18-22

En el evangelio de hoy con las palabras y actitudes de Jesús, nos pone frente a un tema que pienso que en las comunidades de la Iglesia católica, no está claro: el tema vocación. Hasta la pregunta que se hace no es exacta: ¿Qué vas a ser? En realidad es ¿qué estás escuchando?, ¿qué vas a seguir en tu vida? Porque la vocación tiene dos momentos, el llamado y la respuesta. Se responde a un llamado.

En el caso de hoy, el levita quería seguirlo a Jesús, pero Jesús le dice primero que tiene que saber lo que significa seguirlo a Él. Le dice que vuelva a su casa con los suyos. En el otro caso de hoy, llama Jesús, pero sin condiciones; la respuesta tiene que ser incondicional. En otros pasajes encontramos que es exigente, pide dejar todo, porque el llamado es de Dios y a Dios se le responde como al Absoluto que es. Con relación a Dios, todo o nada.

Vocación viene de vocare; vocare en latín es llamar. Nuestra respuesta tiene que ser también sumamente agradecida; el haber sido llamados por Jesús, y en el Él por Dios mismo. Jesús expresó explícitamente que no somos nosotros quienes lo hemos elegido, sino él que nos ha llamado; entonces no somos dueños de la vocación. La perseverancia es la respuesta a un llamado. Dios no cambia; no dice hoy sí y mañana no. Los dones de Dios son eternos.

Pidamos que en la Iglesia la vocación vuelva a que sea un llamado y no elección. El hoy san Ambrosio, arzobispo de Milán, era jefe de policía; entró a la comunidad cristiana para cuidar de que nadie entorpeciera a quienes como comunidad se habían reunido para elegir al arzobispo. Un niño de pecho cuando entró Ambrosio jefe, expresó “Ambrosio obispo”; y toda la comunidad lo eligió, y hoy es san Ambrosio.

La comunidad es como el útero eclesial de las vocaciones sacerdotales.

Domingo 01-07-2018

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 1,13-15;2,23-24 / Salmo 29 / 2 Corintios 8,7.9.13-15 / Marcos 5,21-43

Basta que creas, le dijo Jesús al que le pedía la curación de su hija. Y eso nos dice a nosotros, porque Jesús es todo lo necesario que hay en la Iglesia. Todo lo demás puede faltar, pero si está Jesús, está la Iglesia. Él ha dejado sus signos, al Papa, a los obispos, al Magisterio de la Iglesia como signo de su presencia. Pero sin otros signos, está presente porque Él ha dicho que estará hasta el fin de los siglos.

De todas las lecturas de hoy, ver qué palabra toca nuestro corazón. En el evangelio me ha tocado muy fuerte que la presencia de Jesús es la que salva, es la que sana, la que fortalece, la que ilumina. Hay que llegar a la presencia de Jesús; su presencia no es espectacular. Por eso en los milagros pide silencio, que no comenten. La tentación del demonio fue precisamente que fuera su presencia un espectáculo. Entonces no esperemos espectáculos, sentimientos, presencia íntima que nos conmueva. Lo que Jesús pide es fe. La fe es lo que basta y lo necesario; es su persona.

Las comunidades católicas y otras comunidades, tienen que recuperar la fe en el poder de la Palabra de Dios. En el Nombre de Jesús obra Dios. No hay oración que no termine en “por Jesucristo nuestro Señor”. El amén es la presencia y la intercesión de Jesús.

He notado que se le da más valor al agua bendita que al Nombre de Jesús. El agua tiene valor sacramental, pero gracias a Jesús que es el sacramento de Dios. Donde está Jesús está Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

En la lectura de la Palabra de Dios hay que llegar a la presencia de Jesús; sino será la lectura de un libro interesante, sagrado, pero sin eficacia salvadora. Se lee el evangelio para ir encontrándose con la persona de Jesús.

Viernes 29-06-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 12,1-11 / Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9 / 2 Timoteo 4,6-8.17-18 / Mateo 16,13-19

En esta festividad de san Pedro y san Pablo se pueden tomar diversos temas. Pero todos giran en torno a la confesión de quién es Jesús para cada uno de nosotros. Esta confesión de Pedro llamada precisamente, la confesión de fe de Cesarea, Jesús se la acepta de hecho, después de resucitado cuando le reclama al entregarle las llaves que le había prometido, amor, y por tres veces. La fe que Jesús pide para Él es el amor. No es una lección de ortodoxia quién es Jesús en una clase de cristología.

Pedro mostró con sus hechos que Jesús era su amor. El pecado que cometió diríamos desde el punto de vista de la ortodoxia, la reparó con tres actos de amor. Tres negaciones se repararon por la actitud del amor.

Nosotros los cristianos tenemos una única vocación: amar. Algunos, como los miembros del Instituto Cristífero, centran toda su vida en ser testimonio del Amor, que es su carisma.

En esta festividad de Pedro y Pablo, nos tenemos que examinar: ¿verdaderamente estamos amando o nos estamos amando? Para eso son los modelos, y como el que más del verdadero amor es Jesús mismo. Su corazón estaba lleno de alabanza y de glorificación de Dios. Pero alababa y glorificaba de verdad a Dios porque lo amaba. Y mostró que era verdadero amor porque se entregó por nosotros; no se amó a sí mismo. Y enseguida dice: si guardas los mandamientos, me amarás. Sabemos que amamos a Dios, dice san Juan, porque hacemos lo que Él hizo.

Sencillamente ¿nuestro corazón está vacío de nosotros mismos? En la medida que nos vaciamos de nosotros, Dios nos colma con su amor, entonces amamos.

Esta festividad nos tiene que reanimar en la vocación del amor. El mundo necesita hombres y mujeres que amen y no tanto que se amen, vacíos de sí para entregarse en solidaridad fraterna todos los demás.

Jueves 28 de junio de 2018

2Reyes 24,8-17       Salmo 78,13.8-9     Mateo 7,21-29

Si hay un texto evangélico , unas palabras o advertencias de Jesús