Instituto Cristífero

“Para ser testimonio del Amor del Padre para y desde el mundo”

Pinceladas bíblicas cotidianas

Domingo 19-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 14,21b-27 / Sal 144,8-9.10-11.12-13ab / Apocalipsis (21,1-5ª / Juan 13,31-33a.34-35

Siempre Jesús es claro para el que esté dispuesto a oírlo. Pero si hay una afirmación clara y terminante, como un sello, es la que acabamos de escuchar: “ámense los unos a los otros como Yo los he amado; y en esto reconocerán que son discípulos míos”.

El sello del cristiano, del discípulo y seguidor de Jesús, el sello de que estamos en camino de santidad y salvación eterna, es el amor a la persona humana, sin distinción; haya hecho lo que haya hecho incluso contra nosotros, contra la Iglesia, contra Dios, tenemos que amarla y amarla como Jesús la ama. Jesús ama con una amistad fraterna.

Jesús ha dado pruebas de que aun al perseguidor más cruel le dijo “amigo, con un beso entregas al amigo”. Todos los días en el examen de conciencia nos tenemos que preguntar cómo hemos amado. Y no es cuestión de sentimientos; podemos sentir repulsión por uno u otro motivo hacia una persona, pero como decía san Francisco de Sales, allá en la puntita del alma oro por ella, le devuelvo bien por mal.

Pidámosle a Jesús amar como él ama, animados por el Espíritu Santo, que nos reúna en comunidades fraternas. Seremos juzgados en la tarde de nuestra vida, en el amor al prójimo.  El evangelista Juan expresa que si decimos que amamos a Dios y no amamos al hermano, somos unos mentirosos. Somos responsables de nuestro amor

Sábado 18-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 13,44-52 / Sal 97,1-2ab.2cd.3ab.3cd-4 / Juan 14,7-14

Este pasaje del evangelio con las mismas palabras de Jesús, son una manifestación en labios de Jesús de quién es él. Él en forma explícita manifiesta quién es él para con nosotros, abriéndonos sin límites a la confianza en él cuando expresa: “Yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si ustedes me piden algo en mi Nombre, Yo lo haré”.

Podemos decir que la fe cristiana nos abre a la esperanza sin límites en Dios, en la misericordia de Dios para con nosotros.

Releamos para contemplar este fragmento cristológico. Jesús es Hombre, y en la medida que se manifiesta y actúa como hombre, actúa como Dios. En el griego hay una palabra para expresar esta realidad: teándrica (teo=Dios, andros=hombre) La humanidad de Jesús no eclipsa su divinidad, por eso le dice a Felipe que quien lo ve a él, lo ve al Padre; y la divinidad no eclipsa la humanidad de Jesús. Una y otra se transparentan, es una única realidad.

Esto nos abre a la confianza. Todo aquello que le pidamos al Padre Dios en su nombre, él nos lo concederá, si en primer término es para gloria de Dios. Reafirmémonos en la fuerza salvadora del Nombre de Jesús.

Viernes 17-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 13,26-33 / Sal 2,6-7.8-9.10-11 / Juan 14,1-6

Cómo nos ama Dios, cómo nos ama Jesús para darnos buenas noticias. El corazón de ustedes, el mío ¿no salta de gozo ante esta noticia que nos da hoy Jesús? La muerte para quien cree en Jesús, confía en él y acepta su evangelio, no es caer en el vacío. No. Es entrar en la morada que nos está preparando el mismo Dios. Tenemos que pedir fe, iluminación y animación del Espíritu Santo.

Los que lo escucharon históricamente, no han tenido la riqueza que nosotros tenemos; por eso que lo escuchaban pero no le entendían. Nosotros tenemos al Espíritu Santo y comprendemos con la misma iluminación de Jesús la promesa que nos ha hecho.

Pensaba si me dieran la noticia que me han regalado un departamento frente al Vaticano, donde puedo ir en cualquier momento, ¿no lo comentaría con alegría con familiares, amigos? Cada uno de los que escuchamos este mensaje de hoy ¿preguntémonos cómo hemos recibido la noticia de que Dios nos está preparando un lugar, una morada?

Tenemos que pedir la gracia del agradecimiento. Estamos enriquecidos por Dios, es promesa de él; es cuestión de creer y aceptarlo. Estar abiertos y cuidar nuestra fe. El cielo no es algo vaporoso, algo abstracto, un lugar allá arriba. Es la felicidad de la vida.

Tenemos que dar testimonio de esto, a quienes están instalados en este mundo y a la gente joven; hay que hablarles del cielo, no es un cuento de hadas. Y es para que se viva de la realidad. Lo mejor que nos va a acontecer es morir en Cristo Jesús. Para el cristiano la verdadera cara de la muerte es la resurrección. 

Jueves 16-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 13,13-25 / Sal 88,2-3.21-22.25.27 / Juan 13,16-20

La liturgia católica está inspirada por el Espíritu; por eso es tan rico seguir orando con las lecturas de cada día. Y hoy ya casi finalizando el tiempo pascual, nos presenta una escena, la del lavatorio de los pies. Jesús que en la ultima cena celebrando la pascua como judío, y abriéndose ya a la pascua cristiana, se pone a lavar los pies en una actitud inimaginable para los mismos apóstoles, en una actitud de servicio; en tiempo de Jesús los esclavos eran los que lavaban los pies a sus señores.

Y Jesús al terminar agregó “lo que he hecho háganlo entre ustedes”. En la Iglesia católica ha quedado más bien como una ceremonia una vez al año, un gesto ritual, pero no ha bajado a la vida cotidiana de tomar esta actitud. El gesto que quede como un rito, pero lo que quiso significar Jesús es cómo nos tenemos que servir los unos a los otros, sean quien fuere. Él le lavó los pies a Pedro que sabía que lo iba a negar, a Judas que sabía que lo iba a traicionar de una manera tan vil, venderlo por unas monedas de plata.

Este gesto sobre todo después del Concilio lo han tomado los Papas; se les ha pedido a cardenales y obispos, que si somos servidores de verdad, tenemos que hasta vestir sencillamente.

No hay receta como actualizar, como personalizar el lavado de los pies; cada uno sabe; si se quiere realmente seguir a Jesús con fidelidad, hay que lavar los pies a los demás. Qué gesto hacer queda a la reflexión y a la oración de cada uno, pidiéndole al Espíritu del Padre y del Hijo, que nos muestre en qué consiste en nuestra vida que lavemos los pies a los demás.

Tomemos esto con seriedad, que no quede en un gesto del Papa y obispos el jueves santo; tomemos la actitud de Jesús en nuestras acciones de servidores, y no pretender ser servidos, hasta dar la vida por los demás.  

Miércoles 15-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 15,1-6 / Sal 121,1-2.4-5 / Juan 15,1-8

La Palabra de Dios que encontramos en la biblia no se puede encerrar en palabras y conceptos humanos, porque la Palabra de Dios nos aproxima a la gran realidad de la existencia de Dios. y esto acontece con Jesús porque es un hombre, pero no un hombre común, es un Hombre-Dios; su presencia de hombre a los que están atentos, sin prejuicios para saber quién es él, a los que no están encerrados en una ideología religiosa que se han hecho una idea de Dios. Y hoy se presenta como hombre pero su presencia trasciende mucho más allá que la de un hombre; habla con autoridad. Él es la luz del mundo.

En la biblia cuando se construye con la luz de Dios, se habla de una sociedad en armonía, de buenas relaciones, y es Pentecostés el signo de una construcción animada de Dios. Pero cuando se construye a espaldas de Dios, sin tenerlo en cuenta, aparece Babel.

Les recomiendo el primer capítulo de san Pablo a los Romanos que es una radiografía de lo que está pasando hoy. Una sociedad que se autodestruye, incomprensible a sí misma, porque se construye a espaldas de Dios. Y en el último capítulo, a una sociedad que se corrompe, tienen que salir los hijos de la luz –dice san Pablo- a construir una sociedad lejos de toda corrupción, sociedad que sea la gran familia humana.

Construir con la luz de Jesucristo, viene a iluminar hoy el día universal de la familia. Tenemos que hacer comunión con Jesús (invocación de su Nombre,  eucaristía, lectura de su Palabra); él es la luz de la vida, de la verdad, de la belleza, de la armonía, de la bondad, de la fraternidad. Construiremos así un mundo nuevo.  

Martes 14-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hech 1, 15-17. 20-26 / Sal 112, 1-8 / Juan 15, 9-17

Este fragmento del evangelio en la festividad de san Matías apóstol y mártir, es uno de los textos que podríamos llamar cumbre. Nos vamos a detener en dos frases que de una u otra manera son la síntesis de todo el mensaje evangélico.

La primera frase es: con el mismo amor con que me ha amado el Padre, Yo los amo a ustedes. Y la segunda frase es: ámense entre ustedes con el mismo amor con que Yo los he amado. Más no se puede decir, más no se puede exigir. Pero si Jesús lo ha dicho, lo podemos hacer nosotros. Amarnos con el mismo amor que Dios ama; amarnos con el mismo amor que ama Jesús

Dios nos quiere sus hijos, y ¿qué tenemos que hacer?, amar como Dios nos ama. Y Dios ¿con qué ama?, es tan intenso, tan fuerte y perfecto el amor de Dios que es una persona, el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el amor del Padre y del Hijo.

Por eso para ser capaces de amar con el mismo amor con que Dios ama, el Hijo Jesús entrega su vida para la vida del mundo, muriendo y resucitando, y en cada eucaristía como pan de la vida, pan del amor de Dios, para transformarnos en seres capaces de amar con el mismo amor de Dios.

En nuestra vida tenemos que buscarnos momentos para contemplar que Dios es amor, y que nosotros estamos llamados a amar como él ama

Y Jesús agrega una tercera frase: les concederé todo aquello que pidan a mi Padre en mi Nombre. Les aconsejo hacer esta oración del Padre Pío: Padre, por Jesús colma mi corazón con tu Espíritu de amor

Lunes 13-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 11,1-18 / Sal 41,2-3; 42,3.4 / Juan 10,1-10

Hasta que llegó Jesús, pasaron siglos, y los judíos que adoraban al verdadero Dios, para comunicarse con Dios fueron organizándose. Llegó un momento que era un cumulo de prácticas, de leyes, de actitudes rituales para encontrarse con Dios. Llega Jesús y se presenta con una comparación significativa; que él es la puerta para encontrarse con Dios, para comunicarse y lograr comunión con él; conocer a Dios tal cual es.

Hay que vivir en comunicación de tú a tú con Jesús para encontrarse con el verdadero Dios. En el hoy de los cristianos, los bautizados, se encuentran también con un mundo de prácticas. La Iglesia organizada en el aspecto administrativo y litúrgico en las comunidades. Y se corre el riesgo de estar practicando aun la misma misa, quedándose en la ceremonia. A veces se acentúa tanto que las misas sean amenas, que sí, son agradables, un espectáculo, pero se termina la misa y habría que ver cuántos han tomado comunicación de tú a tú con Jesús.

Jesús resucitado sigue cuidando de que es a él en primer término que hay que buscar, y que no acontezca lo que decía un teólogo pastoralista: que Jesús le había entregado a la Iglesia una perla preciosa, su presencia en el pan y el vino consagrado. La Iglesia de cada tiempo aprecia tanto esa perla que la comenzó a engarzar con otras ceremonias, de tal manera que el engarce ocultó la perla. Y es to acontece cuando se sale de la eucaristía y se dice qué linda misa, que lindos cantos, pero hay que preguntarse si todo eso nos ha llevado a una mayor comunión con Jesús eucaristía.

Así en este pasaje evangélico Jesús se presenta como la puerta para entrar en comunión e intimidad con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo

Domingo 12-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 13,14.43-52 / Sal 99,2.3.5 /  Apocalipsis 7,9.14b-17 / Juan 10,27-30

Siguiendo la comparación que nos pone Jesús, de que él es el pastor, y nosotros los bautizados sus ovejas, esta primera expresión de que sus ovejas escuchan su voz y la ponen en práctica; la gran mayoría de los cristianos que no hacen lectura orante del evangelio de Jesús ¿se pueden considerar fieles a Jesús, fieles cristianos?

El Padre Dios envía a su propio Hijo Jesús para que se haga uno de nosotros, y de igual a igual, cuide de cada uno de nosotros de manera que vayamos creciendo sanos, santos hijos de Dios. Dios Padre tiene el proyecto de ir engendrándonos sus hijos legítimos con la misma vida de Él a través de Jesús, entregándonos el Espíritu Santo. Jesús es como la puerta de Dios; el Espíritu Santo es la vida de Dios.

Jesús cuida que nos alimentemos con el pan de la vida; en primer término es el pan de la eucaristía, y luego que tengamos el pan físico, material. Y una vez que pasemos a la eternidad nos vamos a alimentar con la presencia íntima de Jesús, y por él vivir en intimidad con el Padre y el Espíritu Santo.

En el evangelio de hoy Jesús habla del cuidado personal que tiene para cada uno de nosotros; entonces tenemos que vivir en paz, en tranquilidad. Sabemos que estamos cuidados por el mismo Dios. 

Sábado 11-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 9,31-42 / Sal 115,12-13.14-15.16-17 / Juan 6,60-69

Este pasaje del evangelio de hoy en que Jesús nos adelanta el fin al cual estamos llamados a vivir la vida del Espíritu y por toda la eternidad. No dejaremos de ser seres humanos pero transfigurados por el Espíritu en una vida nueva. Esa vida nueva que ya ha comenzado en nosotros desde el bautismo, pero a la luz de la fe, en estado de fe, no en estado de ficción.

La fe nos hace descubrir la realidad de la obra de Dios con Jesucristo en su muerte y resurrección. A partir de ella comienza una vida nueva en él y por participación en nosotros.

Quien vive en estado de gracia conciencia, en comunión con el Padre, el Hijo y en Espíritu Santo, vive contento, en paz, con un trasfondo de alegría, y es capaz de hacer maravillas, de amar a los que nos hacen mal, perdonar a quienes nos persiguen o calumnian.

Convertirnos más y más a la fe en Jesús muerto y resucitado, a la relación con Dios Padre, a dejarnos llevar del Espíritu para vivir una vida nueva, la misma historia personal que muchas veces es opaca, aburrida y en algunas personas, angustiante, se va transformando en una previa del gozo celestial.

La fe es una gracia que descubre la realidad con mayúscula; no es ciencia ficción.

Viernes 10-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 9,1-20 / Sal 116,1.2 / Juan 6,52-59

En la primera lectura la conversión de Pablo, acontece con cada uno de los seres humanos. Naturalmente tenemos nuestros proyectos, pero muchas veces no coinciden con el proyecto de Dios. En su providencia y sabiduría eterna e infinita, él busca lo mejor para nosotros siempre. Tiene proyectos de bondad y de ternura para cada uno de nosotros.

Tenemos que estar muy atentos en la voluntad fundamental y unánime de que Dios nos quiere sus hijos, fundamentalmente en esta vocación que es universal pero personal e íntima. A partir de esta vocación ir encontrando cómo vivir como hijos de Dios, dónde vivir, qué tenemos que hacer.

Jesús ha sido enviado para esto. Nos ha dejado todos los medios por disposición de su Padre para que seamos hijos perfectos, capaces de ser como el mismo Jesús. Jesús se da en alimento para transmitirnos su propia vida, y vivir por toda la eternidad en comunión perfecta, con, por y en él.

Cuando nos alimentamos se realiza todo un proceso de transformación. El que no come se muere. El alimento que nos deja Jesús nos va transformando en Él. En cada comunión que celebremos con el Cuerpo y la Sangre de Jesús, tenemos que pensar que nos atrae y transforma en hijos de Dios, capaces de hacer lo que haría él en nuestro lugar.

Como el caso de Pablo que se convirtió de perseguidor en anunciador de Jesucristo. No nos quita la libertad, por eso que tenemos que aceptar esa transformación; no es que nosotros nos transformamos, sino que hay una correspondencia, una aceptación, un querer. Acompañar con nuestra voluntad, atención y oración, en una continua acción de gracias al Padre que tanto nos ama que nos da por alimento a su Hijo, para que vivamos la misma vida de su Hijo Jesús.

Miércoles 08-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hech 1, 12-14; 2, 1-4/ Salmo Lc 1, 46-55 / Ef 1, 3-14 / Juan 19, 25-27

Siempre las últimas palabras de un moribundo, los que lo rodean lo guardan como un tesoro. Y las últimas palabras de Jesús dirigidas a los que lo rodeaban y a nosotros, fue entregarnos a su Madre como Madre nuestra.

¿Nosotros tomamos la actitud de Juan que la aceptó enseguida y la llevó a su casa? La Santísima Virgen, Madre de Dios ¿la asumimos como Madre nuestra? En forma de importancia que le dio Juan, la Madre de Jesús en su casa. Y la comunidad asumió la misma actitud; reunidos los apóstoles en Jerusalén para recibir al Espíritu Santo, estaba María con ellos.

En nuestra vida real, cotidiana, ¿María tiene una presencia privilegiada? En la medida que la tenga, viviremos en comunión con Jesús, y con Él con el Padre y el Espíritu Santo. La Madre de Dios, como Madre, nos entrega a Dios.

Esta festividad de la Santísima Virgen para nosotros los argentinos, tiene una importancia primordial; es la Patrona, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, de nuestra Nación. El Patronazgo de María no es de poder, jurídico, es maternal; es la Madre de la Nación argentina.

Hoy en esta circunstancia de crisis social, de una gran intranquilidad en la familia, con unos pocos que viven dilapidando dinero, y una mayoría que no tiene para comer.

Pidámosle a nuestra Madre que mueva los corazones de los que tienen en sus manos el gobierno de la Nación. Pero también pidamos que las comunidades cristianas tomen conciencia de la responsabilidad de ser levadura, de ser sal, de ser luz, tanto más en momentos de crisis. La comunidad cristiana tiene solución; si se gobernara con verdadera justicia social hecha en el amor, nada de violencia ni dominaciones, estaría resuelto el problema. Pero para esto se necesitan gobernantes que conozcan la Doctrina Social cristiana.

Martes 07-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 7,51–8,1ª / Sal 30,3cd-4.6ab.7b.8a.17.21ab / Juan 6,30-35

Diríamos desde las primeras palabras referidas a lo que hoy llamamos eucaristía, misa, santísimo Sacramento, Jesús lo presentó a este misterio eucarístico de su presencia real, como el alimento del nuevo pueblo de Dios; así como el maná fue el alimento del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento. Y de modo superior, porque el alimento maná, fue una realidad natural, un alimento para la vida física. En cambio el alimento del nuevo pueblo de Dios, es el mismísimo Jesús en persona: “Yo soy el pan de vida, el pan para la vida eterna” de cada ser humano. Supera todo pensamiento humano; solamente en la mente y el amor de Dios ha cabido esta realidad maravillosa de lo que hoy llamamos misa.

¿Lo piensan así todos los que se acercan el día domingo a participar de la eucaristía? Pienso que muchos cristianos buscan en la eucaristía el cumplimiento de un precepto, cumplir con la obligación de escuchar misa. Oír misa no tiene ningún sentido si nos atenemos a la realidad que presenta Jesús. Creo que en todas las comunidades, aun comunidades de consagrados, hay que hacer una nueva, profunda y real catequesis. Destacar como prioritario y originante del misterio eucarístico, la comida y la bebida como la presentó Jesús.

En segundo término Jesús nunca habló de exposición del Santísimo; no es que esté mal, pero no es lo prioritario. La ley de la eucaristía es “tomen y coman”, “tomen y beban”. Es el alimento que se proyecta hasta la vida eterna

Lunes 06-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 6,8-15 / Sal118,23-24.26-27.29-30 / Juan 6,22-29

Ayer, hoy y siempre, Jesús y su mensaje es el mismo, es el de siempre. En esta época el versículo 29 del evangelio es sumamente urgente en la Iglesia que se ponga en práctica. La obra de Dios es creer en Jesús tal cual es, el que murió y resucitó. La Palabra de Dios que nace de maría de Nazaret.

Esto es lo que tenemos que anunciar, y a este Jesús es a quien tenemos que recurrir para pedirle la salvación. A él tenemos que amar con amor de comunión para que nos podamos salvar; es el único mediador y salvador; el único modelo de vida. Para esto tenemos que conocerlo.

Los santos están como testimonio para que los imitemos; y los podemos imitar tanto cuanto ellos han imitado a Jesús. No hay otro camino de la santidad.

Hoy los cristianos cuando se acercan a orar, a Jesús, ¿no son un poco como los contemporáneos de Jesús que no lo buscaban por él, sino por el pan que les había dado? Hoy los cristianos buscan a Jesús como si fuera un agente de compañía de seguros, pidiéndole tal o tal cosa.

Lo primero que hay que pedirle a Jesús es fe, fe cristiana, y la fe cristiana comienza por creer en él. Él es el iniciador y el que lleva a la perfección la fe. La santidad consiste en crecer en la fe en Jesús. Creer es entregarse a vivir su proyecto, es seguirlo.

Me extraña cuando un grupo misionero pregunta qué tema van a llevar a la misión. Yo les respondo lean Juan 6, 29. Anunciar a Jesús y su evangelio.

Domingo 05-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 5,27b-32.40b-41 / Sal 29,2.4.5.6.11.12a.13b /  Apocalipsis 5,11-14 / Juan 21,1-19

Todos los pasajes que nos presenta la Sagrada Escritura son muy ricos; pero el de hoy es riquísimo. Recomiendo sobre el evangelio en forma personal y detenida, y encontraremos otras vetas.

En primer término Jesús se aparece en la vida cotidiana. Jesús no se ha ido de nuestra historia, más que nunca nos acompaña para que hagamos la historia personal y la vayamos transformando en historia de salvación para nosotros y para otros.

El detalle en esta aparición después de su muerte, es que aparece en el momento del desayuno; el desayuno es algo muy familiar. Él sabiendo que no iban a sacar nada para el desayuno, aparece con el desayuno preparado. No es un servicio de afuera como en un restaurante que el mozo nos sirve.

Jesús ya va enseñando que con la resurrección de él somos capaces de transformar nuestras relaciones en relaciones de familia de Dios. Va enseñando que debemos compartir lo que tenemos, como en una familia se comparte la comida para que no haya necesitados.

Otro detalle pastoral. ¿Dónde tenemos que ocuparnos en tirar las redes en la comunidad que vivimos?, ¿qué carencias hay, que necesidades percibimos? No pasar desprevenidos, interesados en algo solo personal e individual.

Hoy concretamente lo insinúo: la Iglesia está necesitada de vocaciones, ¿pero de qué tipo de vocaciones? Este es el interrogante. La comunidad se tiene que preocupar de integrantes de la comunidad y de nuevos integrantes, porque una comunidad que no crece, muere al final.

Por último el detalle a Pedro que lo había negado, le encarga el cuidado de la fe a ovejas, a todos los integrantes de la comunidad; es lo que hoy llamamos el primado de Pedro, del Papa. Pero no reprochándole, sino pidiéndole respuesta de amor. Qué amor de Jesús, aun para con aquellos que le habían fallado.

Aprendamos y vivamos amando, fraternizando, sirviendo. 

Sábado 04-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 6,1-7 / Sal 32,1-2.4-5.18-19 / Juan 6,16-21

Acompañados de María Santísima en la advocación catamarqueña popular de la Morenita, siendo sábado pidámosle con frecuencia a nuestra Madre que nos acompañe para adquirir la conciencia de que Jesús resucitado no se separa de nosotros; y así como iba al encuentro de los apóstoles y no se separaba de su comunidad, así también hoy no se separa de nosotros. Tenemos que trabajar para adquirir una psicología de la compañía de Jesús, de su cercanía, de su intimidad con cada persona humana.

Jesús resucitado no dejó su misión que le había dado el Padre de que tuviera relación personal con cada ser humano. Después de su muerte y resurrección está más íntimamente presente en nosotros.

La vida histórica separa nuestro cuerpo histórico unos de otros; por eso a veces caemos en el individualismo, nos cuesta hacer comunión. La presencia de Jesús no es pasiva, es silenciosa pero sumamente dinámica.

En el pasaje del evangelio Jesús en una noche tormentosa se dirige hacia sus apóstoles como se dirige siempre a nosotros: a dar paz. Les dice “soy Yo”, ya que su presencia para ellos era un refugio, un auxilio, una tranquilidad, una alegría, paz, una seguridad.

Les aconsejo que vivan invocando a Jesús; cuando se pronuncia el nombre de Jesús con fe, él da la paz, tranquilidad, entusiasmo bíblico (estar con Dios), capacidad de una convivencia armónica. Jesús encerró en una palabra la felicidad que se puede adquirir en esta tierra, aun en el mundo pecador: Jesús. 

Viernes 03-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: 1 Corintios 15,1-8 / Sal 18,2-3.4-5 / Juan 14,6-14

Todas las palabras de Jesús son reveladoras. En fragmento esta como cargado de la cumbre de la revelación cristiana, la unidad vital, la comunión en la misma naturaleza del Padre en Jesús su Hijo.

Luego vienen las promesas de Jesús: lo que hagan en mi Nombre, lo realizaran, incluso obras más grandiosas. Las comunidades parroquiales, nuestra comunidad de cristíferas y por participación los matrimonios asociados, ¿creemos esta afirmación de Jesús? ¿Qué tenemos este mismo poder a través de Jesús?

Cuando preparamos una charla, una catequesis, la primera instancia es hacer comunión con Jesús; cuando escuchamos un retiro o lo predicamos, una lectura espiritual, del evangelio, ¿lo hacemos en comunión con Jesús?, o nos pasa como a Felipe. Convivía con Jesús, pero no estaba suficientemente atento a quién era Jesús. Y muchos cristianos dan por supuesto que creen en Jesús. Pero creer en Jesús, en quien es él, es una gracia inmensa de lo Alto; y todos los días tenemos que crecer en la fe, todos los días tenemos que estar orando para crecer en la fe. ¿Nosotros convivimos con Jesús? Cuando lo invocamos, él que es la puerta de la Trinidad, nos introduce en la intimidad por medio del Espíritu Santo con el Padre. El Nombre de Jesús pronunciado con fe es la mejor oración cristiana.

Y finalmente Jesús nos promete que todo lo que pidamos en su Nombre nos lo concederá. El cristiano vive con un corazón colmado en la confianza en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo

Jueves 02-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 5,27-33 / Sal 33,2.9.17-18.19-20 / Juan 3,31-36

El que cree en el Hijo tiene vida eterna. La síntesis de la fe cristiana, de toda la revelación de Dios a través de los tiempos, es creer en Jesús nacido de María, nuestra Madre.

En este pasaje profético en labios de san Juan el Bautista, los cristianos nos tenemos que preguntar si estamos creciendo en la fe en Jesús, Hijo de Dios Padre y María Madre de la humanidad de Jesús. Nos podemos dispersar en devociones, en creer en la intercesión de los santos, y perder lo fundamental.

La carta a los Hebreos (7, 24-27) revela que la muchedumbre de los salvados sin Jesús como “el intercesor y mediador”, pierde valor, porque Jesús es el sacerdote eterno y de cada instante, y nos está elevando constantemente hacia Dios Padre.

La dinámica de nuestra relación con Dios es por Jesús en el Espíritu Santo al Padre, instante al instante. Llegamos a Dios a través de Él. Toda celebración es válida si es por Jesús en el Espíritu Santo al Padre Dios.

Les recomiendo que antes de dormirnos nos ofrezcamos por Jesús en el Espíritu Santo al Padre Dios; es la más íntima, profunda y real oración. Jesús cuida nuestro sueño elevándonos al Padre, infundiéndonos el Espíritu de Amor.

Por Jesús vivimos centrados en el misterio Trinitario. 

Miércoles 01-05-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 5,17-26 / Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9 / Juan 3,16-21

En el marco de la festividad de san José obrero, se nos hace muy vigente esta manifestación de Jesús, este anuncio de sí mismo, de su misión, de su razón de ser Hijo de Dios hecho Hombre para cumplir su misión. ¿Y cuál es la misión de Jesús?, ser nuestro salvador. Pero lo que se olvida es que Jesús deja su misión cuando pasa al cielo; se la encarga concretamente al pueblo de Dios, a la Iglesia, a los bautizados.

Hay que recuperar que se bautiza para ser misionero, para anunciar a Jesús y su reinado. Hoy se repite mucho Iglesia en salida. Pero me temo que quede como un slogan; aun en la misma salida a las periferias, ¿qué imagen y realidad de Iglesia llevamos? La que se está viviendo, una Iglesia centrada en el rito, pero no una Iglesia para cambiar la vida humana y transformar la humanidad. La humanidad entera esta llamada a ser familia de Dios. Y la misión tiene ese objetivo. No es simplemente ir a bautizar, a celebrar misa; todo eso sí, pero previa una catequesis clara y concreta.

Cómo le podemos decir a gente necesitada de remedios, de comida, de vestido, de agua, de calefacción, que Dios es nuestro Padre y somos hermanos entre sí, si no nos presentamos como hermanos que quieren compartir la vida que se está viviendo. Si vemos que alguien está hambriento, antes de decirle que Dios es Padre, le doy una sopa; es un acto de misión. En teoría se acepta que una misión además de llevar el anuncio de Jesús, dado el caso debe comenzar por una promoción humana; no quedarse en ella, sino anunciar que lo hacemos porque somos familia con un mismo Padre.

Tenemos que girar 180º aunque nos persigan, aunque nos digan que nos metemos en política. Una política que no se interesa en los temas sociales se defiende difamando, como lo difamaron a Angelelli y sus compañeros mártires. Esa difamación todavía subsiste. De hecho católicos –y esto hay que denunciarlo- no aceptan la voz del Papa en la beatificación de Angelelli y compañeros mártires. Porque hay que decirlo, me consta que la sentencia de muerte fue un domingo en que Angelelli habló que había hermanos que ni siquiera tenían dinero para comprar unas tablas y hacer un cajón a un hermano fallecido. Fue ahí que hasta gente del gobierno de entonces se levantó con la excusa de que estaba hablando de política. Y hoy me temo que suceda lo mismo.

Pero como los apóstoles de la primera hora, nosotros no podemos callar y anunciar lo que Jesús anunció en todo momento.

Martes 30-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 4,32-37 / Sal 92,1ab.1c-2.5 / Juan 3,5a.7b-15

La primera lectura de los Hechos de los Apóstoles nos presenta el paradigma de la comunidad cristiana. En una apretada síntesis la característica de una comunidad cristiana es la unidad de corazones, el amor mutuo, que lleva a un compartir bienes y personas en un clima de alegre fraternidad. ¿Cómo organizar la comunidad para que resulten estas características? Eso queda a la responsabilidad de cada comunidad y de cada tiempo. No se trata de copiar.

En el evangelio Jesús con toda claridad enseña que Él es el enviado del Padre Dios para salvarnos, pero la salvación la realiza con su muerte y resurrección.

En esta obra de Dios, es todo Dios en sus tres personas, que actúa. El Padre le pide al Hijo una entrega en obediencia hasta la muerte y muerte de cruz. El Hijo que obedece en la entrega a la muerte atroz, y el Padre en el mismo instante que Jesús muere, lo resucita.

Nunca olvidemos que la pascua es nuestra salvación; pero la pascua no es solamente la resurrección. La pascua es la muerte y resurrección de Jesús, y por toda la eternidad viviremos nuestra salvación a través de la muerte y resurrección de Jesús. Por toda la eternidad contemplaremos a Jesús con sus cinco llagas gloriosas, salvadoras.

El primer sentimiento es de agradecimiento, y al instante es nuestra respuesta de amor; respuesta  de un amor no sentimental sino realista. El camino real del amor es la obediencia al Padre Dios, con los signos de una entrega hasta la misma muerte.  Si no hay muerte ofrecida, muerte a nuestra vida de pecado, de egoísmo, de injusticia, odio y rencor, no habrá amor, que es la respuesta única ante el amor de Dios para con nosotros.

Lunes 29-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos 4, 23-31 / Salmo 2, 1-9 /  Juan 3, 1-8

Los bautizados ¿tenemos conciencia, vivimos a flor de conciencia que somos nacidos del Espíritu del Padre y del Hijo?

Desde el instante del bautismo, sumergidos en la muerte y resurrección de Jesús se inicia en nosotros un proceso de generación de una vida nueva: la vida de hijos de Dios. Nicodemo no entendía cómo nacer de nuevo. Y Jesús no le dio razones, sino que insistió que el que no nace de nuevo, no vive para siempre. Ante el misterio no hay razones valederas, está más allá, y entra la realidad a través de la fe. Misterio de fe de que somos realmente hijos de Dios, no simplemente adoptivos. Con san Juan en su primera carta tenemos que afirmar que somos no solamente de nombre; el hijo adoptivo recibe el apellido de sus padres adoptivos, pero no hay transmisión de vida. En cambio por el bautismo hemos desde entonces participado de la misma naturaleza de Dios. No tenemos naturaleza divina, pero sí participación vital con Dios.

Esta conversación de Nicodemo con Jesús ilumina nuestra vida cotidiana; lo que hacemos, lo que deseamos, pensamos, realizamos, es humano-divina por participación, en Jesús por naturaleza. Somos un misterio viviente, hijos de Dios y hermanos entre nosotros.

Miércoles 24-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 3,1-10 / Sal 104,1-2.3-4.6-7.8-9 / Lucas 24,13-35

La primera lectura es un aliento que nos da para seguir creciendo en la fe. Aprovechar estos 40 días para no quedar satisfechos con la poquita fe que tenemos. Fíjense que quien negó a Jesús, y por tres veces, Simón transformado en Pedro, realiza un milagro. De dónde esa fuerza; había crecido en la fe con el trato con Jesús. No por esfuerzo propio, no por reflexión meditativa. Jesús es el iniciador de la fe; Él es el que siembra la fe en el corazón de cada uno de nosotros, y la lleva a la plenitud de acuerdo a la correspondencia de cada uno.

El evangelio es paradigmático para encontrarse más con Jesús resucitado, y hacer nuestra historia en su compañía, de tal manera que no es privativo de san Pablo “vivo yo más no yo, sino Cristo vive en mí”. Podemos decir que Jesús muere en la cruz y el Padre Dios lo resucita, para que viva en la vida de cada uno de los que creen en él.

Este texto tiene detalles que enseñan a las comunidades de hoy a vivir la vida de Jesús en el quehacer diario, en su compañía. Y para encontrar a Jesús como los dos discípulos de Emaús, hay que salir a buscarlo. Jesús les dio la catequesis fundamental para encontrarse con él en seis instancias: escuchar la Palabra de Dios en forma orante; para llegar a la cumbre de ese encuentro en la eucaristía.

Si verdaderamente hacemos comunión con él, haremos lo que hicieron los discípulos obedeciendo a Jesús, que los envió a anunciar a los hermanos lo que vivieron.

¿Saben por qué hoy no se vive una Iglesia realmente misionera, anunciadora de la muerte y resurrección de Jesús?, porque se vive muy poco, es una fe débil la que tenemos como comunidad. Las comunidades parroquiales y otras, son más bien comunidades religiosas que cumplen con actos, ritos religiosos, pero no el encuentro tú a tú con Jesús. Vivir en compañía de Jesús para llevarlo a los demás. Volvamos a ser una Iglesia que se vuelve a Jesús para poder dar a Jesús.

Martes 23-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 2,36-41 / Sal 32,4-5.18-19.20.22 / Juan 20,11-18

Jesús resucitado quedó en nuestra historia apareciendo con cierta frecuencia. Estos cuarenta días Jesús se fue apareciendo para reafirmar la fe débil, una fe que más bien era un recuerdo cariñoso de él que había estado con ellos. Pero el centro, lo importante de la fe cristiana, no lo habían logrado, su resurrección. Dio signos, uno sumamente claro es el sepulcro vacío; sin embargo solamente de los que corrieron al sepulcro y dio el salto del signo a la realidad, creyó, fue Juan. Vio que estaba vacío el sepulcro; y ni siquiera María Magdalena que lo buscaba con mucho amor, pero buscaba su cuerpo muerto. Jesús se le aparece y al nombrarla, lo reconoce; y lo reconoce como discípula del Maestro. Jesús la llamó y la envió.

Este texto es la síntesis de lo que debe ser el cristiano de todos los tiempos si quiere ser cristiano de verdad, y no una caricatura de cristiano. Hoy muchos bautizados viven una caricatura de cristiano. El cristiano es el que busca un encuentro personal con Jesús; el que busca a Jesús en forma personal, Él lo llama y lo envía a cumplir una misión. La misión de llamar a otros a conocer a Jesús, a saber que Jesús vive.

No se es cristiano por ir solamente a misa todos los domingos. ¿Y en la vida personal a quién sigue, quién es su Maestro, quién es su referente? El referente del pueblo de Dios, la Iglesia, es Jesús. Cada uno es una humanidad suplementaria de Jesús.    

Lunes 22-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 2,14.22-33 / Sal 15,1b-2a y 5.7-8 9-10.11 / Mateo 28,8-15

Para encontrar a Jesús resucitado se necesita sencillamente tener buena voluntad de buscar la verdad sin prejuicios; porque si pretendemos buscarlo ya con el prejuicio de que es imposible una resurrección, por razones personales muchas veces, por prejuicios como los sacerdotes en tiempos de Jesús que conocían las Escrituras, pero habían condenado a muerte a Jesús. Y no podían retratarse ante el hecho de que, ante quien habían matado, Dios le devolvió la vida gloriosa.

Por eso inventaron una mentira para tapar la realidad del sepulcro vacío. Pero una verdad tan evidente en signos claros, es como querer tapar la luz del sol con una mano. La mentira de ellos fue engendrando mentiras; pero miles de mentiras no ocultan la verdad cuando se la busca con sincero corazón.

Esta es la gran lección de la mentira que hoy narra el evangelio, que se quiso tapar la resurrección de Jesús con una fantasía, una fábula que cae en contradicciones. Si los soldados estaban dormidos ¿cómo supieron que fue robado por los discípulos? Y si estaban despiertos ¿cómo no los detuvieron al intentar robarlo?

Nosotros, como los primeros testigos, demos el salto de la fe que es donde encontramos a Jesús en persona, como lo encontraron Juan, Pedro y las primeras mujeres. Jesús nos dice: soy Yo, no teman, crean en mí, soy el resucitado. Esta realidad la vamos a ir encontrando en estos cuarenta días para reafirmar nuestra fe en Jesús, el Viviente. 

Viernes 19-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 52,13–53,12 / Sal 30,2.6.12-13.15-16.17.25 / Hebreos 4,14-16; 5,7-9 / Juan 18,1–19,42

Más que palabras, el misterio de la cruz requiere silencio contemplativo. No esperemos la Semana Santa para el viernes santo, pensar en la crucifixión, muerte y resurrección de Jesús. Es el Misterio Pascual que lo vivimos desde el bautismo, aun sin tener conciencia, y lo seguimos viviendo por toda la eternidad.

¿Por qué eligió el Padre Dios la muerte en una cruz su Hijo? Tantos otros caminos, eligió la cruz, porque la cruz es el camino del amor. ¿Y por qué es el camino del amor? Porque es la entrega absoluta tal cual la vivió Jesús; y esa entrega a Dios su Padre, le valió el nombre: el Viviente.

Hoy quedémonos contemplando la cruz como camino del amor. La cruz que ha sido y es, la tortura más cruel que han inventado los hombres. El amor de Dios la transformó en salvación del género humano.

En esta ceremonia del viernes santo se presenta la cruz para que en ese signo adoremos a Jesús, nuestro Salvador, pendiente de ese árbol de vida y esperanza que se ha convertido en el signo de la cruz.

Miércoles 17-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 50,4-9ª / Sal 68,8-10.21-22.31.33-34 / Mateo 26,14-25

La liturgia de esta semana Santa, en la mitad, desarrolla, narra en el evangelio, esta escena tan triste y trágica; no solamente del dolor inmenso de Jesús, sino hasta el detalle la actitud de Judas en su traición. La traición de Judas la pone como una gran advertencia. Judas fue elegido por Jesús; Judas tenía la gracia de la perseverancia, y sin embargo, traicionó a Jesús.

La gran advertencia a nosotros los cristianos, a todo discípulo/a de Jesús, es que somos cristianos, seguimos a Jesús, no porque lo hemos elegido, es una gracia, Él nos ha llamado a ser sus discípulos. Hoy sigue llamando, y por lo tanto queda la respuesta nuestra en forma perseverante. Esto es una gracia; la gracia de haber sido llamados. Con frecuencia tenemos que agradecer a Jesús la mirada de elección que ha tenido para que seamos cristianos. Y un nuevo llamado, ya más íntimo, es el ser llamado a la consagración en su Iglesia.

En todo llamado Jesús nos primerea –como dice nuestro Papa Francisco. ¿Hay conciencia de que somos elegidos? Creo que la gran mayoría de los cristianos cree que ha elegido ser cristiano. No hay conciencia porque no hay una catequesis desde la iniciación; desde el comienzo hay que tratar el tema de la elección de Jesús. Y hay que cuidar esta elección para responder con fidelidad y perseverancia hasta el final de nuestra vida.

Recomiendo que todos los días pidamos perseverancia y agradezcamos la elección. Perseverancia que significa tener la gracia de la respuesta; Dios da la gracia pero no la impone; la tenemos que recibir, aceptar. Y cuando conocemos la infidelidad de otros, podemos apenarnos, pero no nos detengamos, sino que redoblemos el pedido de perseverancia personal al llamado de Jesús  

Martes 16-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 49,1-6 / Sal 70,1-2.3-4a.5-6ab.15.17 / Juan 13,21-33.36-38

Este fragmento del evangelio está sembrado de íntima confidencia del corazón dolorido, apenado de Jesús. La liturgia adelanta fechas de lo acontecido preparándonos en forma gradual para que vayamos penetrando la interioridad de Jesús, en estos momentos ya de su pasión. Nosotros a veces marcamos la pasión de Jesús por nosotros, cuando cargaba con la cruz, comienza a caminar hacia el calvario.

Jesús a medida que iba tomando conciencia cómo iba a terminar su vida terrenal, en la oración con su Padre, comenzaba su pasión, ya vivía sufriendo para la gloria del Padre que redundaría en su propia gloria.

Eso no quita que ha sufrido lo indecible. Hoy el evangelista señala el dolor no tanto de la partida de los suyos, no tanto lo que le esperaba de sufrimiento, sino el hecho de la traición del amigo. Por eso que hace un gesto hasta último momento, de amistad; el dar un bocado a uno de los comensales, era un gesto de íntima amistad. El corazón de Judas ya endurecido, se cerró a todo llamado a la reconciliación. En esta escena Jesús sufre la indiferencia, la incomprensión de los más íntimos. Mientras él estaba en lo más profundo de su sufrimiento, ellos estaban en otra cosa.

Ningún instante de nuestra vida se tiene que olvidar lo que le hacía exclamar a san Pablo y hace exclamar a tantos; contemplando a Jesús en su pasión y muerte, Pablo exclamaba: me amó y se entregó por mí. El salvador de todos teniendo en cuenta a cada uno como si fuera único.

Lunes 15-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 42,1-7 / Sal 26,1.2.3.13-14 / Juan 12,1-11

La lectura del evangelio de hoy con todo su mensaje, la sintetizaría en una palabra: bálsamo. Jesús como ser humano cabal -perfecto hombre y perfecto Dios- necesitaba consuelo. Lo encontraba en su Madre; no ha quedado consignado en los evangelios. Pero más que físicamente, sufrió anímicamente. Es que se entregaba y sabía lo que iba a acontecerle porque conocía las Sagradas Escrituras.

María hace ese gesto del perfume; desde el punto de vista de las finanzas, muy costoso. Y Jesús lo recibe con mucho agrado. En esta actitud, Jesús buscaba un bálsamo a sus dolores, alivio. Hoy sigue buscando. Los que necesitan, los pobres de hoy, los enfermos, los privados de libertad, se identifican. Jesús se identifica con ellos. Hoy no se puede vivir como cristianos, sino aliviando a los demás. Pensemos: en Semana Santa por otras motivaciones se preparan ricas comidas; más aún, lamentablemente una buena mayoría de cristianos poderosos en dinero, hacen unos gastos, yo diría blasfemos.

Pero no nos quedemos en lamentos. Cada uno de nosotros en todo tiempo convirtámonos en bálsamo de los demás. No esperemos aprobación, pero seamos realmente cristianos que miran el interés de los demás antes que el propio. Primero está el otro, y crear un clima por donde pasemos, abiertos a los demás, de alivio y no de peso, derramando bondad. El mejor bálsamo que podemos dar a los demás es ser buenos, atentos, serviciales, bondadosos. Y aun cuando tengamos que corregir, hacerlo desde el amor; severidad pero con buenos modales, con caridad.

Domingo 14-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 50,4-17 / Sal 21,2a.8-9.17-18a.19-20.23-24 / Filipenses 2,6-11 / Lucas 22,14–23,56

De lo sublime a lo ridículo hay un paso. Ese paso se da cuando no se entiende lo sublime; es el caso del beso. El que no sabe lo que significa un beso, es una mueca. Esto pasa con la liturgia de la iglesia en el hoy.

La bendición de los ramos al comienzo de la Semana Santa, es algo muy sublime en su significado histórico bíblico: la entrada de Jesús en un asno a Jerusalén. Fue un acto de humildad pero no fue el objetivo principal. Fue con la intención de hacer un gesto profético. Jesús hablaba de rey y de reinado. En sentido bíblico, rey es reinado; y Jesús al entrar sencillamente en un asno, para muchos fue una caricatura de entrada triunfal. Entró rodeado de los más humildes del pueblo, y estaba allí significando su reinado, que no era de dominio, de rey poderoso, sino el reinado del amor en los corazones.

Jesús muere y resucita para lograr el reinado del amor en los corazones humanos, un mundo nuevo, el Shalom. El Shalom hebreo es una convivencia en paz, gozosa, solidaria, fraterna, justa. Y esta realización en su plenitud, todavía no se ha logrado. Pero en la humanidad ya hay signos de convivencia fraterna, armónica, solidaria. Este es el proyecto de Jesús sobre su pueblo.

El Domingo de Ramos el compromiso que tenemos quienes queremos seguir a quien entró triunfante y pacífico, Jesús, es poner un granito de arena de la civilización del amor allí donde vivamos; que seamos hombres y mujeres de paz. Signo que ha hecho Francisco estos días al besar los pies de un mundo postergado, dominado por occidente. En una Iglesia occidental, abraza y besa a quienes el occidente occidente poderoso, lo domina y fomenta guerras. Ese signo lo tenemos que cumplir en donde estemos. Y las comunidades cristianas terminen de encerrarse en los templos y darse la paz en los templos, sino construir la paz en las familias, en la sociedad. Definiría al cristiano de hoy como un hombre, una mujer, levadura de paz.

Sábado 13-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Ezequiel 37,21-28 / Jr 31,10.11-12ab.13 / Juan 11,45-57

Lo que más necesita la Iglesia de hoy es recuperar el proyecto de Dios sobre el mundo entero; recuperar el sentido y la vivencia y el testimonio de ser el pueblo de Dios. Este fue el proyecto desde siempre, pero desde el fondo de la historia, el hombre en general, le da la espalda a Dios y quiere hacer su proyecto. Y Dios que es amor, no se cansa de tratar de recuperar ese proyecto; que todas las naciones formen su pueblo, y así él será su Dios.

En la historia el hombre busca otros dioses, se fabrica otros dioses; y no pensemos en dioses antiguos, pensemos en los ídolos de hoy como son las ideologías. Se vive rindiendo culto y adquiriendo la cultura de las ideologías, y no de la Palabra de Dios. Por eso son tan actuales las lecturas de hoy.

Dios, después de haber enviado a tantos profetas, ya como última instancia para recuperar a los hombres, envía a su Hijo Jesús para rehacer la Alianza definitiva y eterna. Que la humanidad sea su aliada y Dios asuma en una unidad de nuevo pueblo suyo, a todas las naciones del mundo.

Hoy también se vive desunidos, hasta olvidarse de vivir como pueblo de Dios; recuperar la conciencia de pueblo de Dios. Hoy hasta la palabra Iglesia se ha prostituido al reducirla solamente a la jerarquía. Iglesia es la asamblea, algo vital, no jurídico.

Estamos en un momento, a pedido de nuestro Papa Francisco, de recuperación de la palabra pueblo, y que no podamos lamentarnos –como se lamentaba el beato Angelelli cuando decía: una Iglesia que deja de ser pueblo, deja de ser Iglesia de Jesús. Y esto nos compete a todos, somos miembros de un pueblo, como levadura, en salida y no encerrado en los templos en actos religiosos.

El fragmento de hoy es crucial: o lo vivimos o vamos desapareciendo como Iglesia de Dios.

Viernes 12-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 20,10-13 / Sal 17,2-3a.3bc-4.5-6.7 / Juan 10,31-42

Pretendieron tirarle piedras a Jesús, y el mismo Jesús les replicó por qué obras buenas lo querían apedrear. La historia se repite, no en forma unívoca pero sí análoga. La historia de Jesús, los hechos y acontecimientos que se proyectan a través del tiempo en la vida de la Iglesia, corren con los mismos ataques del Malo que se reviste de mil maneras.

Hoy una obra de Dios no tiene que extrañarse de los ataques del demonio; más aún, es una prueba que esa obra es de Dios si la ataca el demonio. Pero no hay que temer; hay que revestirse del escudo de la fe –decía san Pablo- Hoy nos tenemos que blindar con Jesús. La gran tentación en la que caen hoy muchos, es en estar obsesionados por la presencia del demonio. Quien está obsesionado por esto, le falta fe. En la medida que tengamos fe en Jesús, viviremos en paz, sin temor, porque las obras buenas son las que se hacen en nombre de Jesús; las obras de Dios se hacen en nombre de Jesús.

Siempre aparecen agoreros y agoreras dando un falso anuncio de la verdad, para crear temor, y temor al demonio. Hoy se ha pasado de negarlo, a una obsesión por el demonio. Lo que hay que hacer es revestirse de los sentimientos de Jesús, vivir escondidos en Cristo Jesús para Dios, blindarse con la presencia de Jesús en nuestras vidas; y no vivir dialogando con el demonio, sino huyendo de él.

Como decía san Agustín: que el demonio existe, existe. Pero después de la muerte y resurrección de Jesús, es un perro rabioso atado; y aconsejaba no acercarse a ese perro rabioso.

Vivamos con fe, con los ojos fijos en Jesús haciendo cada uno su camino señalado de acuerdo a su propia vocación. 

Jueves 11-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 17,3-9 / Sal 104,4-5.6-7.8-9 / Juan 8,51-59

Jesús siempre, pero de modo muy puntual con relación a nuestra fidelidad hacia Él, tiene una palabra taxativa, contundente e incuestionable: el que es fiel a su Palabra, no morirá jamás. La salvación entonces, pasa por la fidelidad a la Palabra de Jesús, al evangelio.

Creo que ha habido una gran omisión de siglos pasados, no así en los primeros siglos, se insiste y con razón, que para salvarse hay que bautizarse, porque con el bautismo tenemos el nacimiento a la vida. Pero no se ha insistido con el mismo vigor y fuerza, que a esa vida hay que cuidarla, alimentarla se habla de la primera comunión, pero el alimento de la vida no es un momento, es una constante, día a día.

Jesús ha señalado que el cuidado que no puede faltar, es el cuidado a su Palabra, la escucha y puesta en práctica de su Palabra. Esto hoy hay que afianzarlo para ser coherentes con la vida que hemos recibido en el bautismo. Es lo que llamamos lectura orante del evangelio -al menos cinco minutos diarios- para que penetre en nuestro corazón; no solamente oírla, sino hacerla propia. 

Martes 09-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 3,14-20.91-92.95 / Dn 3,52.53.54.55.56 / Juan 8,31-42

Centrándonos en la lectura y escucha del evangelio, tenemos que una vez más admirar, glorificar y dar gracias al Dios de Jesucristo; al que ha revelado Jesús. Revelando Jesús quién es Dios, el Dios que nos ama tan íntimamente que quiere que seamos sus hijos, y no de nombre y simple adopción jurídica, sino por plena participación en la filiación divina.

Dios envió a Jesús para que nos transformara en hombre y mujeres libres, hijos de Él, y no esclavos/as. ¿Y cómo sabemos que nos vamos transformando en hijos suyos y saliendo de la esclavitud? Jesús con gran claridad responde que hay que dejar que su Palabra penetre en nuestros corazones; no simplemente escucharla al paso para cumplir con un precepto. Como la semilla penetra en surco y fecunda, así debemos hacer nosotros con la Palabra de Dios.

Siempre hay una razón para no transformarse en hijos de Dios. Y Jesús da la razón: la verdad no había penetrado en sus corazones.

En lo que resta de la cuaresma hagamos un examen de conciencia si estamos dejándonos penetrar por la Palabra de Dios, hasta lo más profundo de nuestro corazón para dar muchos frutos. ¿Por qué no somos cristianos fecundos formando comunidades vivientes, transformadoras de una sociedad de hermanas/os? No quedarse en el cumplimiento de ritos y ceremonias, sino abrir el corazón para que penetre hasta el fondo de nuestras opciones la enseñanza de Jesús.

Martes 09-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Números 21,4-9 / Sal 101,2-3.16-18.19-21 / Juan 8,21-30

La gran preocupación que tenía Jesús era que no se equivocaran; que él sí era un hombre, pero no un hombre común. La persona de Jesús era la persona de Dios, la segunda persona de la santísima Trinidad hecha hombre; tampoco aparente, una realidad.

Y los evangelistas han tenido mucho cuidado de presentar a Jesús tal cual es: ni un como si fuera hombre, ni tampoco un hombre profeta, un líder con muchas cualidades. Jesús en su preocupación para que conocieran quién era él, abre su corazón de hombre, pero habitado por un ser superior. Dios está en él; él es Dios.

Cuando creyeron que lo habían hecho desaparecer para siempre crucificándolo, Dios lo glorifica por medio del Espíritu. Esto acontece en Jesús en constante diálogo con Dios Padre, en constante animación con el Espíritu Santo. Esto sucede para manifestar a sus discípulos y a quienes no creían, hacer una última instancia para que crean en él.

Como Jesús, nosotros tenemos que vivir con un referente: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, que mora en nosotros, y a partir de esa realidad hacer nuestra vida histórica. Vivir desde Dios para poder vivir plenamente para Dios.  

San Pablo recuerda que no tenemos ciudad permanente; estamos en el mundo, pero no debemos instalarnos. Vivir en el mundo pero no para agradar al mundo, a los seres humanos. Vivir como vivió Jesús, para agradar a Dios, porque estamos llamados a vivir por toda la eternidad en la ciudad celestial, sabiendo de dónde venimos y adónde vamos. Vivir escondidos en Cristo Jesús para Dios; es lo que se llama vida interior.

Lunes 08-04-2019

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 13,1-9.15-17.19-30.33-62 / Sal 22,1-3a.3b-4.5.6 / Juan 8,1-11

Las tres lecturas no tienen desperdicio. Les recomiendo no dejen pasar este día  sin volver a ellas. La primera lectura de Daniel úsenla como lectura orante en los grupos; es toda una evangelización de la lengua. Muy fácilmente podemos caer en calumnias repitiendo lo que alguien dijo, o simple comentario.

En la lectura del evangelio pensaba que ni a un loco se le ha ocurrido, que yo sepa, decir que es la luz del mundo como lo ha dicho Jesús con gran frescura, con convicció