Instituto Cristífero

“Para ser testimonio del Amor del Padre para y desde el mundo”

Pinceladas bíblicas cotidianas

Jueves 24-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Santiago 5,1-6 / Salmo 49(48),14-15ab.15cd-16.17-18.19-20 / Marcos 9,41-50

En las lecturas de hoy hay como tres temas, como tres columnas que sostienen nuestra vida de hijos de Dios. El primer tema es la evangelización de la riqueza. No podemos los cristianos no evangelizar a los ricos, pero sin eufemismos, sin debilidades para que no se sientan ofendidos. Pero ser tan claros como el apóstol Santiago, con mucho afecto fraterno, siendo amigos incluso pero para decirles la verdad. Si no la usan a la riqueza para los demás, si la gastan incluso para sí en forma de derroche, se la están robando al pobre.

Jesús ha sido muy severo; los ha llegado a llamar insensatos a quienes acumulaban para sí, sin tener en cuenta el compartir. Y el compartir es partir con el otro; no es una simple limosna. A los ricos hay que evangelizarlos por el amor que tenemos como personas, para que se salven.

El segundo tema está unido a este; es la solidaridad. Dar el vaso de agua al sediento. Pero hoy concretamente ¿cómo nos vamos a preocupar que los demás tengan agua?, entrando en una Junta vecinal de los barrios, siendo levadura evangélica en esa Junta para que todo el barrio tenga agua. Dejen de cantar y estar tranquilos porque se ha cantado en el templo “gloria a Dios”, cuando hay que saber que la gloria de Dios es que todo hombre viva en dignidad.

El tercer tema es el escándalo. Uno que no se tiene en cuenta, a mitad del siglo pasado el papa Pío XI es que se había perdido la clase obrera. Hoy el escandalo es que los pobres no son los privilegiados en nuestras comunidades parroquiales; en algunas sí, pero en general la pastoral no tiene una dirección evangélica desde los pobres a todos, en donde sean sujeto de la pastoral.

Hay otro escándalo; el abuso de los niños. Pero felizmente con nuestro Papa actual, al que comete este abuso tiene su pena, su destitución o ministerio en la Iglesia.

El escándalo de los medios de comunicación; como familias para estar un poco tranquilas a veces, prenden la televisión. Pero en los niños esas imágenes motoras traen crímenes, un mundo erótico como simple moción natural de la persona. Vivimos en una sociedad escandalosa y escandalizante ¿qué hacemos los cristianos?.   

Miércoles 23-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Santiago 4,13-17 / Sal 48,2-3.6-7.8-10.11 /  Marcos 9,38-40

La primera lectura nos hace pensar para el hoy nuestro; el cristiano vive en el hoy intensamente porque Jesús es hoy, no es un pasado. Está triunfante ya, y eso es hacia donde vamos. Pero vamos al fin desde el presente; por eso lo podríamos traducir así: un hombre, una mujer de fe en Jesús resucitado y glorioso vive el hoy con la mirada en el mañana.

Esto está unido al mensaje de hoy de Jesús. Jesús rompió toda frontera, es el salvador del mundo. El proyecto de Dios al enviar a su Hijo, nos cambia la mentalidad religiosa cerrada. El que se salva es el que practica la religión; y no es tan así, porque puede practicarla no con intenciones limpias, no según el proyecto de Dios. El proyecto de Dios es que seamos solidarios.

Un cristiano practicante no solidario, no tiene asegurada la salvación. El que tiene asegurada la salvación y en esperanza por la infinita misericordia de Dios, es el de corazón solidario con los demás.

No seleccionar en las obras pastorales a los practicantes. Cuando se da apertura fraterna, hay hombres y mujeres que no tienen la gracia de la fe, pero son gente de buena voluntad. Y es una gran instancia para que encuentren la fe, es invitarlos a obras de caridad, de solidaridad; muchas veces es el paso para que encuentren la fe. Porque la fe es un estilo de vida, no es una noción, una doctrina. A veces queremos imponer la doctrina antes de mostrar la vida, los hechos.

Las comunidades cristianas, como distintivo de que son cristianas, tienen que recuperar el ser discípulas y testigos. Aprender para luego testimoniar. El testigo enseña lo que vive, o intenta vivir, teniendo buena voluntad. Dios que mira los corazones, mira la buena voluntad, la buena intención de creyentes y no creyentes.

Martes 22-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Santiago 4,1-10 / Sal 54,7-8.9-10a.10b-11.23 / Marcos 9,30-37

Jesús enseñaba. Esta es la misión que le encomendó el Padre, porque Él es el Hijo, es su sabiduría, la Palabra divina. Cuando Jesús habla es Dios quien habla. Y Él les estaba enseñando el misterio central y fontal de la fe. Y se da cuenta que mientras les enseñaba con sabiduría eterna, los discípulos estaban en sus cositas. En seguida pensamos ¡qué inmaduros, qué poca fe en Jesús!

Mientras Dios habla, cuántos que lo escuchan, están en otra cosa. Pensemos en cada uno de nosotros, en nuestras comunidades. Cuantas veces se va a misa, pero mientras se está en misa, se está pensando en un encuentro con alguien, o molestos con alguien, o distraídos por el vestido o peinado del que está adelante.

Pobres los discípulos, pero ellos no tenían aun al Espíritu Santo, que es el que nos enseña recordando lo que Jesús ha enseñado. Dios siempre está enseñando a través de Jesús y del Espíritu Santo. Buscar escuchar la Palabra de Dios, que desde nuestro interior nos va enseñando qué tenemos que hacer en nuestra vida cotidiana.

La segunda enseñanza es que Jesús se identifica en los más pobres, los más pequeños. El niño en la cultura de Jesús era el más despreciable. Nuestras comunidades y cada uno, ¿tenemos como preferencia al más pobre?, no de palabras, sino de hecho. Los pobres son la riqueza de la Iglesia. No nos quedemos en palabras, y no esperemos que lo haga la Iglesia, cada uno es miembro de Iglesia, y nos tenemos que preguntar ¿vivimos a la escucha de las mociones del Espíritu?, ¿apreciamos de hecho con nuestras actitudes a que el preferido de Dios es el pobre?  

Lunes 21-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 1, 12-14 / SALMO Jdt 13, 18bcde. 19 R.: 15, 9d / Juan 19, 25-27

Esta festividad de María Madre de la Iglesia, es una festividad eminentemente del Concilio Vaticano II, porque recién comenzado el Concilio, al terminar la Constitución sobre la Iglesia Lumen Gentium, el hoy beato Pablo VI, la proclamó sin previo aviso no difusión como resultado de todas las discusiones. Se define que María es Madre y modelo de la Iglesia; destacando que no hay que poner tanto acento en protectora, que lo es porque es Madre de la Iglesia.

Luego tiene su fundamento en la lectura del evangelio. El mismo Jesús la proclamó Madre de la humanidad, de la Iglesia.  

El aceptar ser Madre de María, tanto en la anunciación como al pie de la cruz, ha sido un acto heroico. El aceptar ser Madre, sin haber tenido relaciones, la exponía a que fuese apedreada. Hasta el mismo José sabía lo que podría acontecer.

María confió en Dios; y fue el mismo Dios a través de Isabel, que hizo anuncio público. El amén de María fue heroico. Fue heroico frente a los que crucificaban a su Hijo. Ella en Juan aceptaba al pueblo que lo había condenado.

Esa es María, nuestra Madre que nos ama en forma personal. Tenemos que honrarla, venerarla como Madre. Oremos con frecuencia a María por la Iglesia para que vuelva a ser la Iglesia de Jesús. Y lo será en la medida que se recupere que las comunidades católicas reconozcan la, centralidad del misterio Pascual. Recuperen la conciencia que la Iglesia nace en la Pascua.

Ella está atenta a todo, y los hijos deben ser confidentes con su Madre.

Jueves 17-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 22,30; 23,6-11 / Sal 15 / Juan 17,20-26

Nosotros somos más favorecidos que en tiempos del salmista, que habla “protégeme Dios mío porque me refugio en ti”. Desde el momento que Dios a través del Hijo se hizo uno de nosotros, muere y resucita, tenemos la ventaja de que Jesús no es simplemente un refugio. Es nuestra propia vida.

Él hace esta oración al Padre, intercediendo por nosotros para que vivamos en intima unidad con Él y entre nosotros, quienes nos acercamos a alimentarnos con su propia existencia gloriosa de resucitado.

Jesús define la misa como el pan del cielo para la vida del mundo entero. Con fe tenemos que nada más que abrir la boca, y la vida de Dios nos invade, nos transforma, a la manera como transformó la humanidad nacida de María. Hay una participación de que Dios por Jesucristo, y Jesucristo en sí, nos va transformando en Él.

Este es el Misterio de la Iglesia, que es su Cuerpo real, misterioso, Cuerpo Místico, comunión con Él. De allí que se desprende que el mal que le hacemos al otro, nos lo hacemos a nosotros mismos en primer término. La lesión moral o física que hacemos al otro, el desprecio, la poca atención. Jesús nos pide que seamos uno con Él como Él es uno con Dios. La comunión alimenta esa unidad, en la presencia del Espíritu Santo, quien hace la unidad en la Trinidad.

El primer fruto del Espíritu es el amor, la capacidad de amar hasta en forma heroica. Donde haya división, pongamos unidad; donde falte amor, pongamos amor; donde falte interés por los demás, pongamos interés por los demás, y en esa medida recuperemos una vida gozosa, ya en esta historia.

Si morimos con Él, resucitaremos con Él.

Miércoles 16-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 20,28-38 / Sal 67,29-30.33-35a.35b.36c / Juan 17,11b-19

La primera lectura que trae la despedida de Pablo, es como una síntesis de la vida de Pablo apóstol, y el consejo que les da a los sucesores de los apóstoles, los primeros obispos, y luego a los presbíteros.

Pablo, como síntesis de todo lo que ha hecho, lo resumiría en una palabra: pasó su vida de apóstol velando para que en la comunidad se viviera la fe en Jesucristo muerto y resucitado; se vivieran las enseñanzas de Jesús.

A través de toda la biblia vemos que está el mensaje de Dios, pero de inmediato aparece dentro de la misma comunidad maestros y maestras ciruelas; Pablo los llama incluso charlatanes, que se meten en todo.

Y esto es, no tanto para ver en la comunidad si hay o no hay, sino para los elegidos en autoridad velar. Pongo la palabra velar porque es la actitud del padre y de la madre en la familia. No es la actitud del vigilante, del inspector, del director. Sino que los padres velan por sus hijos en todo sentido. La comunidad a su vez estar atenta, escuchando a quien deben escuchar y no a quien parece que sabe más, sino a quien ha sido elegida por el Espíritu Santo.

En la segunda lectura me quedé con dos verbos: cuidar y gozar. Dios nos cuida instante a instante, y mucho más que todos los papás de esta tierra. Nos podemos cobijar en el cuidado de Dios diciendo: Padre, Papito Dios. Y nos cuida, dice Jesús, porque quiere que vivamos contentos, con gozo. Dios tiene el poder de transformar una persona hundida en el pesimismo con la fuerza del Espíritu Santo; y vivir en una alegría que viene de los Alto.

Unos monjes que fueron martirizados, recibían el hachazo final, hasta con una sonrisa. No digo que no suframos, pero recurramos al Espíritu Santo, que disuelve nuestros pesimismos y nos mantiene en un contento fundamental de vivir.

Martes 15 de mayo de 2018

La primera lectura de los Hechos de los Apóstoles es un pasaje famoso, es la despedida de Pablo en Mileto donde convoca al presbiterio de entonces para despedirse. Es muy rico en detalles. Pero hay uno que quiero destacar como signo de que Pablo no hacía nada , sino movido, atento a las mociones del Espíritu Santo. El dice que está encadenado por el Espíritu para que vaya a Jerusalén. El encadenado no puede hacer ningún movimiento por sí mismo. Pensemos en esta novena al Espíritu Santo ¿Cual es mi actitud interior? Como cristiano no puedo optar lo más mínimo por mi cuenta. El Padre Dios y Jesús inhabitan con el Espíritu Santo en cada uno.  Las mociones naturales se tienen que chequear para saber si son proyecto de Dios, para eso ha hecho morada en mí, debe decir cada cristiano.

Nuestra vida cambia por el Espíritu Santo. Me conduce por los siete dones que han sido revelados y me llevan a la felicidad de la santidad. El Evangelio lo sintetiza, es un momento cumbre en la vida de Jesús, por su confidencia, en relación al Padre y por su transparencia en amistad con nosotros. Jesús habla con su Padre y nos enseña a comunicarnos con Dios, en íntima, personal, intransferible confidencia de Hijo de Dios con su Padre. No llegaremos a la identidad de Hijo como Jesús pero sí participaremos en la medida que nos abramos para confidenciar con Dios, que nos da el cariño de hijo, hija, que nos hace clamar con El: ¡¡¡Papito Dios!!!

Jesús hablaba sin rodeos, con transparencia, con su Padre. A veces damos tantas vueltas para decir algo y también nos guardamos pensamientos.

El Espíritu Santo realiza esa transparencia y el don de la confidencia para con Dios, ser transparentes en una amistosa fraternidad. En la medida en que nos movamos a través de mociones del Espíritu ,somos constructores de una convivencia alegre y participativa. Por eso las primeras comunidades llenas del Espíritu santo vivían la alegría del compartir y no había pobres entre ellos

Lunes 14 de mayo de 2018

La festividad de San Matías nos da una nueva oportunidad para tocar el tema del contenido de la palabra "cristiano"; en su origen : testigo. Y viene bien porque tenemos que rexupaerar qué sí es  crisitano porque sí es testifo de la muerte y resurrección de Jesús. Como fue elegido matías como testigo calificado de la muerte y resurrección de jesús. Los ciento veinte que estaban reunidos eran testigos y para ser testigo hay que ser discípulo. Cuando se dice que una persona es cristiana que se lo diga porque es discípulo y testigo.

La segunda lectura la voy a reducir a un consejo : que con alguna frecuencia en esta misma semana del Espíritu Santo, de pentecostés, la semana del Amor de Dios, oremos así:

Padre Dios, concédenos amarnos como Jesús nos ha enseñado que nos amemos. Es la síntesis del evangelio y de esta lectura: "Ámense los unos a los otros, éste es mi mandato"

Domingo 13 de mayo de 2018

Esta festividad de la Ascensión del Señor es un misterio en el misterio cristiano , es un misterio pascual, un aspecto de la Pascua que tiene muchas vetas  por donde podemos entrar a bucear a la luz de la fe , qué significa en sí la ascensión del Señor. En sí brevemente es que Jesús como Hombre Dios y por toda la eternidad ya está en su lugar, en el cielo , decimos, en estar con Dios en la intimidad de su ser de Dios. Pero hay otra dimensión que destaca Lucas: ¿qué significa para nosotros que Jesús viva la vida divina porque es Hombre Dios?  La ascención no es como la entendieron los primeros discípulos que se quedaron mirando el cielo, como que Jesús se  había ido. Jesús no se fue, pasó al estado de vida gloriosa para toda la eternidad. Se fue al cielo, que no es un lugar, es un estado. La vida de El es la vida del Padre y del Espíritu Santo, ese Hombre vive en la plentiud de Dios .¿Qué significa esto para nosotros? El mismo Jesús se encargó durante cuarenta días, de confirmar por una y otras apariciones y enseñanzas en una fe en El, en su muerte y resurrección. Y otro aspecto: ser testigos, que estén atentos a su vocación. El cristiano está llamado a ser discípulo, creyente en Jesús muerto y resucitado. Este es el contenido de la palabra cristiano. En el primer momento que se llamaron cristianos, los creyentes se reunían para encontrarse con Jesús para que la fe fuera un alimento para la vida cristiana. Encaraban la vida de acuerdo a las enseñanzas de Jesús y con el vigor, el entusiasmo que les daba la presencia de Jesús Resucitado, el Espíritu Santo.

Los cristianos de hoy , la Iglesia entera,  está viviendo un postcristianismo. Si le preguntamos hoy a alguien si es cristiano , nos va a responder que sí porque está bautizado.No se trata sólo de estar bautizado.  Ser cristiano es creer en Jesús muerto y resucitado y encontrarse con El en la vida cotidiana. Pablo decía:"Ya sea que coman, ya sea que beban háganlo en el nombre de Jesús". Den testimonio de Jesús aunque los calumnien, los persigan, los segreguen. En otros países hay hermanos nuestros que son masacrados por su fe.

Esta festividad de la Ascensión tiene que ser la gran oportunidad para recuperar el contenido de ser cristiano y ser reconocido por el modo en que se vive: el amor fraterno, la ayuda de unos con los otros, la convivencia equitativa, alegre , justa.

Sábado 12-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 18,23-28 / Sal 46,2-18-9.10 / Juan 16,23b-28

La primera lectura y para que los laicos de hoy logren el protagonismo aun pastoral que les corresponde, se irá terminando el clericalismo, que es una lacra en la Iglesia. Pero no culpemos a los clérigos; si cada miembro de la Iglesia de Jesús vive lo que ya el apóstol san Pedro en su primera carta lo llama a todo bautizado “piedra viva del edificio de la Iglesia”. Es como en la pared de un edificio, si falta un ladrillo, hay un hueco que hay que llenar con otro ladrillo. La Iglesia es como una pared, que no está compuesta solo de un fundamento, sino de muchos ladrillos, pero no tienen que ser todos sacerdotes; en la oración por las vocaciones se habla de vocaciones sacerdotales, se agrega religiosas pero no  laicales. El matrimonio cristiano es una vocación; Dios llama también al matrimonio, y todos para construir el Reino de Dios.

En la segunda lectura les recomiendo que den mucho tiempo a lo que vino Jesús a enseñar: quién es Dios. Define describiendo lo que es; lo presenta como un Padre que está esperando que le pidan. Define también quienes somos nosotros, quiénes deberíamos ser. Hombres y mujeres frente a Dios como niños de pecho en sus brazos. Y los brazos de Dios son Jesús y el Espíritu Santo.

Escuchemos a Jesús, y por su intermedio pidamos la animación del Espíritu Santo que es Amor. Vivamos a impulsos del Espíritu Santo, motivados por Él; viviremos así amando. Y el que ama, vive dándose, sirviendo a los demás, buscando los intereses de los demás ante que los propios, y con gran alegría interior

Viernes 11-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 18,9-18 / Sal 46,2-3,4-5.6-7 / Juan 16,20-23a

Una reflexión sobre esta Palabra de Jesús, en un primer momento palabras misteriosas; pero a la luz de los hechos y de sus enseñanzas, está muy claro. Jesús nos advierte en nombre del Padre Dios, esta vida histórica no es la vida proyectada por Dios. Nos ha proyectado creados, pero no para estar sufriendo; nos ha creado para la felicidad.

Dios envía a su propio Hijo para salvarnos de un naufragio y encaminarnos por otra historia, que llamamos historia de salvación, siguiendo a Jesús en sus máximas, pensamientos, actitudes. Por la muerte y resurrección de Jesús nos envía su propio Espíritu para que nos haga capaces de vivir esta nueva historia, historia de amor y no de odio, o de rebelión para con Dios y de rebeldía entre nosotros. Un mundo de paz.

Jesús nos advierte que vamos a sufrir, pero con fe y puesta la esperanza en el pensamiento de Dios Padre, y con la fuerza del Espíritu de Amor, comenzaremos a construir un mundo nuevo, e iremos gozando en esperanza de esta realidad que será la plenitud del gozo. Es el obrar de Dios; obra en forma gradual, como se hace el día. Nosotros con fe, esperanza y amor, ya estamos viviendo la alegría del atisbo de un mundo nuevo, cuya plenitud será una vez que pasemos la muerte en Cristo, la vida eterna.

La historia de la salvación tenemos que vivirla día a día construyendo en fe la nueva creación con alegre esperanza, que será la mansión eterna del cielo.

En este primer día de la novena de Pentecostés, ya tenemos lo que va a ser el fin de nuestra vida, el gozo completo.

Jueves 10-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 18,1-8 / Sal 97,1-2ab.2cd-3ab.3cd-4 / Juan 16,16-20

¿Entendemos este trozo evangélico en la cual Jesús dice: dentro de poco me voy, pero dentro de otro poco me volverán a ver? La tristeza del mundo fue unas pocas horas en las que Jesús había muerto. El mundo recobra la alegría porque Jesús vive, resucitó.

El testimonio que han dado los cristianos que lo encerraron los templos, se dice que se va al templo para encontrarse con Dios, con Jesús o con el Espíritu Santo. Jesús nunca mencionó que permanecería en el templo. Siempre habló de la vida. Muere y resucita para dar vida al mundo entero; es la presencia más privilegiada. Él se define: Yo soy el pan bajado del cielo para la vida del mundo.

¿La vida que es?, la vida es la existencia. Lo encontramos por diversas maneras: en la eucaristía; también está presente en la lectura de su Palabra; y ha dejado también su propio nombre. Quien lo nombra con fe, se encuentra con Él.

Para esto es necesario el instrumento, la llave para entrar a la fe, y es el Espíritu Santo. En lo que hagamos invoquemos al Espíritu, o nombremos a Jesús, o al Padre Dios. El Espíritu Santo tiene la función de encontrarnos con Jesús en nuestra historia personal, en los sacramentos, a diario, por donde vayamos ir en compañía de Jesús.

La vida cristiana es como la define la carta a los Hebreos 12: vivir de fe en fe con los ojos fijos en Jesús. Esta gracia es la que debemos invocar en esta novena al Espíritu Santo que comienza mañana. No reduzcamos a una simple devoción la presencia del Espíritu Santo; cuando nos encontramos con el Espíritu Santo, nos encontramos con Dios Padre, Hijo y espíritu santo. No dividamos a Dios.

La vida cristiana es un vivir escondidos en Cristo Jesús para Dios. Hagan todo en nombre de Jesús.

Miércoles 09-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 17,15.22–18,1 / Sal 148,1-2.11-12.13.14 / Juan 16,12-15

La primera lectura en la actitud de san Pablo frente a los atenienses, nos enseña la pedagogía de Dios a anunciar el misterio cristiano. Anunciar siempre el kerigma, lo central y fontal de la fe cristiana. No hay fe cristiana si no se parte y se vuelve a crecer en la resurrección de Jesús. Esta pedagogía tiene un método: el de anunciar a Jesús a partir de la situación de los oyentes., no anuncio abstracto, sino personalizado. 

La segunda lectura muestra como indispensable la presencia del Espíritu Santo en los creyentes. La relación del Padre Dios con nosotros, se puede decir que obra en nosotros con dos brazos, Jesús resucitado y el Espíritu Santo. Cuando invocamos a Jesús, se hace presente el Espíritu Santo; cuando invocamos el Espíritu Santo estamos capacitados para encontrarnos personalmente con Jesús resucitado. Jesús y el Espíritu Santo en cuanto los invocamos operan en nosotros, y nos llevan a la intimidad con el Padre. Entramos en las relaciones Trinitarias, relaciones de hijos, en lo más íntimo de nuestro ser. Dios mismo mora en nosotros, y somos portadores de Dios. viviendo ya el cielo aunque todavía no

Martes 08-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hech 1, 12-14; 2, 1-4 / (Sal) Lc 1, 46-55 / Ef 1, 3-14 / Jn 19, 25-27

Esta festividad de María, no es una festividad más para los argentinos; es una festividad de la familia de los argentinos. Es la Patrona de nuestra Patria. Pero es la Madre, por eso que  en esta solemnidad en la solemnidad se lee el momento en que Jesús la declara Madre de la humanidad en la persona del discípulo amado san Juan.

Y las demás lecturas destacan que es Madre de Jesús, pero Madre de la Iglesia. De modo particular y siendo la fiesta patronal de la Argentina, María de Lujan es Madre de la Iglesia que peregrina en la Argentina. Como Madre de Jesús, Madre de la Iglesia, María tiene una misión, a nivel universal y a nivel de nuestra Patria. Es la primera evangelizadora, antes que los apóstoles. Y los hitos de la historia que conocemos, allí anuncia a Jesús. Lo anuncia en el misterio de la Visitación; aun antes de nacer su presencia fue un anuncio a quien lo debía presentar como Hijo de Dios. Luego en el nacimiento lo anuncia a pastores y reyes, y en ellos a la humanidad en todas sus clases. Luego en Caná; a veces no tenemos que hacer una catequesis verbal, sino testimonial. Lo anuncia Ella misma dando muestra de quién es su Hijo.

Decimos que la infancia que narra Lucas es gracias a que María anunció esa infancia a Lucas. Como dice el Concilio vaticano II: María es Madre y modelo de la Iglesia. Nos enseña a anunciar a Jesús.

Pidámosle a María que la Patria se deje anunciar por la Iglesia de hoy, quién es Jesús para la Patria; y así librarnos de la injusticia social, y libarnos de caer en una Patria criminal, si se aprueba la ley que justifique el aborto. Roguemos con insistencia para que el Señor de la Iglesia y de la historia, Jesús resucitado, por intercesión de María de Luján nos libere de este horrendo crimen.    

Lunes 07-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 16,11-15 / Sal 149,1-2.3-4.5-6a.9b / Juan 15,26–16,4a

A la luz de las lecturas de hoy comenzando por el relato de los Apóstoles, y pensando en el hoy de la Iglesia, de nosotros, tenemos parálisis espiritual. No nos movilizamos al escuchar la Palabra de Dios. La oímos pero no la escuchamos, porque quien escucha la Palabra de Dios es tocado en el corazón, y es movilizado a anunciar lo que ha escuchado. No estoy acusando a ninguno, pero en general en las comunidades, no son comunidades movilizadas como comunidad.

Después de cada eucaristía se sale a lo suyo; siempre hay alguna persona que interiormente se moviliza y oportunamente anuncia a Jesús, pero no nos destacamos por el anuncio a Jesucristo. Nuestra oración personal, de silencio tiene que ser una súplica que Jesús sea conocido y amado y servido. ¿Vivimos con esta inquietud fundamental? Es lo fundamental del ser cristiano. Jesús nos va a enviar para ello el Espíritu Santo.

Jesús nos dice no teman, anuncien esta gran noticia. Él nos acompaña para iluminarnos y clarificarnos qué es lo que tenemos que hacer, y darnos el poder para encarar las diversas situaciones que nos toca vivir. Necesitamos anunciarlo hasta en las mayores contradicciones, aun dentro de la misma familia, en el uso del dinero, en el trato con los demás, en el menudeo cotidiano. Tenemos que distinguirnos como discípulos de Jesús, no nos separemos de nadie, para ser luego sus testigos.

Domingo 06-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los Apóstoles 10,25-26.34-35.44-48 / Sal 97,1.2-3ab.3cd-4 / 1 Juan 4,7-10 / Juan 15,9-17

¿Qué tenemos que hacer para salvarnos, para ser felices aun en esta vida?, ¿qué tenemos que hacer para hacer felices a los demás? Amar. Pero qué difícil es amar, imposible amarnos con esfuerzo propio. El que dice que quiere amar pero sin contar con Dios, termina en una caricatura de amor, que es el amor a sí mismo, y no busca la felicidad y el bien de los demás, se busca a sí mismo. Por eso que Dios amándonos y queriendo que amemos, envió a su Hijo para que nos enseñara el camino del verdadero amor.

Esta es la realidad del misterio pascual. En el momento que Jesús expiró, Dios lo resucita infundiéndole el Espíritu Santo que el amor. Y Jesús derrama, infunde el amor en el mundo entero. Por eso nosotros somos capaces de amar y de hacerlo con el mismo amor que amó Jesús, de dar la vida por los demás.

Pedirle a Jesús la capacidad de amar como Él nos ama. Tenemos que estar abiertos al amor que Dios nos ofrece por Jesucristo; considerarnos que no somos capaces de amar auténticamente.

La historia de Jesús es una historia de amor, de amor que revela que Dios es Amor. Donde hay amor, está Dios. Por eso que muchas veces nos encontramos con hombres y mujeres no creyentes, pero de buena voluntad, que aman de verdad, y Dios está con ellos, son los cristianos anónimos. Nos encontramos con aquello que decía san Agustín: no todos los que están son, porque hay muchos que no están y son.

El signo que alguien es de Dios, es que ama de verdad; y esto es posible porque Dios quiere estar con nosotros a través de Jesús; nos ha dejado la Iglesia para que aprendamos a amar y seamos capaces de amar, rezando y sirviendo a los demás. El verdadero amor tiene un sello: el amor al prójimo.

Sábado 05-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 16,1-10 / Sal 99,1-2.3-5 /  Juan 15,18-21

Desde el lunes de Pascua venimos escuchando el libro de los Hechos de los Apóstoles, que lo podríamos llamar, la historia de los orígenes cristianos. Vemos que no fue fácil ser discípulos de Jesús, aun dentro mismo del grupo de los creyentes; hubo discusiones, opiniones distintas, algunos se separaron, a otros los expulsaron. No podemos ser cristianos cuando todo esté tranquilo, sin conflictos, contradicciones. La Iglesia es: reunión+conflicto+Espíritu Santo=comunión. Si la comunidad está mal, sin comunión, la persona coherente con el evangelio y la fe cristiana, pone allí comunión. Hay que dejarse animar con el Espíritu del resucitado.

El evangelio viene a confirmar el mandato ámense los unos a los otros con el que terminaba ayer el evangelio. Y hoy dice que si queremos amarnos vamos a ser odiados. Pone la palabra odio como el extremo, opuesto totalmente al amor. Nos advierte esto porque la sociedad sin Cristo, no vive en el amor, vive en sus propios intereses, en sus propias máximas. El cristiano que sigue a Jesús, va a tener contradicciones porque tiene la máxima de Jesús, sus actitudes. Hay que vivir el evangelio con mansedumbre y firmeza, buscando la paz.

Jesús lo ha prometido, ¿quieren ser felices?, escuchen la Palabra de Dios y pónganla en práctica.   

Viernes 04-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 15,22-31 / Sal 56,8-9.10-12 / Juan 15,12-17

Para renovar la Iglesia en Jesús, según su proyecto, ¿qué tenemos que lograr? Si yo preguntara esto, me dirían tantas cosas, y quizás no contestarían lo que más espera de la Iglesia y del mundo de los hombres y mujeres, Dios a través de Jesús. Y es que nos amemos como hermanas/os que somos, no por elección propia, sino por elección del mismo Dios a través de Jesús.

Está muy claro en el evangelio: “ustedes son hermanos, y en la medida en que ustedes sean hermanos/as, son mis amigos, por elección mía, y no hago otra cosa que lo que escucho al Padre, que quiere su familia”, dice Jesús.

Hemos puesto mucho el acento en que seamos hijos de Dios; pero el rostro de los hijos es la fraternidad. Aun en la familia natural se reconocen los hermanos por el rostro.

Lo que más necesita la Iglesia para renovarse y ser la Iglesia de Jesús, es que seamos hermanos. Esto nos compete a todos. El Papa tiene que ser fraterno, y lo muestra con gestos concretos a diario; y no como el jerarca, el pontífice por encima de los demás.

El común denominador de la Iglesia de Jesús, de todas las comunidades es la fraternidad, la hermandad; es un mandato que expresa el objetivo último de por qué Jesús se encarnó. Los cristianos tengamos visión de fraternidad. Jesús ha sido apodíctico: ustedes son hermanos.

Jueves 03-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Corintios 15,1-8 / Sal 18,2-3.4-5 / Juan 14,6-14

Esta festividad de los santos Felipe y Santiago, apóstoles, la liturgia reitera fragmento del evangelio de san Juan en la cual interviene Felipe, que al hacerle una pregunta a Jesús, se extiende en una explicación de suma importancia: ¿Quién es Dios?

Es lo más importante que el ser humano y toda creatura se ha de preguntar; hay que conocer quién es Dios, todos los demás conocimientos en la historia de la humanidad, no tienen consistencia. Porque Dios es el creador de todo cuanto existe, y todo está creado a su imagen y semejanza.

Jesús se detiene hasta el detalle y es su misión. Jesús no vino para hacer milagros. Todo lo que habla Jesús, lo que ha enseñado, toda su vida, es para revelar quién es Dios Padre, comunidad de personas; y Él es el Hijo de Dios. Todas sus palabras tienen un valor divino.

Este fragmento termina con una promesa de Jesús: Dios nos promete estar a favor nuestro. Jesús nos dice: todo lo que pidan en mi nombre, Yo se los daré. Dios es una comunidad de tres siendo uno.

No dejemos pasar por alto este pasaje de Juan14, 6-14; hagan lectura orante para penetrar en lo que es Dios en sí y para nosotros, y llenarnos de amor a quien vive amándonos; y vivamos confiados en que Dios es nuestro Padre, y con fe en Jesús que nos acompaña instante a instante para hacernos felices por toda la eternidad.

Miércoles 02-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 15,1-6 / Sal 121,1-2.4-5 / Juan 15,1-8

La primera lectura nos pone con los pies plantados en la tierra, en la realidad. La realidad de la Iglesia histórica, es la de una Iglesia que crece conflicto tras conflicto. La imagen es la de una nave que va atravesando el mar rompiendo las olas; las olas son como una fuerza que la detiene. La nave atraviesa esas olas, pero se encuentra con otras.

Si queremos una Iglesia sin conflictos somos unos ilusos, unos alienados. Pero Jesús que sabía lo que era y lo que es enviar a sus discípulos a navegar mar adentro en el mundo de la historia, nos ha dejado al Espíritu Santo, fuerza de Dios, porque es el mismo amor de Dios; y por lo tanto como amor personificado, vence, y el vencimiento es lograr la unidad. No es abatir a las personas conflictuadas, sino lograr que se unan.

En mi larga historia sacerdotal, los matrimonios conflictuados si recurren al abogado de la tierra, generalmente terminan desunidos. Pero si encuentran a alguien que los invita a reunirse y resolver el conflicto con el Abogado que el Padre Dios por Jesús nos ha entregado, el Espíritu Santo, generalmente salen más unidos que nunca.

Esto pasa también en los conflictos de las comunidades. Eso lo aprendí también de boca del mismo Jesús. Defino a la Iglesia en una ecuación: reunión de bautizados+conflictos+Espíritu Santo=comunión.

Pero para esto no dejen de tener presente la recomendación que nos da Jesús: “permanezcan en mí para dar muchos frutos”. El fruto de la unidad, del amor, y con ello dar gloria a Dios; pero para ello permanecer el Él, vivir en comunión permanente con Él, al menos en una voluntad habitual de no separarse jamás. Vivir permaneciendo en Él, y permaneciendo en Él tendremos la animación del Espíritu y ser capaces de cumplir siempre la voluntad de Dios y no la nuestra.

Martes 01-05-2018

Textos bíblicos para leer orando: Colosas 3, 14-15. 17. 23-24 / Sal 89, 2. 3-4. 12-13. 14 y 16 (R.: 17c) / Mateo 13, 54, 58

Esta festividad de san José Obrero, en el trasfondo de la última razón por la cual Jesús nació en una familia humilde, de categoría social baja de su época.

¿Por qué decimos obrero?, porque hacemos transferencia a nuestra época. En ese entonces no existían los obreros, y menos en esa pobre aldea. Lo que había no es lo que nos muestran las estampitas de carpinterías; José era un changador.

Y no es al acaso que el Padre Dios haya elegido para el cuidado de su Hijo, el Verbo encarnado, a un changador, y no al emperador, ni a magistrados, ni a los importantes, sacerdotes, escribas, para hacer resaltar el valor de ser persona humana. Y tiene tanto valor porque es imagen y semejanza de Dios. La gran dignidad desde el punto de vista humano, no es lo que se tiene ni se ha obtenido por títulos, es ser persona humana.

Dios venía a salvar a la persona humana; el Padre Dios quiso que su Hijo hiciera la experiencia de ser persona humana, despojado de todo para darle importancia a lo que significa ser creatura de Dios.

Esta es la lección que tenemos que aprender. Porque constantemente se da que lo más importante es el título, o cómo viste, o cómo se presenta, y no lo que es. En esta festividad de san José Obrero pensemos qué jerarquía de valores tenemos frente a las personas. Es indudable que el cristiano con fe en el plan de Dios, en Jesucristo, tiene que luchar mucho contra su medio ambiente. Aún a veces la veces pobre, muy humilde, ansía una categoría mayor. Nuestras comunidades cristianas se tienen que distinguir, no por gente de alta categoría –no despreciarla-, pero tratarla y ubicarla al mismo nivel de hermanos. Si una comunidad hace distinción de personas, no ha entrado suficientemente una mentalidad que ha evangelizado el corazón de esa comunidad.

Lunes 30-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 14,5-18 / Sal 113B,1-2.3-4.15-16 / Juan 14,21-26

En términos actuales Jesús opta por una pastoral de proceso de la persona, y no de eventos. La gran muchedumbre se reúne eufórica, canta, reza, y luego siguen las cosas como siempre. No hay un cambio personal.

Jesús vino a salvar al género humano congregándolo como pueblo, pero ese pueblo no es una muchedumbre anónima, una manada, sino que está formado por personas relacionables unas con otras de acuerdo a la opción personal de cada grupo.

Por eso que afirma en primer término: si me aman, mi Padre los amará y se salvarán. El amor es la opción fundamental; para conocer una persona podría decirse: dime lo que amas y te diré quién eres. Esto le costó a Judas, el fiel, porque estaba todavía con la idea del Mesías que vendría y arrasara con todos los demás pueblos dominándolos, el mesianismo. De hecho Judas cayó en la misma tentación del demonio para con Jesús, que le decía por qué no hacía algo maravilloso para que todos lo aceptaran.

Jesús tomó el camino de persona a persona. Porque la persona si es realmente madura, es abierta a la comunidad. La persona está hecha a imagen y semejanza de Dios; y Dios es uno pero tres Personas relacionadas íntimamente entre sí. Esto hay que tenerlo presente en la pastoral de la Iglesia y sus Instituciones; formar desde lo personal, para formar la comunidad, el pueblo de Dios. La comunidad real no anula la persona.

Cada uno se tiene que preguntar si verdaderamente está en camino de salvación. Jesús es muy clarito; si se cumplen los mandamientos, si se vive en coherencia con los mandamientos, Dios vendrá y hará morada, se instalará en la persona que los cumple.

La persona madura en su personalidad relacionándose con los demás. Una personalidad no se desarrolla como persona y menos como discípulo de Jesús, y menos como persona en camino de salvación, si no se relaciona. No para dominar sino para acompañar, aun la autoridad, el proceso de realización personal para que viva en coherencia con los mandamientos.

El eje de la salvación en Cristo Jesús, el eje de la perfección aun humana, pasa por la obediencia a ser persona humana. Obediencia al plan de Dios que es lo mejor que se ha pensado para cada uno de nosotros.    

Domingo 29-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 9,26-31 / Sal 21,26b-27.28.30.31-32 / 1 Juan 3,18-24 / Juan 15,1-8

Si yo pregunto a cualquier comunidad cristiana ¿para qué vino el Hijo de Dios nacido de María Santísima a vivir un tiempo con nosotros, que murió en la cruz? Enseguida se responde: para salvarnos. Yo no tengo presente que Jesús haya dicho “para salvar”. Pero lo dijo de mil maneras muy concretas, de lo más variado. Venía sí a hacernos el bien, lo que necesitamos; pero siempre con una palabra explicita o por comparaciones.

Jesús vino a reunirnos en familia, y por lo tanto hacernos hijos de Dios y hermanos entre nosotros.

¿Quién va al cielo?, los que se aman como hermanos; los que están unidos a Él con una unión vital, como una rama al tronco. La misma vida, la misma sabia, y para dar frutos. A veces pensamos qué frutos tenemos que dar y decimos: orar, ayudar a otros. Pero en definitiva el gran fruto por el cual damos gloria a Dios es comportarnos como hijos y por lo tanto comportarnos como hermanos. Por eso Jesús hasta explícitamente en una discusión de familia a ver quién iba a ser más importante, los detiene y le dice que entre ellos todos son hermanos. Y esta es la voluntad de Dios que pedimos en el Padre nuestro todos los días.

Preguntémonos si somos fraternos, si nos comportamos como hermanos.

La segunda lectura de Juan en su primera carta dice que si queremos salvarnos tenemos que creer en Jesús y amarnos unos a otros de verdad y no simplemente de palabras. El proyecto de Dios para la Iglesia es que seamos una Iglesia fraterna, que las reuniones sean reuniones de hermanos.

Cuando el Concilio quiere definir qué es un obispo, no dice que es un príncipe, eminencia, excelencia, monseñor; es un padre, un hermano y un amigo. Si queremos renovar la Iglesia comencemos por esto: llenos del Espíritu Santo que es el que une al Padre y al Hijo, y así mismo en la Trinidad. Esa función del Espíritu Santo, es reunirnos en una gran fraternidad, familia de hijos de Dios.

A Pablo la comunidad de los discípulos, lo cuidaban cuando sabían que lo iban a atacar. El cuidado entre sí. ¿Nuestras comunidades se cuidan entre sí?, ¿o se han convertido en una sociedad religiosa en donde cada uno va a cumplir con su deber de religión?

En clave cristiana se está olvidando el deber de fraternidad. El proyecto de Dios para la Iglesia es que sea una gran fraternidad. De allí que el Espíritu suscita grupos –Instituciones, Congregaciones, Institutos Seculares-, para que resalte ante los demás la hermandad de los que creen y están en camino de salvación.

Sábado 28-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 13,44-52 / Sal 97,1-2ab.2cd.3ab.3cd-4 / Juan 14,7-14

Dios es maravilloso, y lo que se va creando es maravilloso por participación. Pero de todas las maravillas que ha creado Dios, es ese hombre que llamamos Jesús nacido en Belén de María. Dios se creó un Hombre. Cómo nos ama Dios para estar lo más cercanamente posible; por eso que Jesús tenía una gran preocupación: ¿Quién es Él para nosotros?, si se lo va reconociendo.

Jesús es Dios. Siendo diferentes son uno. Para nosotros llegar a Dios, Él se hace eminentemente cercano a través de Jesús.

Nosotros somos limitados, entonces tenemos que aprovechar el tiempo para conocer a Jesús. Sin dejar lo que tenemos que hacer, pronunciar su nombre es el comienzo y el final de su conocimiento. Por eso tanto valor le da san Pablo y los apóstoles; al nombre de Jesús se realizan maravillas. No como algo mágico, pero si lo pronunciamos con fe, sin darnos cuenta, se genera todo un proceso trinitario en nosotros. Jesús nos introduce en lo más íntimo del misterio de Dios de tres Personas en un solo Dios, en el amor de Dios. Y el amor de Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Padre Dios por Jesús en el Espíritu, nos va generando hijos. Y nos dice también: si cumplen mis mandamientos vendremos y haremos morada en ustedes.

Al pronunciar el nombre de Jesús, al proceso Trinitario que se genera no lo busquemos por las nubes, es en nuestra intimidad. Nos convertimos en templos vivos del Padre Dios.

Esta realidad que vivimos ya, pero todavía no gozamos, lo será a partir de nuestra muerte. Gozar lo que ya poseemos. Cuidemos este tesoro que llevamos; gracias a la muerte y resurrección de Jesús somos portadores del mismo Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Viernes 27-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: 2 Timoteo 1, 13-14; 2, 1-3 / Sal 95, 1-2a. 2b-3. 7-8a. 10 / Mateo 9, 35-38

Acompañados de modo especial hoy de santo Toribio de Mogrovejo que anunció en forma profusa; su vida fue un anuncio de Jesús muerto y resucitado. Y lo hacía tanto a letrados como a iletrados, tanto a los de su país, como a los aborígenes; y lo hizo como Jesús, a partir de lo que están, anuncia lo nuevo pero sin rupturas, sin crear malestar, sin enrostrar errores. Si hubo rechazo, no ha sido porque lo provocó Jesús, sino que lo nuevo fue rechazado.

Aprendamos entonces a anunciar a nuestros hermanos de las comunidades la renovación de la Iglesia, pero no en una actitud de protesta, no en actitud de rebeldía como mostrando que están equivocados y que nosotros tenemos la verdad. Hacerlo con mansedumbre y con espíritu de comunión, y no del mal espíritu de desunión, protesta y rebeldía.

La Buena Nueva la tenemos que anunciar como maravilla de Dios para que sea aceptada; poner todos los medios para ello. Y cuando se nos rechace, hacer como Jesús y los apóstoles, llenos del Espíritu, si era necesario, irse a otra parte, a otras personas que quieran aceptar; pero no imponer, sino exponer la Buena Noticia.

Jueves 26-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los Apóstoles 13,13-25  / Salmo 89(88), 2-3.21-22.25.27 / Juan 13,16-20

El tema de las dos lecturas, es un tema muy reiterativo en la vida de la Iglesia. La historia de la Iglesia se podría titular como la historia de la fidelidad y la historia de la infidelidad.

Jesús prepara el impacto que podría generar en los apóstoles la infidelidad de Judas; y la prepara reanimándolos a vivir en su seguimiento, en ser fieles y a vivir su misión. Jesús enseña que el llamado es personal, y la respuesta es también personal; porque la persona es un ser original, único e irrepetible. Entonces la opción no es de la persona de acuerdo a las opciones de los demás; pueden las opciones de los demás ayudarnos con su testimonio en la opción que nosotros debemos tomar.

Aplicándolo al seguimiento de Jesús, los santos, nos ayudan con su testimonio a seguir el llamado de Jesús como ellos lo siguieron.

La primera lectura es la historia cotidiana de la Iglesia; un grupo sigue a Jesús, pero en el grupo hay gente que se separa. Usa este término hasta con delicadeza fraterna, no dice Juan Marcos fue infiel, se separó. Lo mismo es el caso de David. David no fue infiel, cometió una infidelidad; pero al plan de Dios no fue infiel. Por eso que lo llama fiel a David, no obstante la infidelidad de la cual se arrepintió.

Como el caso de Pedro. Jesús lo pone como el primer Papa, incluso para reafirmar la fe de los demás. Pedro que ha sido tan débil, lo pone como Papa por la gracia de una fe fiel hasta la muerte.

Esta enseñanza tenemos que tener presente porque la historia de la Iglesia es la historia de fidelidades e infidelidades. No nos quedemos impactados por la infidelidad o la separación de algunos, sino pensemos cuál es el proyecto de Jesús para cada uno. Es la opción personal.

Podríamos decir entonces, es un juego de fidelidades e infidelidades en seguir a Jesús el Señor de la Iglesia.

Miércoles 25-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: 1 Pedro 5,5b-14 / Sal 88,2-3.6-7.16-17 / Marcos 16,15-20

Las dos lecturas en esta festividad del apóstol san Marcos, nos llaman a examinarnos en forma muy concreta si nos estamos formando de acuerdo a lo que somos o al llamado de Dios.

Estamos llamados a ser hijos de Dios. Los hijos son formados por sus padres, y adquieren costumbres familiares; cada familia puede decir que tiene su estilo propio. Nuestro Papa Francisco que es tan sencillo como profundo, es el Pastor muy cercano. Cuando nos habla a los matrimonios, a las familias, les pide que vayan logrando su propia mística cristiana; su concepción, sus prácticas en las costumbres familiares.

Esto es lo que dice la primera lectura de san Pedro. Baja al detalle de las virtudes cristianas, de la humildad, del buen trato. Y los santos Padres, escritores o pastores, han llegado a decir que los cristianos tienen que mostrar que lo son porque tienen  que ir adquiriendo costumbres divinas en el trato de persona a persona. Aceptarse como diferentes sin, bajo ningún aspecto, separarse de los demás, y no ser indiferentes; son diferentes pero no ser indiferentes. Vivir en una relación de familia de hijos de Dios, por lo tanto una relación de filiación de hijos con Dios Padre y entre sí, de relaciones fraternas de hermanos.

En esa misma medida se  va a ir anunciando lo que pide Jesús en el evangelio de Marcos. Marcos señala que estamos llamados a anunciar la Buena Noticia de la muerte y resurrección de Jesús a toda la creación; de modo especial al laicado en su quehacer cotidiano encarar la vida de ciudadanos cooperando con el mismo Dios Padre en su creación, en la sociedad. Entonces comportarse en la vida de sociedad como hermanos. No buscando el propio interés o del grupo, sino el interés de la comunidad humana. No viviendo en un yoismo, sino en un nosotros, como nos ha enseñado Jesús en la oración del Padre nuestro. Todas las peticiones son para el nosotros. No se pierde la personalidad, pero la personalidad en clave cristiana, está abierta al otro. La persona humana si vive en clave cristiana, se convierte en una persona comunitaria, elemento de comunión y no de desunión.

Vivamos los unos para con los otros buscando el bien de los demás ante que nuestro propio bien.  

Martes 24-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 11,19-26 / Sal 86,1-3.4-5.6-7 / Juan 10,22-30

Después de leer, escuchar y meditar esta Palabra de Dios, la primera moción es que tenemos que volver a las fuentes. La Iglesia tiene que ser la Iglesia de Jesús el Señor; tiene que estar constantemente bebiendo del propio pozo. El propio pozo de la Iglesia es la comunión con la muerte y resurrección de Jesús. Y no basta hacerlo en algún momento dado.

El movimiento de los apóstoles y la permanencia necesaria en algún lugar para afianzar la fidelidad al encuentro con Jesús. Seguir a Jesús es profundizar más y más la comunión con Él, de suerte que nos vayamos convirtiendo, transformando, adhiriendo, hasta el momento de nuestra muerte, que va a ser como la eclosión de vivir resucitados.

A medida que nos vamos encontrando con Jesús, es un ya de vida de resucitados aunque todavía no porque no es visión. Entonces nuestra vida cristiana en la historia es como el centinela que está esperando la luz del día; a la luz de la fe vivimos el día de la resurrección ya, pero en forma gradual, en forma de una simple persuasión de que estamos viviendo ya la resurrección.

La Pascua no pasó, la estamos pasando instante a instante. Tenemos que asegurar esa fe con todos los actos, ritos, lecturas, formación para ser fieles, perseverantes. Los pastores debemos cuidar esto; esto también pasa en las células de Iglesia como son los Institutos de vida consagrada. ¿Por qué una persona después de 20 años se va a otra cosa?, ¿qué ha pasado? Le faltó perseverancia, le faltó alimento, energía de lo Alto; no se la dieron, o si se la dieron no la aceptó. Vivir de fe en fe en Jesús muerto y resucitado, teniéndolo presente en nuestro día temporal para ir logrando el día eterno.

Lunes 23-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 11,1-18 / Sal 41,2-3; 42,3.4 / Juan 10,1-10

Cuando vamos leyendo el evangelio vamos conociendo a Jesús, y vamos apreciando las diversas y variadas comparaciones de Jesús, para que nosotros tuviéramos ya en esta historia, ir aproximándonos a lo que Él será por toda la eternidad para cada uno de nosotros.

No sé si se han detenido en la comparación de la puerta. Yo también he comprendido lo que significa la puerta en una casa, en una pieza, es lo que más usamos, es por otra, en lo que menos nos detenemos, salvo si es una puerta un  tanto rara.

Y Jesús está instante a instante para que lo “usemos”; Él nos dice: úsenme, he venido para darles vida en abundancia. ¿Quieren vivir? Acérquense a mí”. Tenemos sed de vida pero no vamos a la fuente. Por eso que no tenemos sed de Jesús, sed de Dios que lo encontramos en Jesús.

Intimemos más con Jesús a través de estas preguntas: ¿le damos importancia que Él es el medio indiscutido, necesario, indispensable para unirnos con Dios? Jesús se hace presente cuando pronunciamos su Nombre, y al Nombre de Jesús toda rodilla se dobla. No vivamos con temores; que el demonio existe, existe, pero existe dominado, vencido por Jesús en su muerte y resurrección. Entonces no dialoguemos con el demonio, porque nos va a engañar.

¿Queremos entrar en la intimidad de Dios?, nombremos a Jesús; ¿queremos llenarnos del Espíritu Santo?, nombremos a Jesús; ¿queremos vivir en la alegría de la pascua?, nombremos a Jesús; ¿queremos evitar las tentaciones, las caídas o salir del pecado?, nombremos a Jesús; ¿Cuándo no sabemos qué hacer en determinadas situaciones?, nombremos a Jesús. Él es la sabiduría y poder de Dios. El cielo será contemplar a Dios a través de Jesús instante a instante.

Les recomiendo la carta a los Hebreos que nos dice que el justo vive de fe en fe. ¿Queremos santificarnos, lograr la santidad?, invoquemos a Jesús y viviremos en la alegría, y viviendo en su compañía seremos felices.

Viernes 20-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 9,1-20 / Sal 116,1.2 / Juan 6,52-59

Esta lectura es para creyentes y no creyentes; para los que creemos en lo que afirma y enseña Jesús. Les aconsejo que vuelvan a leer lo que Jesús afirma tan rotundamente y con insistencia en el capítulo 6 de Juan. Lectura orante implorando al mismo Jesús que nos ilumine con las luces del Espíritu Santo y nos haga crecer más y más en la fe en esta realidad maravillosa.

Recibiéndolo a Jesús en lo que llamamos misa, en el momento de la comunión, vamos convirtiéndonos en hombres y mujeres vivientes. La muerte para los que creen en las palabras de Jesús y se alimentan con lo que llamamos eucaristía, hacemos comunión, ya no existe; no vamos a la muerte, vamos a la gran portada a gozar de la vida eternamente. Y sabemos que existe porque Jesús ha dado su muerte física y el Padre Dios lo ha resucitado, y esa muerte y resurrección Jesús nos la comparte en lo que llamamos misa.

Sabemos que Él es la verdad personificada. Tomarnos tiempo para decantar estas palabras.

Y para los que no creen digan: Señor, si es cierto lo que dices, que un día lo acepte, tenga fe en tu Palabra. Si es cierto, que un día yo también me alimente con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo Jesús. 

Jueves 19-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 8,26-40 / Sal 65,8-9.16-17.20 / Juan 6,44-51

En la homilía de hoy centrada en la revelación de Jesús en nombre del Padre y animado por el Espíritu, en primera instancia les digo que lean una y otra vez la lectura del evangelio de hoy (Juan 6, 44-51). Qué más podemos decir que la misma definición de Jesús de lo que hoy llamamos misa o eucaristía. Jesús dijo que la misa, la eucaristía es Él. En la eucaristía lo encontramos y nos alimentamos con Él, comemos todo su ser de Hombre-Dios; por eso que se ha llamado también el pan del cielo, verdadero alimento. Él es la vida del mundo; si no nos alimentamos con Jesús, morimos. Si nos alimentamos no moriremos jamás. La misa es resurrección para quienes participan en ella.

No banalicemos la misa; crecer en la enseñanza de Jesús en este capítulo 6 de san Juan. La misa es Jesús para la vida del mundo; la misa es Jesús para la vida de la comunidad; la misa es Jesús para la vida de la Iglesia; la misa es vida para cada uno personalmente; la misa es vida de Dios para nuestra vida personal.

Las comunidades parroquiales tienen que recuperar la enseñanza de Jesús sobre lo que es la misa: “vida divina” que se hace vida personal a través de la apariencia del pan y del vino, pan del cielo que es Jesús resucitado. 

Miércoles 18-04-2018

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 8,1-8 / Sal 65,1-3a.4-5.6-7ª / Juan 6,35-40

Qué dichosos que somos que tenemos fe en la Palabra de Dios; fíjense lo que nos dice Jesús, ese Hombre-Dios, “Yo no voy a rechazar a ninguno que venga a mí”. Viene a decirnos “no voy a rechazar lo que me pidan”, si es, claro, para un bien nuestro. Qué confianza le tenemos que tener a Jesús, y que no quede en una jaculatoria “Sagrado corazón de Jesús, en vos confío”; hay decirle muchas veces que en Él confiamos, y tengamos la seguridad que no nos va a fallar. Es el único Hombre fiel. Tenemos que creer en su Palabra que quien va a Él y se alimenta de Él, jamás tendremos hambre o sed. Acercarnos a Jesús invocándolo con fe,