Instituto Cristífero

“Para ser testimonio del Amor del Padre para y desde el mundo”

Pinceladas bíblicas cotidianas

Miércoles 11-09-2019   

Textos bíblicos para leer orando: Colosenses 3,1-11 / Sal 144,2-3.10-11.12-13ab / Lucas 6,20-26

Qué bueno que es el Señor Dios, y con todos, y lo aclara la carta a los Hebreos: Dios es tan bueno que nos corrige. Es un consejo, una bienaventuranza el corregir a los demás, a quien está equivocado, no para caer sobre él. Los padres de familia dejan hacer a sus hijos, entonces cuántos caen en el error, en el camino de la muerte por no cuidar suficientemente a sus hijos; caen hasta en la droga, y la droga mata.

Las palabras de Jesús son una advertencia para la sociedad actual. Por ciertas ideologías, entre ellas la Nueva Era que busca sentirse bien, estar bien, entonces los que pueden pasan la vida casi de vacaciones. Ese no es el plan de Dios sobre nosotros. No estamos hechos para el placer, para acumular dinero ni para dominar al otro. El plan de Dios es el polo opuesto a la mentalidad general.

Como advierte el Papa Francisco tenemos que ir contracorriente. En la cultura de hoy se tiene el placer como lema. P. Claudel tiene una frase: la juventud no está hecha para el placer sino para el heroísmo. No se debe vivir del gusto sino de la realidad.

Quien quiera ser cristiano tiene que tener en cuenta tres palabras para lo cual estamos hechos a imagen y semejanza de Dios: amar, servir y glorificar a Dios. La gloria de Dios no es un canto, una expresión, sino que la gloria de Dios la buscamos cuando buscamos el bien del prójimo.

Martes 10-09-2019   

Textos bíblicos para leer orando: Colosenses 2, 6-15 / Salmo 144, 1-2. 8-9.10-11 / Lucas 6, 12-19

Esta escena que nos presenta el evangelio, Jesús en oración toda la noche, es una escena paradigmática, no solamente para los Monjes/as contemplativos o consagrados en general, sino para todo aquel o aquella que quiera encarar la vida con la mentalidad de Jesucristo, no solamente con su pensamiento.

Jesús era hombre de verdad sin dejar de ser Dios de verdad, y necesitaba adquirir mentalidad de Dios. Esa humanidad tenía que estar impregnada por el Espíritu de Dios. Jesús no tenía pose, para dar ejemplo, sino que lo hacía para ser hombre de Dios. Jesús buscaba impregnarse en el Espíritu de su Padre Dios.

Dije que era paradigmática esta escena; cuántas veces tenemos que optar por algo, y en la medida de la importancia de la opción, será la medida que nos requiera oración para no obrar por temperamento, por inclinación natural, por motivos naturales, sino animados por el Espíritu.

La vida cristiana la concibo como un tiempo histórico de ir impregnándose del Espíritu para desterrar el mal espíritu que incide en nuestras acciones. Tenemos que estar atentos, siempre vigilantes. San Pablo exhorta en Romanos 12, 1-4 a las comunidades a que ofrezcan sus vidas en culto agradable a Dios para saber discernir lo bueno, lo mejor, lo que es proyecto de Dios. Si a Jesús le costaba horas la oración, cómo no nos va a costar a nosotros. El tiempo que debemos dedicar a la oración es todo aquel que nos dejen otras obligaciones.

Ningún cristiano, menos un consagrado, puede vivir sin un plan de vida para dejar establecido cuánto tiempo debemos dar a la oración para impregnarnos del Espíritu, y así encarar la vida con la mentalidad, el pensamiento de Jesús.

Domingo 08-09-2019   

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 9,13-18 / Sal 89 / Filemón 9b-10.12-17 / Lucas 14,25-33

Todo el evangelio de Jesús, toda su existencia, es como una antinomia viviente. Aparentemente es una contradicción, pero es el misterio de nuestra relación con el Absoluto que es Dios. Esa relación absoluta se hace por medio de Jesús.

Coincide en el nacimiento de María su Madre. Sin el sí de ella no hubiéramos existido hoy como hijos suyos, y hermanos de Jesús. Es el domingo de la centralidad y fontalidad de la vida cristiana, vida de salvados, vida feliz y gozosa. Dios es nuestro refugio, nuestro auxilio, nuestra ayuda.

La carta a los Hebreos destaca que Jesús es centro y fuente de la vida; sin él nada, con él todo lo que nos hace feliz y realizados.

Jesús señala cuál es el camino del triunfo de la vida. Hoy es modelo de todos los seres humanos porque hizo la voluntad de Dios hasta la muerte y muerte en cruz. Es el misterio del camino del triunfo, camino de tomar la cruz de cada día, y no solamente nuestra cruz, sino ser cireneos de todos los crucificados en esta historia, siendo cireneos de crucificados por el hambre, la falta de ropa, de casa digna, la cruz de la enfermedad sin asistencia, de los drogadictos, falta de educación. No podemos pensar en nuestro triunfo si no pensamos con realismo actuando.

Hoy diríamos que es el día de la pastoral social, de los enfermos, de los desposeídos, día de la pobreza evangélica. Es la cruz que nos va señalando página tras página el evangelio de Jesús. Nos tenemos que comprometer también a la lectura orante del evangelio para asemejarnos a quien hoy es triunfante porque asumió la cruz hasta la muerte.

Sábado 07-09-2019   

Textos bíblicos para leer orando: Colosenses 1,21-23 / Sal 53,3-4.6.8 / Lucas 6,1-5

¿Somos religiosos de la ley, del cumplimiento, o del Dios viviente? ¿Cómo buscamos su gloria?, ¿la buscamos con la palabra, el canto, los rezos, o buscando el bien del ser humano?; ¿quedamos satisfechos por actos religiosos sin preocuparnos de lo que está pasando a millones de personas?

En el evangelio de hoy una vez más Jesús muestra que a Dios se va a través de los que nos rodean, a través de los que sabemos necesitados. Lo sagrado para Dios, su gloria, está en el servicio a los demás.

Jesús expresa que es el Señor del sábado; el sábado es para el hombre. Toda ley que no sirve al hombre, es una ley que no se debe cumplir. Leyes que buscan el bien del país con daño, deterioro así sea de un solo hombre, son leyes injustas.

Los bienes materiales están para el servicio del hombre. Esto en la práctica no se tiene en cuenta; el hambre que está sufriendo la Argentina, clama al cielo. Y Dios no puede aceptar sacrificios, ofrendas, aun la misma eucaristía, si los que participan de ella no se preocupan por aprender y enseñar que la ley está hecha para el hombre y no el hombre para la ley.  

En el centro de todas las economías del mundo está el hombre. Y esta doctrina está explicitada como eco del evangelio, en la Doctrina Social de la Iglesia, que es parte integrante de la fe cristiana.

Jueves 05-09-2019   

Textos bíblicos para leer orando: Colosenses 1,9-14 / Salmo 97,2-3ab.3cd-4.5-6 / Lucas 5,1-11

Los evangelios no han sido escritos como una historia con la metodología actual; han sido escritos para dar un mensaje. Ciertos detalles ni se mencionan, pero Jesús y los apóstoles eran hombres normales. En esta escena Jesús se dio cuenta que no habían pescado nada, y ese hecho era un problema grave, ya que vivían de la pesca. Jesús está atento para saber qué les estaba pasando a quienes lo rodeaban.

Esta es una de las primeras actitudes que tenemos que tener en cuenta nosotros que nos decimos seguidores de Jesús y queremos imitarlo. Tenemos que imitarlo en su atención a su Padre Dios, pero igualmente atención a los que nos rodean.

En todo lo que hagamos hacerlo en nombre de Jesús, en forma explícita, y desde lo hondo de nuestra opción. Las opciones de nuestra vida tienen que estar animadas por Jesús, por el Espíritu Santo. Así nuestra vida será extraordinariamente fecunda.

No pidamos hacer maravillas espectaculares para que nos aplaudan, nos aclamen, sino lo que se llama en teología espiritual, la purificación de intención. Obrar como terminan cada una de las oraciones de la liturgia “por Jesucristo nuestro Señor”. No entrar en la rutina, hacerlo con fe en Jesús, con confianza y atención. Y el amén que digamos también como un acto de fe en Jesús.

Miércoles 04-09-2019  

Textos bíblicos para leer orando: Colosenses 1,1-8 / Salmo 51,10.11 / Lucas 4, 38-44

Titularía este fragmento del evangelio como las relaciones humanas de Jesús. En qué ocupaba el tiempo; podemos decir en orar, trabajar, servir y descansar. No vivía sin ton ni son. Hay mucha gente que vive a lo que venga, a lo que se le antoje, a lo que le guste. Por eso se pierde el tiempo, en lugar de ocupar el tiempo.

Jesús mismo dijo “mi Padre y yo siempre estamos trabajando”; porque en su vida de Nazaret, trabajaba con san José para ganarse el pan; trabajó duro, enfrentó la vida. Pero tenía su privacidad y era Dios y el prójimo que lo necesitaba, y su merecido descanso sin dejarse acaparar por los demás.

¿Cómo nos relacionamos hoy con Jesús? A partir de esta pregunta relacionarnos con todos los demás. No vivir exteriorizados viviendo de lo que viene de afuera, porque si no nuestra preocupación será prender la radio, la televisión.

Quien quiera ser cristiano verdadero tenemos que pensar en Jesús con amor, y así estamos en intima comunión con él. El pronunciar su Nombre, y ocupar el tiempo transformándolo en oración. A veces decimos que no tenemos tiempo para orar, pero siempre puede y debe haber oración reloj.

Organicemos nuestra vida pero con una jerarquía de valores, y respetemos los horarios. Como con el plan de vida que tienen los miembros el Instituto, que pueden sentirse dichosas porque es el modo de ocupar el tiempo según el plan de Dios.

Lunes 03-09-2019

Textos bíblicos para leer orando: 1 Tesalonicenses 5,1-6.9-11 / Salmo 26,1.4.13-14 / Lucas 4,31-37

 A las lecturas de hoy si las releemos con atención, nos alientan a vivir aun en las perores condiciones que estemos pasando. Y como síntesis recomiendo releer orando el salmo 26.

Jesús ayer, hoy y siempre es el mismo; no pasa desinteresado. Es el Hombre-Dios que nos acompaña, y su misma presencia ya es esperanza de que lo malo con él, lo podemos combatir, con esperanza cierta que Dios está con nosotros.

En un mundo que desconoce a Dios porque ha puesto su fuerza, su poder en la técnica creyéndose poderoso y que puede dominar todo mal, que hasta sueña desde la ciencia que va a llegar a vencer todas las enfermedades, se ha llegado a un atrevimiento de afirmar que Dios no existe, que ha muerto.

Los que tenemos fe, ese don y luz que nos viene de lo Alto, estamos llamados a ser testigos de que Dios existe, y con él nos movemos, estamos y somos. Y alentarnos entre nosotros a gozar de su presencia ya, aunque no en plenitud.

En la medida que vivimos en su presencia, aceptándolo en nuestra vida, vivimos en la alegría del encuentro eterno, en la alegría de la esperanza. La esperanza es una actitud para encarar con valor, ánimo y confianza esta vida.

Estamos llamados a dar testimonio de vivir con Dios, en Dios y para Dios para siempre, que a nivel fe lo vivimos en la inhabitación de la Trinidad; Dios ha hecho morada en nuestra persona.

Domingo 01-09-2019

Textos bíblicos para leer orando: Eclesiástico 3,17-18.20.28-29 / Salmo 67,4-5ac.6-7ab.10-11 / Hebreos 12,18-19.22-24ª / Lucas 14,1.7-14

Con frecuencia los pasajes evangélicos que leemos, suenan raro, extraños a la generalidad del pensamiento de la sociedad, como el que nos toca hoy, y cuya síntesis es: el que se eleva será humillado, el que se humilla será elevado.

Hoy Jesús se nos presenta como el de corazón manso y humilde. La Santísima Virgen cuando hizo su presentación cantando el Magníficat dijo: el Señor ha mirado la humillación de su sierva. La humildad ¿se trabaja en las comunidades cristianas, en las familias cristianas? No se conoce bien lo que es la humildad; muchas veces por expresiones, he notado que cuando se dice “tenés que ser humilde”, es achicarse, no hablar, no hacer nada. Y esa no es la humildad. La humildad es reconocer qué tenemos que no lo hayamos recibido. El humilde reconoce los talentos que tiene, pero no se engríe. La Virgen muy humilde, pero dijo “el Todopoderoso miró la humillación de su esclava, hizo por mí grandes cosas”.

La humildad tiene otra cara también: la magnanimidad, el estar abiertos a hacer el proyecto de Dios que siempre es grande; no creer que podemos hacer todo por nuestras fuerzas. Esta es la actitud del dictador, del dominador.

Jesús fue manso y humilde de corazón, pero realizó la obra más grande que puede un hombre realizar: la salvación de la humanidad. El camino de lo grande es el camino del reconocimiento de la debilidad propia, y que se tiene el poder de Dios para realizar grandes cosas.

Los cristianos sabemos que podemos hacer maravillas porque creyendo en Jesucristo, Jesús nos infunde su Espíritu, que viene en ayuda de nuestra debilidad. La humildad es no pretender la ostentación; no es pretender ser el primero dejando atrás a los demás. La humildad es reconocer que abriéndonos al poder de Dios, somos capaces de hacer el mayor servicio a los demás

Sábado 31-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: 1 Tesalonicenses 4,9-11 / Salmo 97,1.7-8.9 / Mateo 25,14-30

Recomiendo a quienes leen las pinceladas bíblicas o algún otro comentario, leer el texto si no lo han escuchado antes.

Esta parábola que hemos escuchado llamada parábola de los talentos, la síntesis se podría decir que es esta: Dios no tiene en cuenta tanto lo que se hace, sino cómo se hace. Una vez escuché que Dios no tiene en cuenta tanto los sustantivos, como los adverbios en nuestro actuar.

La definición que se dio de Jesús fue: pasó haciendo el bien. Y hoy si me preguntan quién es un santo/a, es la persona –varón, mujer- que pasa sus días haciendo el bien a los demás, por amor a Dios y amor al prójimo. por eso que un barrendero está llamado a ser santo, como está llamado a ser santo un presidente de un país, como lo está un abogado, un médico, o alguien que no tiene trabajo y pasa el día pidiendo limosna. Todo está en cómo se encara la tarea que se tiene que hacer, sin haraganerías, animados por el Espíritu Santo. El que santifica es Dios por Jesús en el Espíritu Santo.

En la parábola Jesús exige rendición no solamente al que le dio cinco talentos, dos talentos, sino también al que le dio un talento; este pasó la vida ocioso.

Entonces, no es difícil llegar a la santidad cristiana; sí es una tarea, y es difícil como es difícil la vida humana. El santo no es precisamente el que reza; hay que orar, pero no basta orar. El santo es el que pasa la vida que le toca vivir, por amor a Dios y a los que lo rodean, haciendo el mayor bien a su alrededor; el santo es el bueno. Y esto es posible las 24 hs. del día, dejándose llevar por el Espíritu Santo, pronunciando el nombre de Jesús con fe.

Pidamos fe para encarar y vivir la vida diaria de fe en fe, con los ojos fijos en Jesús.  

Viernes 30-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: 2 Cor 10, 17—11, 2 / Salmo 148, 1-2. 11-14 / Mt 13, 44-46

Celebramos la festividad de santa Rosa de Lima, hoy exaltada como triunfadora, patrona y modelo en América Latina. Modelo de mujer. Creo que la mayoría de los cristianos, aun de las mujeres cristianas, no han caído en la cuenta que Dios prefiere a la mujer. Viendo el catálogo de santos y santas, son más mujeres que varones. Esa preferencia es notable en la misma revelación. ¿Quiénes fueron las primeras personas que anunciaron a Jesús resucitado?, las mujeres, y de modo particular una despreciada en la sociedad de su tiempo, María Magdalena. Dios no margina a nadie, pero de todos los discípulos de la primera hora, Juan el evangelista fue el preferido de Jesús, y nadie se molestó por ello.

Hoy pensando en santa Rosa triunfadora, dejó todo por el Reino de los cielos, y fue una de las pioneras de mujer consagrada totalmente a Dios, a vivir el Reino de los cielos como el tesoro por excelencia, quedándose en su familia, viviendo en una choza en el patio de su casa. Hoy desde la choza exaltada al escenario del mundo, y modelo de mujer Latinoamericana.

La mujer de hoy no tiene que descuidar su protagonismo, y no debe estar ausente en encuentros, en conflictos, en los asuntos sociales. Hay una corriente que quiere ese protagonismo, pero está dominado en cierta manera por el espíritu malo, porque se hacen encuentros que terminan en grandes desencuentros.

Hay una convocatoria a un encuentro nacional de mujeres en octubre. Querría llegar a todas las mujeres cristianas argentinas y decirles si han pensado que deben estar presente para poner la palabra de la verdad en el amor, sin entrar en violencia, sino exponer la verdad en forma fraterna.

Dios quiere el protagonismo de la mujer en el mundo de hoy, y santa Rosa, no solamente es modelo, sino que también las va a acompañar juntamente con María, la Madre de Jesús, mujer por excelencia triunfadora, y que a su vez es patrona desde las apariciones de Guadalupe, de Latinoamérica.

Jueves 29-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 1,17-19 / Sal 70,1-2.3-4a.5-6ab.15ab.17 / Marcos 6,17-29

No queda para tiempos extraordinarios el testimonio de san Juan Bautista de dar la vida por anunciar la verdad, por no dar gusto, porque a Herodes por una parte le gustaba escucharlo, pero no le gustaba lo que anunciaba, la verdad que le hacía conocer Juan el Bautista.

Escuchando el evangelio me ha asaltado nuevamente una gran preocupación para el mundo de los medios de hoy y que se va extendiendo. Qué peligroso que es el criterio “me gusta” o “no me gusta”. En la vida, sobre todo si se quiere ser discípulo de Jesús, el criterio no es el gusto, en cristiano es la verdad, la justicia, el amor.

Esto puede acontecer de mil modos y maneras en el hoy de nuestra historia. A veces tenemos que tomar sencillamente actitudes hasta heroicas; un desprendimiento de algo que no está de acuerdo a lo que haría Jesús en nuestro lugar. Para el cristiano-cristiano, discípulo de Jesús, el mejor criterio es el de si agradamos o no, si nos aceptan o no, sino que es la verdad, la justicia, la actitud de amor.

Una mujer cristiana con la opción de ser discípula de Jesús, llego un momento que por su situación económica tuvo que optar, o despedir a la persona que la ayudaba, o desprenderse de la mascota. Se desprendió de la mascota porque se hizo esta pregunta: ¿qué haría Jesús en mi lugar?

El testimonio de Juan, su martirio, y la debilidad de Herodes que prefirió a los demás y decapitar a su amigo, es todo un testimonio para quienes queremos ser discípulos de Jesús en lo cotidiano de nuestra vida; obrar por agradar a Dios, y sabemos que lo estamos haciendo, si lo hacemos como lo haría Jesús, con sus actitudes, criterios.

Seguir a Jesús no consiste meramente en ir a misa, hasta comulgar, pero luego vivir con otros criterios. Esto es la mundanización de la vida cristiana. Volvamos al discipulado de Jesús, y la Iglesia se renovará de verdad.

Miércoles 28-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: 1 Tesalonicenses 2,9-13 / Salmo 138,7-8.9-10.11-12ab / Mateo 23,27-32

Llama poderosamente la atención la insistencia de Jesús, con una u otra expresión, la insistencia en llamar la atención –hoy diríamos a los cristianos- a los judíos y dirigentes, de no ser hipócritas. Insistencia en la coherencia que hay que tener instante a instante en la vida; coherencia con lo que se practica.

Aun la palabra practicantes en lugar de participantes; practicantes de la misa en lugar de participantes de la misa, de su contenido. Quedarse solo con el hecho de la práctica, del hecho de comulgar sin estar atentos a qué proceso nos lleva esa comunión, qué proceso espiritual nos ha motivado a ser más fiel. Fidelidad al evangelio de Jesús.

Si no hemos tenido en cuenta la práctica, ha salido de parte de los no creyentes el mote de “come hostias”. Sin darse cuenta han dicho una gran verdad. El que comulga y no entra en un proceso de conversión, de transformación espiritual, de comunión con la persona de Jesús, ha tomado la hostia pero no ha entrado en el misterio de lo que significa ese pan. Comunión íntima y personal que nos hace ser más hijos de Dios y más hermanos entre nosotros.

Se comulga sin atender al fruto de la comunión. Esto lamentablemente todavía se da en la mayoría. Falta testimonio de o que produce la comunión. Por eso el desafío de un escritor adverso a la fe cristiana, a la Iglesia, Nietzsche, decía que él iba a creer en Jesús resucitado, si veía caras de resucitados en los que comulgaban.

Tengamos muchísimo cuidado de no caer en la rutina en las prácticas, quedando satisfechos por haber comulgado, sin que haya una transformación interior. Como Dios aborrece la hipocresía, nosotros los cristianos tenemos que aborrecer el hecho de la hipocresía; no aborrecer al hipócrita, sino llamarlo a conversión.  

Martes 27-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: 1 Tesalonicenses 2,1-8 / Salmo 138,1-3.4-6 / Mateo 23,23-26

Hoy tenemos la conmemoración muy especial de Santa Mónica, la madre de san Agustín. Los padres y madres cristianos tienen que tenerla como modelo. San Agustín antes de su conversión, era famoso como escritor y filósofo, muy reconocido en el mundo de su tiempo, pero no era cristiano, y no llevaba una vida cristiana. Mónica lo seguía a todas partes adonde viajaba orando por él, orando por su conversión, para que encontrara en toda su sabiduría humana, la completara encontrándose con Jesús, sabiduría divina. Y los ruegos y lágrimas de esta madre, engendraron al que hoy es, no solamente un gran escritor, sino teólogo, y llegó a ser obispo. A sus 33 años, después de una vida licenciosa, se convirtió al evangelio de Jesús en forma hasta heroica. Los padres busquen el bien terrenal de sus hijos, pero primordialmente tienen que buscar el encuentro de sus hijos con Jesús, el único salvador de la vida humana.

El evangelio en que Jesús condena el ritualismo, según las indicaciones de los maestros, y legisladores de su tiempo, Dios a través de Moisés y otros profetas fue enseñando.

La primera manifestación en su vida pública, en donde Jesús muestra cual era el objetivo por el cual había sido enviado por el Padre, dijo: conviértanse al reinado de Dios y su justica.

Hoy cuántos de los cristianos practicantes que se contentan con la participación o mera asistencia a misa el día domingo para cumplir, como aplacando a Dios; y luego vivir como paganos, como gente sin fe, como si Jesús no hubiera dejado el evangelio como manual de la vida cristiana.

Los mismos pastores, porque hemos sido cómplices de esta generación de cristianos domingueros, pero no coherentes con la vida cristiana, el evangelio. Toda práctica religiosa, si quiere ser cristiana, debe tener como finalidad la conversión al reinado de Dios en los corazones, para dar gloria a Dios; y como advertía san Ireneo, la gloria de Dios es que el hombre viva en dignidad. Es un compromiso de vivir el amor de Dios desde el amor y servicio al prójimo.

Lunes 26-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: 1 Tesalonicenses 1,1-5.8b-10 / Salmo 149,1-2.3-4.5-6a.9b / Mateo 23,13-22

En la liturgia está señalada la memoria del beato Ceferino Namuncurá. Es un reconocimiento largamente esperado, pero felizmente siempre llega a tiempo. Con la beatificación de Ceferino, es el reconocimiento más sublime y claro, que siguiendo el evangelio de Jesús, el Magisterio de la Iglesia reconoce el valor del pueblo mapuche, y en él, del mundo aborigen; lo reconoce  como reconoce el valor de todos los pueblos de la tierra.

Beatificando a Ceferino, lo pone como testigo fehaciente, testigo nada común, que cuando se anuncia el evangelio a los pueblos aborígenes, responden a ese llamado, y con una entrega heroica, como Ceferino.

Hoy para todos los argentinos, los latinoamericanos, el mundo entero, es un testimonio de que cuando se entrega a Jesús, como Ceferino que le entregó su vida y todo lo que más quería, en vista a hacer el bien, acercar la salvación cristiana a sus hermanos. Ese arrancón que tuvo ha sido entregado con creces a él, y al mundo que él quería salvar.

Ceferino querría ser sacerdote para poder hacer el mayor bien en clave cristiana a su gente; el proyecto de Dios está en la línea de la entrega de alguien, pero siempre Dios es más. Y hoy Ceferino está haciendo el bien, no solamente a su gente, a todo el pueblo creyente que peregrina adonde está su estatua en donde nació, en Chimpay.

Dios es el que da el valor a la entrega. Esa entrega de Ceferino ha ido repercutiendo y sigue repercutiendo, en millares de personas hasta hoy. Ceferino es un fenómeno de lo Alto, está lleno de Dios a través de alguien que todavía es despreciado por gran parte del pueblo argentino.

Con esta festividad pidamos a Ceferino la gracia de que, no solamente dentro de la Iglesia, sino también fuera, su pueblo, su tierra patagónica no sea simplemente declamado, sino reconocido en toda su dignidad en justicia, equidad desde el amor fraterno.  

Domingo 25-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 66,18-21 / Salmo 116,1.2 / Hebreos 12,5-7.11-13 / Lucas 13,22-30

Una primera acotación al tema del salmo 116 y la primera lectura desarrolla, Dios quiere salvar a la humanidad entera, y ama a la humanidad. Nosotros los cristianos tenemos que tener ansias de que todo el mundo que conocemos, todo el mundo adonde podemos llegar al menos con la oración, conozca al Dios verdadero

Para eso ha venido Jesús, para acompañarnos en el camino hacia el encuentro de Dios nuestro Padre, y que todos tengan conciencia, no con temor, sino con amor de que no tenemos morada permanente, y que él nos está esperando y preparando una morada eterna y feliz.

Como la condición humana de estar en pecado, se hace difícil el camino de la salvación, el Padre Dios en su amor ha enviado para la salvación de todos a Jesús. ¿Qué tenemos que hacer para no equivocar el camino? Tenemos señales para saber por dónde tenemos que caminar: los mandamientos. Estos no son leyes que nos opriman, dominen, son indicaciones.

Jesús está caminando codo a codo junto a nosotros. Debemos permanecer en él para que él permanezca en nosotros y sea nuestro refugio, nuestro auxilio, guía, y daremos frutos. El fruto de la perfección, de la santidad. La santidad es transformarnos más y más en una mujer perfecta, un varón perfecto. El santo es el perfecto caballero.

Jesús ha sido enviado por Dios para acompañarnos, guiarnos, por medio de su espíritu, a desarrollarnos como seres humanos. El santo es el perfecto hombre en su humanidad.

Quienes hacen voto de castidad, obediencia y pobreza, es para lograr vivir los mandamientos a la perfección. Recuerden siempre lo que Jesús ha prometido: si cumplen los mandamientos, vendremos a él y habitaremos en él. ¿Queremos ser templos vivos de Dios?, entremos por la puerta estrecha, atentos a las indicaciones del camino que nos van dando los mandamientos.  

Sábado 24-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Apocalipsis 21,9b-14 / Salmo 144,10-11.12-13ab.17-18 / Juan 1,45-51

Esta escena del evangelio en esta festividad de san Bartolomé, tiene una riquísima enseñanza, por todas las circunstancias que detalla. Nos vamos a detener en una que es fundamental, y es lamentablemente la circunstancia que está viviendo la Iglesia en general, que en sus miembros bautizados está descuidada: el encuentro personal con Jesús.

Jesús resucitado puede ahora hacer este encuentro personal con todo el mundo. Jesús en el proyecto de Dios está enviado a la humanidad, no solamente a un grupo; aun ese grupo de cristianos, pierde, desviándose en devociones, en actos piadosos, el encuentro personal con Jesús.

Como lo tuvo Natanael, que no se dejó llevar de su razón, sino que aceptó la invitación de Felipe. Él conocía la insignificancia de Nazaret como pueblo, sin embargo, aceptó la invitación; y qué se hubiera perdido Natanael si se hubiera dejado llevar de lo que sentía.

No perdamos el tiempo en las misiones, en la catequesis. La primera aproximación que nos está enseñando este fragmento, es que no puede faltar el anuncio de Jesús en forma explícita, y motivar el encuentro de los catequizados o misionados, o de toda persona que se quiera atraer a su propia salvación, con la persona de Jesús. Jesús está dispuesto a conversar con cada uno de los seres humanos.

A los adultos les pido que no se queden con el conocimiento de Jesús que recibieron cuando eran niños, porque no es suficiente para encarar la vida de acuerdo a criterios y actitudes de Jesús. En esto consiste la aceptación de Jesús en la vida de cada uno.

El medio que hoy se impone por la ignorancia que hay sobre la persona de Jesús en la

Viernes 23-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Rut 1,1.3-6.14b-16.22 / Sal 145,5-6ab.6c-7.8-9a.9be-10 / Mateo 22,34-40 

Más de una vez los doctores de la ley lo ponían a prueba a Jesús. Muchas veces Jesús no les respondía sino tal vez con otra pregunta; parecería que no quería hacerles el juego de estar discutiendo. En este caso, por la pregunta a juicio de Jesús tan importante como era la síntesis de toda la revelación de Dios, él responde de inmediato sin titubeos de forma clara, precisa, que los dejó sin palabras.

Esta síntesis ¿la tenemos en cuenta como lo principal del mandato síntesis de los mandamientos de amar a Dios con todas nuestras fuerzas, es decir, con suma diligencia? Y a su vez amar al prójimo y tener siempre presente la revelación de san Juan que llega a decir que aquel que dice que ama a Dios y no ama al prójimo es un mentiroso.

El cuidado supremo que debemos tener en nuestra vida cristiana si quiere ser verdaderamente cristiana, si queremos ser discípulos de Jesús, si queremos realmente ser sus seguidores. Más fácil decimos a veces el amor a Dios; pero Jesús para que no nos engañemos, de inmediato dijo de amar al prójimo.

Somos incapaces de amar a Dios, incapaces de amar al prójimo, como signo, sacramento del verdadero amor a Dios. Jesús nos impulsa a que pidamos ser capaces de amar a Dios amando al prójimo, animados por el Espíritu Santo. Somos débiles de amar a Dios por nuestras propias fuerzas, por eso aconsejo esta oración que encierra las mismísimas palabras de Jesús: Padre, por Jesús colma nuestro corazón con tu Espíritu de amor. Que no se nos pase un día sin dejarnos llevar del Espíritu de Amor, para ser capaces de amar a Dios y al prójimo.

Jueves 22-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 9,1-3.5-6 / Salmo 112,1-2.3-4.5-6.7-8 / Lucas 1,26-38

Estamos celebrando esta eucaristía conmemorando de modo especial a María nuestra Madre, en un título que hoy podría parecer raro, el de Reina. Sin embargo, todavía se usa; y se usa para destacar, homenajear, para distinguir alguna característica, y de triunfo.

La reina es la  mujer que de una u otra manera ha triunfado. En María es la del triunfo, y a su vez el poder que le ha dado Dios de intercesión, poder de amor. María desde que subió en cuerpo y alma a los cielos, esta tan cerca de la divinidad, que santo Tomás llega a decir que no es diosa, pero está en los límites de la divinidad, porque fue Madre del Hijo de Dios. Todos los títulos, todos los honores, todo su poder, tiene su causa y origen en que estaba destinada a ser la Madre de Dios en Jesucristo.

Quiero destacar algo que la ha distinguido por proyecto de Dios que se extiende a cada uno de nosotros: María para destacar su grandeza de ser Reina, Madre de Dios, se la saluda desde el cielo a través del ángel “dichosa, alégrate Virgen María, llena de gracia”. E Isabel la saluda “feliz porque has creído”.

Dios nos ha creado para vivir alegres y felices. El proyecto de Dios sobre cada uno no es que vivamos tristes; las vicisitudes de la vida traen tristezas. La misma Virgen ha sufrido mucho. El tono de la vida de María fue la ser una mujer  apacible, que reflejaba paz, alegría; pero no quedó postrada, dominada por la tristeza, la llevó con mucha fortaleza, estuvo de pie ante la cruz de su Hijo.

En los momentos de tristeza el mismo Padre Dios nos ofrece a su Hijo, que nos ha prometido acompañarnos: “vengan a mí lo que estén tristes, agobiados”. No es proyecto de Dios la tristeza, pero sí es proyecto de Dios que la asumamos con fortaleza, y que nuestro talante sea el de ser una mujer, un varón, apacible, que refleje la alegría de vivir la vida en el amor y el servicio a los demás.  

Miércoles 21-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Jueces 9,6-15 / Salmo 20,2-3.4-5.6-7 / Mateo 20,1-16ª

Hoy fácilmente esta parábola puede ser mal interpretada. Tenemos que remontarnos a la intención de Jesús al exponer una comparación; pero él estaba enseñando en qué consiste el Reino, y qué deben esperar los trabajadores de la viña, los miembros del Reino.

El Reino de Dios no es una empresa; los miembros de ese Reino, de la Iglesia, no son miembros de una empresa; son trabajadores del Reino miembros de una familia. Por eso que no debemos juzgar en forma cuantitativa el pertenecer a la Iglesia, sino en forma cualitativa.

Para esto tenemos que leer esta parábola en clave de amor familiar. Hay que leerla en la paga, en clave de lo que el padre de familia entrega a sus hijos: amor. El padre de familia ama a todos por igual. Al Reino se entra para recibir el amor del Padre Dios; es el reinado de Dios en el corazón de hombres y mujeres que quieren pertenecer al Reino eterno. Hay que dejarse amar por Dios.

Se es miembro de la Iglesia de Jesús como signo e instrumento del Reino. Entonces no se está midiendo la recompensa que se puede recibir de gratitud de los pastores, sino que se trabaja mirando cómo nos ama Dios Padre, Jesús nuestro hermano, el Espíritu Santo-Dios amor.

Lunes 19-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Jueces 2,11-19 / Salmo 105,34-35.36-37.39-40.43-44 / Mateo 19,16-22

Este pasaje evangélico en el que Jesús, a quien quería ser perfecto le señala el camino de la perfección cristiana, un camino que no a todos sus seguidores se lo pide; pero sí a todos sus seguidores les pide que el Dios, el Absoluto, el motivador de sus vidas, sea Dios, el Dios verdadero, y no otros dioses que se van inventando.

En la historia de la salvación encontramos que el pueblo de Dios liberado de la esclavitud de otros dioses, cae nuevamente en dioses que se fabrica.

Hoy no decimos que los cristianos aferrados al dinero, al placer, sea realmente que se fabrican dioses; en la práctica sí, le dan la espalda a Jesús en su evangelio, en sus orientaciones. Esto acontece aun con cristianos que practican actos religiosos cristianos, como el participar de la misa, pero después siguen las costumbres como viven los que no creen, porque todos lo hacen. Los jóvenes, porque todos pasan noches en los boliches, hijos de hogares cristianos también lo hacen, y así caen en la idolatría de la droga; y esto trae la corrupción de su propia vida.

Jesús los ha llamado, como lo hizo con el joven del evangelio, pero prefieren seguir haciendo lo que hacen los demás. Los padres tienen que pensar si aman verdaderamente a sus hijos, pensando que los boliches son centros de corrupción y muerte para sus hijos, porque la droga mata. Y no pueden contentarse con lamentarse, sino ejercer su amor de padre en la educación de sus hijos, son severidad y ternura. Ese es el verdadero amor de padres para con los hijos. Entonces pueden mirar con alegría a sus hijos y no con tristeza de amaneceres domingueros que vuelven a sus casas más muertos que vivos.

En la tristeza de Jesús que miró que ese joven se fue triste porque estaba apegado a sus bienes, he pensado en la tristeza de tantos padres de familia. En un mundo que se dice cristiano, la madrugada de los domingos hay angustia por la corrupción de la droga.

Reaccionemos, aun con mucho sacrifico, pero salvaremos a nuestra juventud de la muerte misma.  

Domingo 18-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 38,4-6.8-10 / Sal 39,2.3;4.18 / Hebreos 12,1-4 / Lucas 12,49-53

El fragmento del evangelio de hoy es un poco extraño en el lenguaje, pero muy claro el anuncio de la Buena Noticia. Jesús con la expresión que le sale de un corazón angustiado porque todavía no ve el resultado por el cual ha venido al mundo.

Si fuera un simple incendiario, la expresión de Jesús “he venido a traer fuego a la tierra y qué quiero que ya estuviera ardiendo”, diríamos que esto es una locura. Pero Jesús tomó esta figura del fuego por sus efectos benéficos, aun aquellos negativos como es el fuego que destruye. Pero en el caso de Jesús lo que destruye es lo malo. Y este fuego lo comenzó a encender para el mundo entero con su muerte y resurrección. Su muerte nos ha beneficiado, porque fue el momento de incendiar el mundo con el fuego del amor, de la purificación, de una renovación de lo viejo para presentar lo nuevo, de la salud de la vida frente a todos los males. Con la muerte de Jesús pasamos de la muerte a la vida con la resurrección.

Y la segunda expresión de que él no vino a traer la paz, la armonía, sino la división, él murió por la paz, pero no la paz, la unidad de la sangre. Por eso aun en una misma familia de sangre, cuánta división, en un mismo pueblo. No es entonces la paz una fuerza, una unidad que surge naturalmente, viene de lo Alto; es fruto también del fruto que Jesús vino a traer a la tierra, es el amor.  

Trabajemos y anunciemos el fuego que Jesús vino a traer a la tierra con nuestro testimonio y nuestras palabras.

Sábado 17-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Josué 24,14-29 / Salmo 15,1-2a.5.7-8.11 / Mateo 19,13-15

Todos los días la primera lectura y el salmo, están elegidas con una coherencia con relación al evangelio. Hoy de un modo destacable, con claridad meridiana, esta esta coherencia, la primera lectura y el salmo nos llaman a tener como un punto de referencia de nuestra vida, como gozo, como amor, vivir como enamorados de Dios.

Jesús en el evangelio, hasta con un gesto, pone en el centro de la reunión a un niño, que en esa época no tenían ningún valor social ni familiar. Y reafirmó una vez más en forma taxativa, terminante, que la espiritualidad de la infancia espiritual es la espiritualidad central y fontal de la vida cristiana; no es una devoción siguiendo una enseñanza de santa Teresita.

Si no vivimos como niños en nuestras relaciones humanas, relación con Dios, con los demás, y hasta con las cosas. Para el niño lo importante no son los juguetes, o a veces la comida, lo importante es papá y mamá. Para nosotros a la manera de Jesús, tenemos que vivir dependientes del Padre Dios.

Jesús nace hace sino lo que le dice el Padre, nada enseña sino lo que el Padre le enseña. Jesús no solo enseña la infancia espiritual, sino que la vive.  

Viernes 16-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Josué 24,1-13 / Sal 135,1-3.16-18.21-22.24 / Mateo 19,3-12

El evangelio que hoy leemos nos presenta en síntesis el tema vocacional. A Jesús le presentan el tema del matrimonio, y él reafirma la unidad hecha en Dios; y que Dios por medio de Jesús, une a dos personas en comunión, y la respuesta de esas dos personas es la fidelidad al proyecto de Dios.

A su vez Jesús, a propósito del matrimonio, habla de otra vocación más allá del matrimonio, no contra el matrimonio, pero sí a una comunión con Dios por Jesucristo, radicalizada en la entrega, en la respuesta. Es entonces la fidelidad a los compromisos de esta entrega, al compromiso del seguimiento de Jesús en forma total y totalizante; y la respuesta de la persona llamada a esta vocación, es también la fidelidad al llamado de Dios.

Las dos vocaciones, matrimonio y virginidad, asumidas las dos por el llamado que Dios hace, necesitan una preparación. La deuda pastoral de la Iglesia a lo que llamamos celebración del matrimonio, todavía se adeuda. No se prepara suficientemente al sacramento del matrimonio, a tal punto que algunos llegan a contraer matrimonio por la Iglesia sin saber qué están celebrando, a tal punto que muchos matrimonios son nulos, como sería nula comunión sacramental si no se supiera qué se está recibiendo.

A quienes van a contraer matrimonio les pido que se preparen pidiendo una catequesis suficientemente profunda, como para poder llevar después el compromiso del seguimiento a Jesús en fidelidad, para una y otra vocación. 

Jueves 15-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Apocalipsis 11,19a;12,1.3-6a.10ab / Salmo 44, 10bc.11-12ab.16 / 1 Corintios (15,20-27ª / Lucas 1,39-56

Todas las palabras que hemos escuchado y que se relacionan con la festividad que estamos celebrando de la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos, la resumiría en una palabra: triunfo. Hoy celebramos el triunfo eterno de María; una mujer históricamente sencilla y pobre, humillada en la muerte de su Hijo, hoy la contemplamos triunfante, y por toda la eternidad, como la mujer modelo de toda creatura humana, toda poderosa con el poder del amor de Dios, feliz y dispuesta a hacernos felices a todos los seres humanos, sus hijos.

Contemplar a María hoy triunfante, es proyectar ese triunfo a cada uno de nosotros, los bautizados, que vivimos el bautismo con fe, viviendo el ya de la eternidad aunque todavía no. Santo Tomas decía que el bautismo es el comienzo de la vida eterna, de la vida feliz. Tenemos entonces la certeza de que si somos fieles al proyecto de Dios, esto que hemos comenzado, va a llegar a su plenitud en forma idéntica a la que hoy celebramos en María.

Tenemos que pensar cuál es la raíz de esta felicidad y triunfo de María. Y es en la medida que estemos en comunión con Jesús; tomamos así el camino de la felicidad. ¿Quieres ser feliz?, busca y encuéntrate con Jesucristo, quien te va a transformar en un hombre o mujer feliz, anticipando y viviendo en esperanza la felicidad eterna.

Les aconsejo iluminar el presente de cada instante con el futuro que nos espera, contemplando a María junto a su Hijo resucitado. Este es nuestro destino. Pensemos con frecuencia en nuestro destino feliz. La fe descubre la realidad de nuestra vida, del destino señalado por Dios.

Los cristianos somos profetas del futuro de la vida, y tenemos que ser testigos, a un mundo que busca la felicidad en las cosas pasajeras, de que la felicidad es vivir de fe en fe con los ojos fijos en Jesucristo, como lo vivió María y lo contempla por toda la eternidad.

Miércoles 14-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Deuteronomio 34,1-12 / Sal 65,1-3a.5.8.16-17 / Mateo 18,15-20

Según la terminología de la moral cristiana este texto del evangelio es el texto de la corrección fraterna; yo lo llamaría el texto de la reconciliación fraterna, del reencuentro fraterno. Si en las comunidades se asumieran los desencuentros, los enojos, los conflictos, que van creando malestar, las divisiones a veces por tonterías, divisiones por pensar distinto, y frente a los conflictos se pusiera en práctica lo que nos pide Jesús de reunirse y hablar con el hermano, y entenderse, aun cuando cueste, tenemos que emplear este método.

Jesús dice incluso si no nos atienden, si nos rechazan, por el bien del otro, traer testigos y hablar; él insiste en que no pasemos de largo sin hablar con quién tenemos un conflicto.

Yo creo que la Iglesia entera se evitaría desuniones, malestares, divisiones, hasta herejías, si viviéramos lo que podríamos llamar este método de reconciliación, de reencuentro que nos enseña Jesús.  

Martes 13-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Deuteronomio 31,1-8 / Dt 32,3-4a.7.8.9.12 / Mateo 18,1-5.10.12-14

Si hay una enseñanza de Jesús clara, terminante, es la de la infancia espiritual. Llega Jesús a afirmar que si no estamos animados por esta espiritualidad de la infancia espiritual, no entramos en el Reino de los cielos.

Lo más sintético, sencillo y concreto que podemos reducir la infancia espiritual, a una confianza ilimitada en el amor de Dios para cada uno de nosotros como Padre. La figura es el niño; si hay alguien que le da seguridad, si hay un momento en el que se siente seguro, es cuando está en los brazos de su padre o madre.

Esta es la relación que tenemos que tener para con Dios: confianza ilimitada, como la tuvo Santa Teresita del Niño Jesús, que no inventó esta infancia, sino que la descubrió como la síntesis de todo el evangelio, como la característica de ser cristiano. Llegó a decir que de Dios se obtiene, lo que Dios espera, confianza sin fronteras. Pidámosle a ella la gracia de vivir lo que ella descubrió en el evangelio, e ir contemplando, meditando, las actitudes de confianza que va enseñando Jesús con relación a su Padre.

La parábola del hijo pródigo bien se puede llamar la parábola del Padre Dios. El hijo que se había ido dándole la espalda a su padre, no tuvo temor o de duda si lo recibiría su padre cuando decidió volver; y el padre lo recibió con fiesta. Esta es la actitud de Dios cuando giramos 180º y nos convertimos a él aun cuando hayamos pecado.

Estar en una actitud constante de volvernos a él con la seguridad de que estamos volviendo a quien nos cuida, a nuestro refugio, nuestra seguridad, en el camino hacia la felicidad eterna.

Domingo 11-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 18,6-9 / Salmo 32,1.12.18-19.20.22 / Hebreos 11,1-2.8-19 / Lucas 12,32-48

Jesús en el fragmento del evangelio de hoy nos hace una advertencia muy severa, que estemos prevenidos preparando a cada instante el momento del paso en esta historia, de este mundo a la realidad eterna del cielo que nos espera; no con temor, pero sí con seriedad y prudencia, porque ese paso será imprevisto. Aun cuando se esté esperando la muerte, el instante no lo sabe nadie, sino Jesús que nos espera para darnos el premio que vale la pena recibir.

En versículos anteriores advierte también sobre el apego a las riquezas, a tal punto que llega a exponer el ideal que él personalmente vivió: despojarse de todo, hasta del sustento. En la historia de la Iglesia, este tema del ideal en la pobreza, en el despojo, siempre hubo grupos de cristianos que lo practicaron, hasta hoy.

Siempre hay Congregaciones que viven de la Providencia; reciben nada más que lo necesario para el día. He conocido una Congregación de Religiosas que atienden enfermos, y los atienden con lo que reciben en el día, en la ciudad de La Plata.

Esto hechos y este evangelio deben conocerlo los que viven acumulando para asegurarse un buen pasar. Según el evangelio de Jesús vivir acumulando no es propio del cristiano, es más bien anticristiano; aun de los bienes que tenemos, tenemos que usar, pensando en el presente y en el futuro de nuestra vida, lo necesario, y el resto compartirlo. Compartir es cristiano; acumular es anticristiano.

Sábado 10-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: 2 Corintios 9,6-10 / Sal 111,1-2.5-6.7-8.9 / Juan 12,24-26

Todos nosotros tenemos un enano pretencioso en el fondo de nuestro corazón. Queremos ser cristianos, seguir a Jesús, pero por caminos que se nos ocurren a nosotros, y no por los caminos de Dios. El Padre Dios precisamente porque nos quiere sus hijos, nos ha enviado a su Hijo para que nos enseñe el camino de la vida, de la verdad de la vida.

Para superar nuestras malas tendencias, pretender vivir una vida de perfección, necesitamos del mismo Dios, necesitamos del mismo Espíritu Santo que recreó a Jesús crucificado para hacer posible en nosotros el ir viviendo como semilla, como simples brotes la nueva vida perfecta de hijos de Dios.

Esto supone vivir la paradoja que vivió Jesús en la crucifixión. Fue el momento cumbre de rechazo de los hombres, del fracaso de la historia de Jesús ante la humanidad. Pero fue el momento cumbre de la gloria de Jesús, de la aceptación de Jesús, de la alegría de la vida en Jesús

El camino de sufrimientos, de oscuridades, de rechazos, no es que los mande Dios, sino que son consecuencia de una humanidad empecatada que le dio la espalda a Dios.

San Pablo llega a decir que si morimos con él, resucitaremos con él. En nuestro bautismo hemos sido transformados en criaturas nuevas. Ya podemos vivir, no en plenitud, pero sí como una semilla que produce brotes de algo nuevo; y esto es la vida cristiana. Pero necesitamos estar en permanente comunión con Jesús que nos infunde el Espíritu del Padre Dios.

Para no perder el rumbo, tenemos las prácticas cristianas: la oración, los sacramentos, para ir fortaleciéndonos y creciendo en la vida cristiana, para dar muchos frutos. ¿Cuál es el fruto de esta vida cristiana?, el cielo.  

Viernes 09-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Deuteronomio 4,32-40 / Sal 76,12-13.14-15.16.21 / Mateo 16,24-28

Jesús nos invita a tomar la cruz y seguirlo. Esta invitación es muy conocida, solamente Dios sabe en qué medida practicada, pero tengo la impresión de que muy poco comprendida. Jesús con lenguaje semita, en esta frase de tomar la cruz de cada día y seguirlo encierra todo el proceso de la vida cristiana, que es un proceso pascual, proceso de muerte y resurrección.

Dentro mismo de nuestra historia, ese proceso se va comprendiendo a la luz de la fe en la muerte y resurrección Jesús. Seguir a Jesús hoy es seguir a un crucificado resucitado; a un crucificado y muerto en cruz por nosotros, y resucitado por el Padre Dios para nosotros como salvador. Y hoy vive glorioso dispuesto a transformar toda nuestra vida en una pascua personal.

Esto se realiza ofreciéndole a Jesús nuestros actos de vida, nuestras penas y alegrías, nuestras desesperanzas y esperanzas, nuestros fracasos y triunfos; todo aquello que constituye nuestro vivir diario. Ofrecerle también nuestra muerte; si morimos por él y con él, resucitaremos por él, en él. Así toda nuestra vida se va transformando en una semilla pascual, semilla de resurrección.

Ese proceso de pascualización de nuestra vida, convierte el seguimiento, aun en las cruces más pesadas, de sobrellevarlas con esperanza y alegría de saber que es el camino de nuestro triunfo, de la pascua final, el cielo

Jueves 08-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Números 20,1-13 / Salmo 94,1-2.6-7.8-9 / Mateo 16,13-23

Atentos a la primera lectura y protestaban por ello, en lugar de recurrir con confianza a Dios como recurrieron Moisés y Aarón, que postrándose en tierra suplicaron agua para el pueblo.

Hoy creo que los pastores y todos aquellos cristianos que tenemos la gracia de ir conociendo quién es Jesús para nosotros, tenemos que orar mucho, no solamente por los no creyentes, sino también por miembros de Iglesia que se dicen cristianos pero desconocen prácticamente quién es Jesús para ellos. Tienen nociones muy borrosas recordando algo que oyeron en la catequesis de primera comunión. Pero a los cristianos con cierto estudio, así sea secundario y tanto más universitario, ¿de qué les sirve ese conocimiento?, más bien para caer en perder la fe en Jesucristo.

Es un momento que si queremos ser una Iglesia en salida, tenemos antes pensar qué vamos a llevar en esa salida. Las comunidades cristianas de hoy tienen que buscar medios, estrategias, modos de ir conociendo a Jesús, y no quedarse con nociones infantiles.

Así se comprende que para la gran mayoría de los cristianos Jesús es un objeto de culto, pero no una fuente de agua viva como él lo expresó; Él quiere darnos su vida. Se participa de la eucaristía, pero si no se conoce quién es Jesús, esa eucaristía queda reducida a un acto religioso y haber tomado la hostia, pero no alimentarse con la misma vida de Dios.

¿Qué le falta al pueblo de Dios para ser fiel al llamado de Dios para ser su pueblo, su Iglesia? falta catequesis de adultos, catequesis desde la adolescencia hasta la ancianidad, para ir conociendo, no fórmulas, sino la persona de Jesús.

Les recomiendo los libros sobre Jesucristo de un autor actual, el padre José Antonio Pagola. En la biblioteca de un hogar cristiano no pueden faltar libros que hablen sobre la vida y las enseñanzas de Jesús para poder vivir de acuerdo a esto. La voz de orden es esta: Jesús hoy también pregunta a todo cristiano, a toda comunidad ¿qué dices de mí, me conoces?

Miércoles 07-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Números 13,1-2.25–14,1.26-30.34-35 / Salmo 105,6-7a.13-14.21-22.23 / Mateo 15,21-28

Esta escena que nos presenta hoy el evangelio es paradigmática con relación a la fe cristiana. La escena es la de Jesús yendo a territorio pagano, y una mujer pagana, no del pueblo religioso de Israel, le pide la sanación de su hija enferma. Jesús sigue el camino como si no la oyera. Por la insistencia, Jesús le da una negativa rotunda, siguiendo la cultura religiosa del pueblo de Israel; ella es pagana y no tiene relación para las cosas de Dios.

La mujer no obstante esa negativa, insiste demostrando que cree en el poder de Jesús. Entonces Jesús acepta la petición y realiza el  milagro, porque la mujer manifestó ante él y sus discípulos, una fe plena en él. Jesús en esta escena derriba para siempre la frontera de lo sagrado; ya no hay que ir a Jerusalén. Hay que tener fe en él, y lo expresa operando el milagro. En él la cananea encuentra el poder de Dios; ante los discípulos se manifiesta que él es el templo de Dios.

Tenemos que vivir de fe en fe en él como nuevo templo, como el Señor, como el Dios hecho Hombre. Cuántos hoy cristianos con no suficiente fe practican actos religiosos, incluida la misa, pero no llegan a hacer comunión con Jesús, no toman contacto con él, porque han ido a misa para practicar un acto religioso, pero no hay encuentro con él.

El encuentro con Jesús es lo que sana, santifica y salva, sea quien fuere. Por eso también hoy que se reúne tanta gente en los templos de san Cayetano pidiendo, y con razón, lo mínimo necesario para vivir en dignidad, también tienen que, de ese encuentro con el santo, llevarse aumento de fe. Oremos acompañando a tantos sacerdotes y obispos que tratan de hacer una pastoral de iluminación de ese pedido, con la fe en Jesucristo. El santo intercede ante el poderoso que es Jesús.

Martes 06-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 7,9-10.13-14 / Salmo 96 / 2 Pedro 1,16-19 / Mateo 17,1-9

Hoy 6 de agosto en donde hacemos memoria de la pascua del hoy san Pablo VI, tenemos la festividad de la Transfiguración del Señor Jesús en el Monte Tabor. Festividad en que celebramos el momento que se abrieron los cielos y se oyó la voz del mismísimo Padre Dios, que presentó a su Hijo Jesús como el Hijo primogénito, predilecto. Lo presentó para pedirnos a nosotros que lo escuchemos.

Dios mismo señala cuál es la misión de Jesús, el Verbo de Dios encarnado en las entrañas de María Santísima; es enseñarnos, manifestarnos el misterio de Dios y el misterio del ser humano. Es enseñarnos el camino de la salvación eterna; nos enseña que con su muerte y resurrección ha vencido el peor de los males que le puede legar a la humanidad, la muerte. Solo pide fe en él; fe en su Palabra.

Pienso que el núcleo de esta manifestación de Dios y transfiguración de Jesús, es que lo escuchemos. Hoy animados por el Espíritu Santo que nos infunde Jesús desde el Padre Dios, encontrar a Jesús, escuchar a Jesús, tomar el camino de la salvación haciendo lectura orante del evangelio.

El evangelio no es un libro de curiosidades, de un sabio de siglos pasados; en él encontramos la misma Palabra de Dios, su Hijo, que al escucharlo enciende en nosotros la luz de la fe. Jesús es el iniciador y perfeccionador de la fe.

El cristiano que no escucha a Jesús, a poco tiempo, de ja de ser cristiano, pierde la fe; porque no basta que Jesús siembre la fe, la hace crecer, perfeccionar, en tanto en cuanto tratemos con él escuchando sus mociones a través del Espíritu Santo.

Persona cristiana o comunidad cristiana que no escucha a Jesús asiduamente, pierde la fe, aun cuando siga haciendo prácticas cristianas. Esta festividad es de agradecimiento inmenso al amor del Padre Dios que nos ha enviado a Jesús, y el compromiso de escucharlo asiduamente.

Lunes 05-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Números 11,4b-15 / Sal 80,12-13.14-15.16-17 / Mateo 14,13-21

¿Escuchamos el clamor de Dios a favor de los pobres?, ¿las comunidades cristianas escuchan a Jesús que ante la crisis actual repite: denles ustedes de comer? Compartan lo que tengan; y hay algo que no se piensa. Si las comunidades cristianas compartieran la Doctrina Social de la Iglesia, hacia dentro de la comunidad y hacia fuera, hoy no habría hambre en la Argentina, porque pan y riquezas hay en abundancia, dinero hay pero está en unos pocos. Falta la formación del compartir y cómo compartir; falta una ciudadanía cristiana formada en la dimensión pol